Guardar una gota para beber

Nuestro rol en la crisis del agua que se avecina



Lipskiy/Shutterstock.com

Aunque el cambio climático es el que recibe la mayor parte de la atención, la crisis internacional del agua se cierne sobre nosotros. El Foro Económico Mundial ha clasificado la escasez de agua como el principal riesgo ambiental a largo plazo a nivel mundial para la próxima década; las Naciones Unidas informan que 1,200 millones de personas —una quinta parte de la población mundial en crecimiento— viven en regiones de escasez de agua; y hasta 700 millones de personas en todo el mundo ya están sufriendo la escasez de agua.

Estados Unidos no está en una crisis de carencia de agua —todavía— pero se vislumbran serios problemas en el horizonte en lugares como el sur de California y el suroeste del desierto. Los Ángeles y San Diego dependen de la nieve que se derrite en las montañas en el norte para reponer los ríos y lagos. Pero las altas temperaturas récord y el déficit de tormentas invernales, problemas agravados por el cambio climático, han reducido en gran medida los suministros de agua disponibles.

En el suroeste, las reservas del Río Colorado estuvieron muy bajas el verano pasado. A medida que la región continúa usando más agua de la que puede ser reemplazada por la lluvia y la nieve, lugares como Phoenix podrían experimentar un severo racionamiento, según el Centro para la Diversidad Biológica. El Lago Mead de Arizona, que abastece de agua a 22 millones de personas, podría secarse para 2021, informan investigadores del Instituto Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego.

Buscando una solución

“Afortunadamente, mediante la conservación, con un consumo de uso del agua de manera más consciente y una gerencia más inteligente de su manejo, podemos reponer y reparar el ciclo del agua. Pero debemos hacer de esto una prioridad y avanzar”, dice Sandra Postel, directora del Proyecto de Política Global del agua y autora del libro Replenish: The Virtuous Cycle of Water and Prosperity.

En este momento estamos abordando una crisis del siglo XXI con herramientas del siglo veinte. Tuberías con fugas y rotas junto con medidores defectuosos son responsables por la pérdida de 2.1 trillones de galones de agua anualmente en Estados Unidos, según la American Water Works Association; y nuestros estilos de vida son extremadamente intensivos en el uso del agua. Por ejemplo, se necesitan 3,120 galones de agua para producir un teléfono inteligente; regar un césped de 1,000 pies cuadrados incluso una vez, utiliza 620 galones de agua.

Estos son algunos pasos sencillos que todos podemos dar. Hacerlos no entorpecerá nuestro estilo de vida, pero nos ayudará a aferrarnos a nuestro finito y amenazado suministro de agua dulce:

• Comer menos carne. Según NationalGeographic.com producir una hamburguesa de un cuarto de libra equivale a 30 duchas; una porción de pollo utiliza 90 galones.

• Coteje las fugas de agua, las que por lo general gastan 10 galones diarios. Los puntos de fuga más comunes son: grifos, duchas, piscinas, mangueras de jardín y juntas de tuberías. 

• Remplace los inodoros viejos y con fugas por modelos eficientes que lleven la etiqueta WaterSense, o sencillamente coloque un ladrillo en el tanque del inodoro para reducir el consumo con cada descarga. Para comprobar si hay fugas en el inodoro, coloque unas gotas de colorante de alimentos y coteje si hay alguna transferencia a la tasa del inodoro sin descargar.

• Lave solo cargas completas y utilice la configuración de carga del tamaño adecuado. Por lo general, la lavadora de ropa representa el 15 al 40 por ciento de uso de agua en el interior del hogar. Considere una lavadora de carga frontal que es más eficiente en el uso del agua.

• Tome duchas más cortas, de cinco minutos, con un cabezal de ducha de flujo bajo (lo que ahorra más de 10 galones comparado con la versión de 10 minutos), apague el grifo cuando se lava los dientes y aféitese con un lavabo lleno de agua en lugar de tener el grifo abierto.

• Lave el auto con menos frecuencia. El proceso usa tanto como 150 galones de agua. Puede parecer que conducir no parezca que tiene que ver con el uso de agua, pero la Water Footprint Calculator (WaterCalculator.org) informa que, “El agua es utilizada en grandes cantidades durante la extracción, refinamiento y producción del combustible”. Por ende, usar la transportación pública, combinar los mandados o unirse a un grupo de personas para utilizar un auto, reducirá nuestra huella hídrica.

• Reduzca el riego del césped a una hora una vez a la semana, en lugar de hacerlo diariamente. Riegue por la mañana, antes de las 10 a.m., cuando está más fresco, de esta manera las raíces de la grama puede absorber el agua antes de que se evapore. Si el riego hay que hacerlo de noche, trate de que sea entre 4 y 6 p.m., lo que da tiempo a las hojas del césped a que se sequen antes del anochecer.


Jim Motavalli es autor de ocho libros y contribuye con el The New York Times y Barron’s.

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