Dentro del canto con Krishna Das

La música kirtan transporta a los escuchas a un lugar profundo



Foto por Payal Kumar

El influyente líder espiritual Ram Dass ha descrito a Krishna Das (Jeffrey Kagel) como un ejemplo de alguien cuyas “canciones del corazón” abren los canales hacia Dios. El artista kirtan, nominado a un premio Grammy, considerado por mucho tiempo como una estrella de rock del yoga, da conciertos constantemente alrededor del mundo, los que ya tienen las entradas agotadas. El viaje del nativo de Long Island le ha llevado a ser un miembro de una banda de rock en India, donde fue estudiante del líder espiritual Neem Karoli Baba, lo que expandió su trayectoria de vida y su cambio en la música.

El debut de su álbum de 1996, One Track Heart, se centró en cantos actualizados de la antigua tradición del bhakti yoga, seguido en 1998 por Pilgrim Heart en compañía del artista invitado, Sting. Desde entonces, un flujo constante de catorce álbumes y DVD producidos bajo su propio sello han sido la banda sonora en las clases de yoga en todas partes; los cantos rítmicos suaves ejecutados en un timbre rico y profundo complementan la enseñanza como elemento espiritual del ejercicio.

El kirtan, especialidad de Das, actualiza una tradición antigua de cantos devocionales como meditación acompañada por instrumentos. Un concierto de música kirtan invita a los miembros de la audiencia a unirse en la experiencia a través del canto, aplaudir y bailar, y se caracteriza por ser un viaje hacia el interior, pero que también conecta a las personas unas con las otras.

¿Cómo presentaría su música?

En todo el país y alrededor del mundo, los practicantes de yoga están cantando los nombres de Dios en lenguas que incluyen el sánscrito, el hindi, el punjabi y el inglés. Están sacando la música kirtan fuera de los templos y de los estudios de yoga hacia salas de baile, universidades, catedrales y otros lugares inesperados.

En la última década, se ha reinventado la tradición de la India de llamada y respuesta en la forma del canto mediante artistas devocionales modernos que mezclan el kirtan tradicional con géneros como rock, rhythm and blues, hip hop y electrónica, lo que ha dado nueva vida y devoción a los cantos sagrados en el yoga.

¿Qué significa el kirtan para usted?

Para mí, el kirtan es todo sobre la música. Mientras más practico sobre la salud sostenible, el equilibrio, el amor, la música y el sumergirme en una vida espiritual, más me doy cuenta de que todos los asuntos se destilan a hechos sencillos. Todo el mundo quiere ser amado y feliz, todos quieren evitar sufrir y ser juzgados.

Mirando nuestras vidas, comenzamos a ver cómo nos hacemos daño nosotros mismos y a los demás, y cómo lo que nos sucede en la vida diaria puede ser difícil de manejar. Reconocemos que debemos encontrar una fuerza interior profunda de forma que no nos destruyamos por las olas que vienen y que tratan de hamaquearnos.

Poco a poco, todas nuestras prácticas de toma de conciencia trabajan para transformar nuestras vidas. Nos mueven de estar orientados externamente y ser reactivos a estar conectados con el interior y ser receptivos calladamente. Hemos llegado a tener una visión más amplia de que la vida puede, de forma efectiva, contener y envolver las diferentes facetas de nosotros mismos y del mundo.

¿Por qué muchos consideran el evento del kirtan como una experiencia trascendental mucho más allá de la música?

Hay dos cosas: la música y dónde la música nos lleva. En este caso, son los nombres de Dios, de la divinidad, eso es real dentro de nosotros. Podemos llamar a este alto sentido como queramos y apuntar en esa dirección de acuerdo a cómo nos identifiquemos con ello.

Si queremos la paz en el mundo, entonces cada persona necesita encontrar la paz dentro de sí. No podemos crear la paz o la alegría con ira y egoísmo en nuestro corazón y en nuestra mente. Podemos liberarnos de una historia que nos limita, cualquiera que sea, y tocar el lugar más profundo por un tiempo. Entonces, cuando regresemos a nuestros días, nos encontraremos un terreno ligeramente diferente porque nos hemos adiestrado para poder soltar un poco. Es un proceso gradual que toma tiempo y esfuerzo, pero es una práctica gozosa.

¿Ve un cambio en el pensamiento que hace eco a aquel de los 1960 que nos posiciona a hacerlo mejor esta vez?

En la década de los 1960 todo el mundo pensaba que iba a cambiar el mundo externo, pero se olvidaron que tenían que cambiar ellos mismos, también. Hoy, mientras la mayoría de las personas siguen tratando de reorganizar primero el mundo exterior, más están tratando, igualmente, de hacer el trabajo interno necesario.

La clave es entender qué es lo realmente posible. Si no entendemos cómo podemos ser felices y estar en paz en el medio de un fuego ardiente, no reconoceremos las herramientas disponibles para crear ese tipo de luz para nosotros mismos y para otros.


Robin Fillmore es editor de la revista Natural Awakenings, edición de Washington, D.C.

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