Rutinas de ejercicios para un despertar total

Mover el cuerpo abre la puerta hacia el espíritu



Es el sábado, un día de oración, y millones de personas a través de los Estados Unidos se sientan o arrodillan en silencio, en comunión humilde con un poder más grande que ellos mismos.

Pero dentro del estudio Alchemy of Movement en Boulder, Colorado, los integrantes del Soul Sweat están conectando con su poder más alto en una forma diferente. Descalzos, con pantalones de yoga y camisillas, encuentran un lugar frente a un espejo de pared a pared mientras un ritmo afrobrasileño vibra en el piso de madera.

A instancias de la instructora, Chantal Pierrat, ellos dejan que sus brazos y cuello pierdan rigidez, sacudiendo el estrés de la semana mediante un retorcido sensual de todo el cuerpo que ella llama “la sacudida”. Mientras van sonando los ritmos escogidos, Pierrat dirige el grupo a través de una serie de movimientos de baile que tienen el objetivo de “abrir” las caderas y el pecho, y algo menos tangible muy adentro. Ya para la quinta canción, todos sudan y algunos bailan sin ninguna vergüenza, con los ojos cerrados, perdidos en la música. Otros sonríen ampliamente, haciendo contacto visual en el espejo.

El sentido de alegría y desconexión es palpable en el salón.

“El ejercicio puede ser un puente poderoso hacia lo espiritual,” menciona Pierrat, fundadora de  Soul Sweat, una rutina de ejercicios con mucha coreografía y bailes cargados de espiritualidad.

Veinte años después que la fiebre del yoga presentó a los occidentales la posibilidad de que dos metas aparentemente incongruentes podrían estar entrelazadas, la relación entre acondicionamiento físico y espiritualidad se ha extendido mucho más allá del ‘mat’ de yoga.  Esto ha dado margen a fusiones que van desde el Body Gospel, una cinta de entretenimiento cristiano, clases de yoga judío hasta programas de triatlón con raíces en las enseñanzas de los indios americanos y talleres de meditación basados en el budismo.

Además, instructores creativos han estado fusionando clásicos de cuerpo/mente/espíritu como el yoga y Pilates con disciplinas más fuertes como ‘spinning’ y boxeo. La mitad de los clubes y gimnasios de acondicionamiento físico ofrecen ahora programas para trabajar mente/cuerpo, según informa la IDEA Health & Fitness Association; y las clases dedicadas a “mente/espíritu” versus solo el “cuerpo” van aumentando. “La nueva programación está equilibrada 50-50, en lugar de 80-20 del pasado”, estima Sandy Todd Webster, editora en jefe de las publicaciones IDEA.

“El ejercicio puede ser un puente poderoso hacia lo espiritual.”
~ Chantal Pierrat


En un momento en que, según el Foro Pew sobre Religión y Vida Pública, el número de personas que se identifican con “ninguna religión organizada” continúa creciendo (superando una quinta parte de los estadounidenses y una tercera parte de los adultos estadounidenses menores de 30 años), más que nunca, las personas están explorando el ejercicio como un camino para trabajar los abdominales y profundizar en el autodescubrimiento. “Hemos pasado tanto tiempo concentrados en la mente y el cerebro… pero esa no es la historia completa”, dice Pierrat. “La expresión somática, o física, de la espiritualidad es el futuro.”

En la zona

La idea de que la danza intensa o una carrera larga puedan provocar lo que se siente cuando uno toma conciencia espiritual tiene sentido para Andrew Newberg, médico e investigador en neurociencia radicado en Filadelfia y autor del libro How God Changes Your Brain. Pionero en el campo de la “neuroteología” integral, por años ha utilizado las tecnologías de imágenes del cerebro para estudiar el impacto religioso o prácticas espirituales como la meditación profunda, oración intensa y hablar en lenguas. El ejercicio, dice él, provee muchos de estos mismos efectos.

Además de provocar una oleada de endorfinas que te hacen sentir bien, una rutina de ejercicios bien intensa es una de las pocas actividades que puede conducir a la activación de reacciones del sistema nervioso, el simpático (lucha o huye) y el parasimpático (calmante). “Normalmente, cuando uno de estos se activa, el otro se apaga, pero cuando las personas llevan uno o el otro a unos niveles muy elevados de actividad, existe alguna evidencia de que el otro se activa también”, explica Newberg.

Esa activación dual intensa puede, de forma paradójica, conducir a una interrupción en la información sensorial en áreas del cerebro que controlan nuestro sentido de nosotros mismos en cualquier momento. “No solo tiene esta sensación maravillosa de energía y tranquilidad, sino que tiende a perder el sentido de espacio y tiempo”, señala.

La propia investigación de Newberg también sugiere que cuando las personas “se entregan” ellas mismas en una práctica espiritual, el lóbulo frontal (la parte práctica del cerebro que mantiene nuestros pensamientos bajo control) se aquieta. Newberg especula que algo similar puede suceder en medio de un maratón o una danza intensa, lo que permite que afloren los pensamientos y sentimientos ordinarios. “Puede permitir la creatividad—una mezcla de ideas diferentes y más intuitivas en formas que usted normalmente no mezclaría las cosas”, comenta Newberg.

“Dios nos ha creado con un cuerpo. ¿Por qué no oramos con nuestro cuerpo?”
~ Marcus Freed


Por lo tanto, ¿es capaz el ejercicio de hacernos sentir como si estuviéramos teniendo una experiencia mística o de alguna manera abriendo un canal a lo divino? Newberg se niega ir ahí al comentar que una imagen del cerebro dice qué es lo que está sucediendo en el cerebro, no en el alma. Pero no tiene dudas de que los dos están íntimamente relacionados. Dice que “hay muchos ejemplos bien conocidos de experiencias intensas, como la danza Sufi, la que genera experiencias espirituales en las personas”.

Rutinas de ejercicios para todo el ser

Marcus Freed es una de esas personas. Él creció dentro de una familia judía tradicional en Londres, Inglaterra, y asistió a un seminario rabínico en Israel. Pero todavía, él sentía que algo le faltaba en su vida espiritual. “Yo pensé, Dios nos ha creado con un cuerpo. ¿Por qué no oramos con nuestro cuerpo?”

Freed dice que los textos bíblicos a menudo hacen referencia al cuerpo: el rey David, en el Libro de los salmos, dice: “Dejad que todos mis huesos alaben al Creador”. El Talmud judío hace referencia a un rabino que “estiró su columna vertebral con una oración de gratitud”. Freed señala que gran parte de los elementos físicos de la práctica espiritual diaria se han olvidado a través de los siglos. Al él descubrir el yoga se le llenó un vacío. “Encontré una forma de aprovechar esta increíble literatura espiritual y hacerla parte del cuerpo, de forma que la experiencia no está solo en la cabeza, sino también en el corazón.”

Freed fundó Bibliyoga, que inicia cada clase con una enseñanza en hebrero o cabalística, seguida con posturas que incorporan sus temas, según se refleja en su libro, The Kosher Sutras: The Jewish Way in Yoga and Meditation. La práctica, que ahora se enseña en ciudades alrededor de los Estados Unidos y Europa, ha provocado el nacimiento de clases con influencia religiosa, incluida el Yoga Crístico y la Red de Yoga Judía. “Muchas personas separan las cosas, dicen que obtendrán su espiritualidad de un lugar y sus ejercicios de algún otro”, dice Freed. “Creo que se lo están perdiendo.”

Deportes conscientes

El enlace de la espiritualidad y el ejercicio igualmente resuenan a través de otras actividades tradicionalmente solitarias como las del triatlón y correr, en las que muchos atletas dicen que un enfoque más consciente del entrenamiento les ha infundido a su deporte un mayor significado y, en algunos casos, mejorado su desempeño.

El Ironman Marty Kibiloski, pasado maratonista y corredor, estuvo sometido por años a una vida que él llama de “un alto rendimiento, pero de baja satisfacción”, al medir su valor personal por los resultados cronometrados que casi nunca le satisfacían. En 2006, asistió al taller ‘Running with the Mind of Meditation’, que duró tres días, basado en el libro de Rinpoche Sakyong Mipham con el mismo título. El retiro combinaba su nuevo interés por el budismo y redefinió completamente su vida de corredor.

“La meditación en movimientote entrena para tener la mente quieta cuando el cuerpo está activo, que es como somos en la vida diaria.”
~ Marty Kibiloski


Kibiloski prefiere mantenerse al margen de la palabra “espiritual” (lo que él ve como algo ambiguo) al describir lo que ahora experimenta cuando corre. En su lugar, la enmarca como un vehículo para el autodescubrimiento, una meditación móvil que provee un foco intenso y una liberación de las distracciones que le permiten “obtener una conciencia de cómo son las cosas verdaderamente”.

En estos momentos él dirige el retiro que ha probado ser muy importante en su vida; el mismo atrae a más de 100 corredores cada fin de semana del Día del Trabajo al Shambhala Mountain Center, en Red Feather Lakes, Colorado. Los participantes aprenden a enfocarse en la cadencia de sus pisadas, su respiración y el entorno, lo que, como plantea él, “mueve la meditación más allá de estar sentado”. Enfatiza que: “Se entrena la mente a mantenerse quieta cuando el cuerpo está activo, que es como somos en la vida diaria”.

El triatleta Mark Allen, quien acredita su éxito y entrenamiento a Brant Secunda, chamán y maestro de la tradición de los indios Huichol de México, ha podido vencer sus propios comentarios negativos y el estrés físico para llevarlo a ganar el Campeonato Mundial de Ironman en Kona, Hawaii, seis veces a finales de los 1980 y a principio de los 90. Comenta que: “En cada uno de mis entrenamientos físicos también me concentro en el aspecto espiritual, de forma que cuando el chachareo mental me ataca diciendo ‘esto está muy fuerte’ o ‘me quiero quitar’, voy a un lugar tranquilo, en lugar de uno negativo”.

Basado en su primer libro, Fit Soul, Fit Body: Nine Keys to a Healthier, Happier You, la pareja lleva a cabo talleres alrededor del país sobre cómo fortalecer tanto el alma como el cuerpo al entrelazarlos los dos. “Algunas personas piensan que uno solo es espiritual cuando ora, pero cuando estás moviendo tu cuerpo, también eso es una experiencia espiritual”, dice Allen. “Es mi forma de decir: ‘Gracias por permitirme estar vivo’”.


Lisa Marshall es escritora independiente de temas de salud y reside cerca de Boulder, CO. Comuníquese en Lisa@LisaAnnMarshall.com.

 

Consejos universales de acondicionamiento físico

Prácticas conscientes para mejorar cualquier rutina

Cuando se trata de alcanzar un buen acondicionamiento físico, hay varias recomendaciones que deben ser consideradas para aumentar la probabilidad de tener éxito. Natural Awakenings hizo un recorrido por diferentes fuentes dedicadas al acondicionamiento físico en Internet en busca de consejos y técnicas destinadas a mantener los entrenamientos seguros, divertidos y satisfactorios.  Nuestros favoritos son los siguientes:

Estire siempre– Un estiramiento suave antes y después del entrenamiento ayuda a aflojar los músculos y aumentar la circulación para lograr reparación y sanación rápida. También ayuda a prevenir lesiones. Es ideal el sostener el estiramiento al menos 30 segundos, primero respirar  “hacia” el músculo y luego lograr una liberación suave de la tensión en la exhalación. Si surge algún dolor mientras estira cierta área, deténgase.

Comience despacio – Comience y construya rutinas de ejercicios lentos para evitar forzar los músculos y los ligamentos. Haga ejercicio al menos dos veces a la semana, lo mínimo para mantenerse en buena forma física.

Estar bien redondeado – Añada ejercicios de piernas y espalda con abdominales y flexiones de bíceps y varíe las rutinas de cardio para no perder el entusiasmo en las rutinas de ejercicios.  Experimente con todo el equipo disponible en el estudio o gimnasio, pida ayuda a un entrenador.

Beba suficiente agua – Beber agua ayuda a disminuir el apetito y eliminar los antojos a la vez que nutre e hidrata el cuerpo. La meta es beber la mitad del peso corporal en onzas cada día.

Tenga regularidad – Hacer del ejercicio una parte regular de la rutina semanal elimina las excusas. Manténgalo en el calendario y preséntese como lo haría para cualquier cita importante.  Reponga los días perdidos.

Aumente la intensidad – Los entrenamientos más intensos significan menos tiempo haciéndolos a la vez que se logra el mismo nivel de beneficios. También es importante mantener ejercicios de resistencia en cualquier rutina ya que son beneficiosos para el corazón y desarrollar fuerza.

Use pesas – Añadir músculo al cuerpo aumenta la fortaleza, la expectativa de vida y la quema de grasa. Para tonificar los músculos, use una pesa con la que pueda hacer de 8 a 12 repeticiones.  Para crear masa, use una pesa apropiada para cuatro a seis repeticiones. Practique una rutina de entrenamiento con pesas de dos a tres veces a la semana, manteniendo las sesiones a menos de 45 minutos.

Añada entrenamiento en intervalos – Correr cerca de 50 metros aumenta el metabolismo y la salud del corazón. Camine lentamente para regresar al punto de partida. Repita tantas veces como sea posible, asegúrese de haber calentado antes del entrenamiento en intervalos y enfriarse al final.

Vista a gusto – Energice una sesión de entrenamiento y aumente su confianza al vestirse con algo vistoso. Tener un “uniforme” de ejercicio agradable nos da buen ánimo y una nueva pieza de ropa o calzado nos motiva a empezar de nuevo.

Sea un corredor seguro – Cada seis semanas corte las millas y la frecuencia de las carreras a la mitad por una semana. Esto permite al cuerpo recuperarse de las rutinas de ejercicios y ayuda a prevenir lesiones.

Haga que sea significativo – Al caminar o correr, haga oraciones o listas de gratitud, o escuche ‘podcast’ o música que sirvan de inspiración.

Ayude a otros – Muchas tareas de voluntario requieren alguna forma de movimiento físico.  Uno se siente bien cuando quema calorías mientras ayuda a otros.

Traiga amigos al entrenamiento – Los amigos y las mascotas necesitan ejercicio también y los mismos proveen una compañía restauradora. Hacer ejercicio con un amigo añade apoyo y motivación, que son clave para el éxito. Busque a alguien con sus mismas metas de acondicionamiento físico.

Ser verde – La investigación de la Universidad de Essex, en Inglaterra, muestra que hacer ejercicios en la naturaleza produce beneficios adicionales a nivel mental y físico. Los investigadores encontraron que el “ejercicio verde” mejora el ánimo, la autoestima y la motivación.


Casey McAnn es escritora independiente radicada en Boston, MA.

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