Tonificando el nervio vago



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Las investigaciones están ayudando a los doctores a conectar los puntos entre condiciones aparentemente no relacionadas como el síndrome del intestino irritable, la artritis reumatoidea, el trastorno de estrés postraumático, el síndrome de fatiga crónica y la fibromialgia, al revelar un denominador común: el nervio vago multitarea, el más largo en el sistema nervioso autónomo.

La superpotencia de este nervio craneal de doble ramificación reside en transportar los principales neurotransmisores a lo largo de lo que se conoce como el eje del intestino y el cerebro. "El nervio vago va desde el cerebro hasta el abdomen, como una autopista de comunicación entre el intestino y el cerebro", dice Hannah Aylward, coach holística certificada y experta en la salud intestinal, radicada en Orlando. "Los estudios muestran que el nervio vago regula la inflamación en todo el cuerpo".

Investigación prometedora

Estudios recientes han demostrado que la estimulación del nervio vago (ENV) puede mejorar la calidad de vida de las personas que padecen de numerosas condiciones. Un tipo de estímulo es la colocación de un dispositivo que puede ser implantado por un neurocirujano, que envía impulsos eléctricos al nervio vago en niños que sufren de convulsiones o en adultos con depresión, como tratamiento suplementario cuando la cirugía, o los medicamentos, no son posibles o efectivos.

También existe una opción no invasiva de ENV llamada gammaCore, un dispositivo aprobado por la Administración Federal de Drogas y Alimentos, que ofrece esperanza a las personas que sufren de diferentes tipos de migraña. Su eficacia para el tratamiento del dolor crónico, así como en casos de epilepsia y depresión, se dio a conocer en el Neuromodulation Journal en 2015.

Imanuel Lerman, M.D., investigador enfocado en el trastorno de estrés postraumático (TEPT), junto a sus colegas en Asuntos del Veterano en el Sistema de Salud de San Diego, encontraron que la ENV afecta áreas del cerebro responsables del procesamiento del dolor emocional. Los hallazgos, publicados en la revista PLOS ONE a principios de este año, también muestran que el ENV retrasa la respuesta del cerebro a las señales de dolor en personas con TEPT.

Salud mental, trauma y el intestino

Cuando se trata del nervio vago, la ansiedad es física. El estrés postraumático tiene sus raíces en la neurobiología y se experimenta en el cuerpo, no solo en la mente, dice Arielle Schwartz, Ph.D., psicóloga clínica, en Boulder, y autora de The Complex PTSD Workbook: A Mind-Body Approach to Regaining Emotional Control and Becoming Whole. “Por eso no basta con sencillamente pensar o hablar, para salir de sus reacciones traumáticas”.

Según Schwartz, “Las alteraciones en la flora intestinal, que a menudo ocurren con el uso excesivo de antibióticos, pueden tener un impacto significativo en la salud mental. Un desequilibrio en el intestino puede llevar a una respuesta inflamatoria en el sistema inmunológico y a una amplia gama de síntomas perturbadores”.

Aylward señala que el 95 por ciento de la serotonina, químico que estimula el estado de ánimo del cuerpo, reside en el sistema nervioso entérico, que gobierna la función del tracto intestinal. "El eje del cerebro y el intestino es cada vez más importante como una meta terapéutica para los trastornos psiquiátricos y gastrointestinales", dice ella.

Daniel J. Siegel, M.D., profesor de psiquiatría en la Escuela de Medicina en UCLA, fundador y codirector del Mindful Awareness Research Center de UCLA, explica el ciclo del trauma. “El trauma del desarrollo afecta los circuitos integradores del cerebro y del sistema nervioso, la corteza prefrontal. Cuando esto sucede, el cerebro estará sobrexcitado al interpretar algunas situaciones no amenazantes como amenazantes".

“Aprender a ser conscientes de nuestro estado interno y aprender técnicas de relajación ayuda a regular el sistema nervioso autónomo y puede llegar muy lejos", dice Siegel. "El tono vagal ventral alto significa tener un estado de calma".

El poder del nervio vago

Todo el mundo puede beneficiarse del aumento del tono vagal que va de la mano con el compromiso del sistema nervioso parasimpático para lograr un equilibrio óptimo a nivel celular. La acupuntura, la quiropráctica, con un enfoque en los nervios craneales, el masaje, la meditación, la risa en voz alta, el canto de mantras, el yoga suave y el ejercicio, las interacciones sociales positivas, la respiración abdominal y el canto hacen que el nervio vago sea muy feliz.

Estas actividades promueven la relajación y ayudan a disminuir la inflamación. "Como instructora certificada de yoga, puedo dar fe de una amplia gama de técnicas naturales de estimulación del nervio vago, especialmente el uso de la respiración", dice Schwartz. "La respiración diafragmática crea un suave masaje a través de los órganos digestivos, libera el diafragma y estimula las fibras nerviosas dentro de los pulmones. El ritmo cardíaco se reduce".

Una breve exposición al agua o aire frío mejoran el tono vagal y es una buena opción cuando la ansiedad está alta. Comer pescados de agua fría como el salmón salvaje, u otros alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 como:  nueces, algas marinas, cáñamo, linaza o semillas de chía, proporcionan alimentación al nervio vago.


Marlaina Donato es la autora de varios libros, incluido Multidimensional Aromatherapy. Comuníquese en AutumnEmbersMusic.com.

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