Reverdeciendo los juegos en América

Más estadios sostenibles para las Ligas Mayores



Los estadios deportivos tradicionales y las arenas generan una huella de carbono enorme. Varias fuentes coinciden en que, durante un solo juego de futbol americano, un estadio que sienta 78,000 espectadores puede consumir 65,000 kilovatios hora de electricidad y desperdicios de cartón, plástico y papel; envases de alimentos y bebidas; y montañas de basura que dejan los encuentros de los fanáticos en el estacionamiento, que incluyen latas y botellas, entre otros.

Hace alrededor de doce años, los pioneros Eagles de Filadelfia contaron con la ayuda del National Resources Defense Council (NRDC) para comenzar una campaña persistente de llegar a la meta de irse ‘verde’. Hoy, la NRDC publica las guías Greening Advisor sobre prácticas ambientales para todos los equipos profesionales en las Grandes Ligas de Béisbol, la Liga Nacional de Futbol Americano, la Liga Nacional de Hockey y la Liga Nacional de Futbol (Soccer); además de la Asociación de Tenis de los Estados Unidos, y se han expandido para incluir deportes universitarios.

Alimentos

Los alimentos en los estadios siempre han sido parte de la experiencia de los fanáticos, pero es posible comer bien y con sensatez con opciones como un sándwich de pavo asado en el Parque AT&T, en San Francisco, donde los concesionarios se abastecen de productos locales y hacen composta de las sobras. Las hamburguesas vegetarianas, los ‘cheesesteaks’ veganos y el sushi también han encontrado su camino en los menús de los días de juego para añadir un cambio en el ritmo de los fanáticos, dice Julianne Soviero, autora de Unleash Your True Athletic Potential.  

El creciente interés por la industria de los deportes en hacer composta ofrece enormes beneficios potenciales y en algún momento muy pronto, dice Allen Hershkowitz, Ph.D., cofundador del  Green Sports Alliance y director del NRDC Sports Project. El utilizar envases reciclables cuenta—el venerable estadio de los Yankees en la Ciudad de Nueva York redujo su carga de basura en un 40 por ciento al cambiar a vasos y cubiertos biodegradables. Pepsi apoyó el cambio mediante el intercambio de su botella convencional plástica a una versión con base biológica hecha con residuos agrícolas.

Luces

En el Oncenter War Memorial Arena de Nueva York, el equipo profesional Syracuse Crunch de la Liga Nacional de Hockey patina bajo luces LED. “Estas hacen que la arena esté más iluminada. Esto facilita que se vea el disco”, dice el defensa Joey Mormina. “El show de luces divertido que sigue después de un gol añade energía a los fanáticos y a los jugadores.”

Las luces LED proveen una mejorada claridad a las transmisiones por televisión y a las fotos de los deportes y no crea reflejos en el hielo, como las luces tradicionales. “Los equipos de Utica y Binghamton cambiaron a luces LED luego de jugar en nuestra arena”, comenta Jim Sarosy, jefe de operaciones para Crunch.

Agua

“El Crunch es el primer equipo profesional de hockey que patina en una pista formada por agua de lluvia reciclada”, añade Sarosy. “Se recoge del techo, se almacena en tres reservorios centrales en el sótano y luego se bombea a la máquina Zamboni para la repavimentación del hielo.” La práctica también desvía agua de lluvia de los sistemas de alcantarillado con exceso de trabajo.

El primer estadio de futbol americano en ganar la Certificación de Oro del Leadership in Energy and Environmental Design (LEED) fue el Estadio Levi de los San Francisco 49ers, que cuenta con un jardín en el techo de 27,000 pies cuadrados para ayudar en el control del escurrimiento de agua.

El Staple Center, hogar de los Lakers de Los Ángeles, los Clippers y los Kings, ha cambiado 178 urinales por modelos que no usan agua para reducir su uso en 7 millones de galones.

Igual que los Eagles, el equipo profesional de béisbol los Marlins de Florida, en Miami, ahora usa 50 por ciento menos agua mediante accesorios de plomería de bajo flujo. También, el estadio ha renovado el diseño paisajista mejorando el riego en un 60 por ciento.

A la Universidad de Georgia le gusta mantener su grama verdecita, pero no le gusta los dispensadores derrochadores de agua. Su campo de futbol es regado ahora mediante un sistema subterráneo de irrigación que ahorra millones de galones al año. Unos sensores de humedad indican cuándo el riego es necesario. 

Más prácticas creativas

El Lincoln Financial Field, hogar de los Eagles de Filadelfia, ahora tiene más de 11,000 paneles solares y 14 turbinas eólicas que, combinados, generan más de cuatro veces la energía utilizada para todos los juegos de la temporada. El personal usa productos de limpieza ecológicos y han aumentado el reciclaje en más de un 200 por ciento desde el 2010. De forma más creativa, el costo de la huella de carbono de los viajes del equipo se compensa mediante la financiación de siembra de árboles en su estado y con la compra de plántulas para un refugio de vida silvestre en Luisiana.

El nuevo tablero de anotaciones del Safeco Field de los Mariners de Seattle usa 90 por ciento menos energía que su predecesor, y el equipo profesional de futbol de los Cardinals de Arizona facilita bolsas para reciclar para el uso de los fanáticos que se reúnen en los estacionamientos.

Cinco arenas de la NBA han logrado la certificación LEED—Phillips Arena (Atlanta Hawks), Toyota Center (Houston Rockets), American Airlines Arena (Miami Heat), Amway Center (Orlando Magic) y Rose Garden (Portland Trail Blazers).

Se puede alcanzar la meta de un planeta más limpio con cambios sistémicos como estos mientras más equipos profesionales y universitarios anoten más puntos verdes.


Conéctese con la autora independiente por AveryMack@mindspring.com.

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