Estableciendo mesadas para los niños

Cómo aprender a manejar el dinero desde temprana edad



Establecer un plan de mesadas que funcione para cada niño es una gran forma de comenzar a aprender sobre el valor del dinero, hacer un presupuesto y ahorrar.
 

Ya para los 5 o 6 años, él o ella debe poder entender cómo funciona la mesada y las razones para recibirla. Al decidir pagar una mesada a un niño, la familia tiene que reunirse para saber cómo el niño va a usar el dinero.

¿Piensa guardarlo o ahorrarlo? ¿Uno de los padres tiene que aprobar cualquier compra del niño? Aprender a guardar consecuentemente una parte en una cuenta de ahorros y quizás regalar otra porción para una beneficencia puede convertir el recibir una mesada en una lección valiosa de vida. Muchos padres adoptan el método de “tres alcancías” para lograr este propósito.

Veinte años de experiencia trabajando con padres y adolescentes ha dado forma a un plan de cuatro estrategias comprobadas para ayudar a la familia a comunicar este compromiso mutuo y establecer parámetros, incluida una política sobre la cantidad y frecuencia de los pagos. Las decisiones relacionadas con las mesadas pueden ser diferentes para cada niño de la misma familia.

Responsabilidad personal: No se debe recompensar económicamente a los niños por realizar cosas que son en bien de su propia salud y desarrollo, como acostarse temprano después de cepillarse los dientes. Un padre compartió que tenía que pagarle a su hijo para que se cepillara los dientes por la mañana y a la hora de acostarse, así que, ¿quién manda aquí?

Responsabilidad familiar o social: Las tareas que contribuyen al entorno familiar o social no deben resultar en pago, como lavar los platos o leer a un hermano más pequeño. Una madre, después de explicar el plan a sus hijos y de hacerlo cumplir consecuentemente, vio cómo las actitudes de estos cambiaron en par de semanas. En lugar de pelear, los tres niños ahora ayudan a lavar los platos juntos todas las noches sin problemas.  

Pagar para que se completen tareas específicas: Determine y establezca guías que incluyan las tareas o los deberes generales que se espera que cada niño cumpla a fin de recibir una mesada específica. Al definir qué está fuera de las responsabilidades personales, familiares o sociales, los padres motivan y recompensan a los hijos por sus esfuerzos adicionales. Los mismos niños que recogen la mesa después de comer sin problemas, también pueden estar pensando en tareas adicionales que pueden realizar en el hogar para ganarse su mesada.

Si el modo de pensar es me lo merezco por derecho, el niño sencillamente espera que se le pague todas las semanas.

Si su modo de pensar es empresarial, el niño descubre formas de crear valor y ganar dinero a través de la creatividad.


Fomentando el espíritu empresarial de un niño: Motive a los niños a pensar en formas creativas de ganar dinero y observe con asombro cuán creativos se pueden poner cuando quieren algo. Un niño de 12 años ahora tiene un negocio de recoger latas de las casas de sus vecinos y se gana $100 cada dos semanas. Pudo comprarse la patineta más rápida que quería e, incluso, la compra la justificó como un gasto de negocio, porque con esa patineta puede recoger las latas más rápido.  

Proveer estructura y vías de comunicación sobre las mesadas es crucial para garantizar que los niños aprendan buenos hábitos con respecto al dinero, algo que les ayudará mucho más tarde en la vida. Es una forma constructiva para ambos de enseñar los principios relacionados con la importancia de ahorrar, gastar menos de lo que ganan y dar consecuentemente a su comunidad.

La respuesta a la pregunta sobre si los padres deben pagar una mesada y bajo qué condiciones sigue siendo responsabilidad de los padres. La pregunta más grande y vital es, ¿qué forma de pensar quiere crear y fomentar en sus hijos: un espíritu me lo merezco por derecho o un espíritu empresarial? La opción fundamental es de ellos.


Sharon Lechter es CEO de Pay Your Family First, creadora de ThriveTime for Teens life and money reality board game y coautora de Outwitting the Devil, Three Feet from Gold y Rich Dad Poor Dad. Es una experta en educación financiera y miembro del National CPAs Financial Literacy Commission. Para más información visite, SharonLechter.com.

Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags