Deportes para el desarrollo de niños realizados

Divertirse sin tener que gastar logra la puntuación ganadora



Muchos padres, preocupados por el hecho de que sus hijos están siendo atrapados por los medios sociales, a menudo recurren a los deportes para fomentar la actividad física. Hacen todo lo posible por apuntar a sus hijos pequeños en clases de natación, tenis, T-ball y fútbol, con la expectativa de que estas actividades creen motivación y liderazgo en sus hijos. Además, lo ven como una forma de sacarlos del sofá y que salgan al aire libre. Tienen la esperanza de que los deportes harán que sus hijos aprendan lo que significa luchar y esforzarse para alcanzar sus metas y tener éxito en el futuro.  

Como resultado, más de 40 millones de niños en los Estados Unidos participan en juegos organizados. Pero los deportes no siempre son una panacea para los jóvenes; en ocasiones, pueden hasta tener consecuencias negativas. Los que han estudiado el fenómeno creen que los deportes juveniles –que en la superficie parecen proveer el entorno perfecto para que los niños aprendan lecciones de vida y desarrollen destrezas críticas sociales y físicas– pueden ser un obstáculo para la salud física, social, psíquica y el desarrollo creativo.

Demasiado, demasiado pronto

Tal parece que muchos niños que juegan en equipos hoy día están siendo excesivamente adiestrados por adultos controladores que lo único que hacen es dar órdenes y esperar que las cumplan. Según explica Jenny Levy, entrenadora principal del equipo de lacrosse de la Universidad de Carolina del Norte y ganadora del campeonato de la NCAA de 2013 en Chapel Hill, “Los niños son como los perros expuestos a un  cruce excesivo de razas. Se limitan a imitar los ejercicios que realizamos en las prácticas. No están programados para pensar de forma creativa. Hacen lo que saben. Lo que consideran seguro”.

¿Por qué los niños estadounidenses pierden el interés en los deportes cuando llega el momento en que realmente debería interesarles?
~Steve Biddulph, autor de Raising Boys y Raising Girls

Este tipo de conducta puede comenzar a una edad temprana, cuando los niños deberían estar jugando libremente, con supervisión mínima por parte de adultos y en un entorno no estructurado. La experta en crianza Kim John Payne, autora de Simplicity Parenting y The Soul of Discipline, señala: “Los padres están sucumbiendo ante la enorme presión social de que los niños tienen que participar en deportes de alto rendimiento varios días a la semana. Es un tipo de ‘carrera’, cuyas víctimas son los niños, a quienes les están robando la niñez”.

Hay una forma mucho más holística en la que los niños pueden jugar, que puede incluir deportes.  Un estudio de la Academia Americana de Pediatría confirma que el juego libre, no estructurado, es saludable y esencial para ayudar a los niños a alcanzar hitos sociales, emocionales y cognitivos del desarrollo, lo que a la vez los ayuda a manejar el estrés y convertirse en personas fuertes.

Payne observa que: “En el juego libre, los niños tienen que solucionar problemas activamente y tomar en consideración los sentimientos de los demás para que el juego sea un éxito. En los deportes, la solución de problemas sociales es, en gran medida, extrínseco, ya que es facilitado por los entrenadores, los árbitros o los padres. Durante las etapas de formación de un niño, entre los cinco a 12 años de edad, tener la libertad para desarrollarse, crear e innovar es crítico”. 

Todo atleta sobresaliente comienza como un niño inocente jugando juegos divertidos.
~Travis Tygart, Agencia Antidrogas de los EE.UU. para la integridad en los deportes

La creatividad no se limita solo a los niños pequeños. De la forma que se enseñan los deportes en todos los niveles en este país, incluso en la universidad, estos, a menudo, inhiben la creatividad atlética y la solución de problemas —según ha observado Levy año tras año en los jugadores de primer año de universidad que entrena— en lugar de fomentar estos atributos.  

Una mejor alternativa

Es crucial considerar al niño como un todo, no solo como un atleta potencial. Para revivir la imaginación de un niño y crear mejores condiciones para el desarrollo de la creatividad, la persistencia y la flexibilidad, considere la opción de sacar al niño de los juegos organizados durante un tiempo para proveerle el tiempo, el espacio y la oportunidad de redescubrir los juegos de la niñez. Luego, apóyelos a la hora de volver a participar en deportes organizados cuando estén un poco mayor y mejor preparados física y emocionalmente.  

Además, algunos niños que participan en deportes juveniles sumamente estructurados demasiado pronto están propensos a desarrollar problemas de conducta y lesiones físicas graves. Lo mejor que un padre puede hacer por un niño pequeño activo al que le interesan los deportes es subirse las mangas y jugar con su hijo en el patio o en el parque. Los niños se nutren de la atención que reciben de papá o mamá, independientemente del nivel de destreza atlética de los padres.  También, organice días de juegos con otros niños de diversas edades del vecindario, porque a los niños les encanta aprender unos de otros, incluido cómo solucionar los desacuerdos.

No importa lo que suceda en el campo de juego o en la piscina, las primeras palabras que su hijo debe oír después de competir son: “Me encantó verte”. Eso es todo. Eso es todo lo que los niños realmente quieren oír.
~Luis Fernando Llosa

Una vez los niños están social, emocional y físicamente listos, los deportes organizados pueden ser una excelente plataforma divertida de aprendizaje. Una vez un niño ha experimentado el juego libre, está listo para triunfar en el entorno más competitivo, organizado y estructurado de los deportes. Fortalecidos por una fundación creativa en sus primeros años, un joven tendrá la capacidad de identificar y expresar lo que piensa.


Luis Fernando Llosa es coautor de Beyond Winning: Smart Parenting in a Toxic Sports Environment y cofundador de WholeChildSports.com. Escritor, conferenciante y ex reportero de la revista Sports Illustrated, vive en la ciudad de Nueva York, donde entrena a sus cinco hijos.  Para más información, visite www.LuisFernandoLlosa.com.

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