Perro perdido… perro encontrado

Los microchips proveen paz mental



Un perro o un gato pueden escaparse fácilmente por una puerta abierta, un portón abierto o, incluso, una ventana. Según la Sociedad Americana para la Prevención de Crueldad contra los Animales (ASPCA, por sus siglas en inglés), las agencias para el control de animales recogen más de tres millones de mascotas perdidas al año. El Consejo Nacional para Estudios y Políticas para la Población de Mascotas calcula que menos del 2 por ciento de los gatos y solo el 15 a 20 por ciento de los perros perdidos regresan a su hogar. La mayoría de los que lo logran han sido identificados y reunidos con sus amos mediante chapas, tatuajes o microchips.

Los microchips son aproximadamente del tamaño de un grano de arroz (12 mm) y se implantan debajo de la piel cerca del área del cuello del perro o gato como una forma permanente de identificación. El chip en sí no tiene una fuente interna de energía, así que nunca se gastará o agotará.   

Los microchips trabajan a base de un sistema de identificación por radiofrecuencia (RFIS, por sus siglas en inglés) que opera en dos frecuencias principales—125 kilohercio (en este país) o 134.2 kilohercio (internacionalmente). Un escanógrafo de mano tiene un lector que transmite una señal de radiofrecuencia baja del número singular de identificación del chip y la transmite a la ventana de visualización del escanógrafo, como el código de barras que aparece en las etiquetas de ventas al detal.

Los albergues, veterinarios y personal de control de animales rutinariamente usan escanógrafos para verificar si una mascota tiene un chip de identificación. De tenerlo, el código puede usarse para encontrar la familia de la mascota.

Mitos y realidades del microchip

Falso: El uso de microchips es común.
Cierto: La Sociedad Protectora de Animales de los Estados Unidos calcula que menos del 5 por ciento de las mascotas tiene un microchip.

Falso: El chip se rueda de sitio una vez se inyecta.
Cierto: La tecnología ha mejorado. Por ejemplo, un fabricante de microchips ha desarrollado y patentizado un dispositivo que garantiza que el microchip va a permanecer en sitio.

Cada dos segundos, se pierde una mascota en los Estados Unidos. Los albergues informan que el mayor obstáculo para lograr reunir a la mascota con su familia es la falta de información actualizada. La identificación puede ayudar a que la mascota regrese a su hogar. Use una chapa y un microchip. Mantenga la información de contacto al día. Al salir de viaje, programe la chapa del collar GPS con el número de teléfono de su celular. Es más fácil que estar llamando a la casa para acceder a los mensajes. 


“El chip rara vez se mueve de sitio debajo de la piel”, explica la Dra. Amber Andersen, una veterinaria de Los Ángeles. “Todas las mascotas deberían tener un microchip.”

Falso: Los microchips representan un riesgo a la salud. 
Cierto: “No ha habido informes de casos de desarrollo de tumores en el lugar de la inyección. Ni de ningún tipo de reacción en el tejido alrededor del chip”, informa el Dr. Jeff Bryan, veterinario oncólogo del Hospital Docente de Medicina Veterinaria de la Universidad de Missouri, en Columbia.

Falso: Los albergues no tienen escanógrafos.
Cierto: Más de 50,000 veterinarios y albergues usan escanógrafos. Los fabricantes de microchips también donan frecuentemente escanógrafos a albergues y grupos de rescate.

Falso: Colocar el microchip es doloroso.
Cierto: Las mascotas no necesitan sedación para colocarles el chip. Si bien la aguja que se usa es más grande que la de las inyecciones, no es más doloroso que una inyección de rutina de vacunación.

Falso: Es costoso.
Cierto: Los veterinarios establecen sus propios precios, por lo general, entre $25 y $40. Los albergues y las sociedades protectoras de animales locales a menudo patrocinan maratones de microchips para proveerlos a un costo aún más bajo. Comuníquese con albergues, sociedades protectoras de animales o grupos de rescate locales para detalles sobre su próximo evento de implantes de microchips.

Falso: Colocar microchips realmente no es necesario.
Cierto: La identificación es la clave para poder recuperar una mascota perdida.

La ASPCA recomienda enérgicamente el uso de una chapa en el collar en combinación con un microchip. Los collares se pueden romper, el microchip garantiza que la identificación de refuerzo no se puede eliminar ni alterar.   

Dispositivo de rastreo GPS

Para un perro que le gusta saltar verjas o salir a pasear solo, considere usar un collar GPS. El dispositivo de rastreo de mascotas Tagg que utiliza la tecnología GPS y que funciona a base de baterías le permite al dueño de la mascota rastrear a su mascota por Internet o con una aplicación en su teléfono móvil. Sencillamente establezca un perímetro permitido entre 75 y 1,000 yardas, y si la mascota con el dispositivo rastreador abandona esa área, recibe una notificación por mensaje de texto o correo electrónico. La función personalizada localiza la posición de la mascota en un mapa digital o mediante actualizaciones por mensajes de texto.   


Avery Mack contribuye regularmente a las revistas Natural Awakenings. Visite AveryMack@mindspring.com.

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