Práctica sólida de yoga



Michael Franti, corredor de largas distancias, cantante y compositor profesional y activista comunitario y ambientalista a nivel mundial, vive una vida inspirada por las filosofías del yoga, tanto en como fuera del ‘mat’.
 

Conocido como uno de los músicos más conscientemente positivo del ambiente, Michael Franti ha estado practicando yoga durante 11 años. La disciplina es para él una solución al estrés mental y físico que enfrenta durante sus giras y ha practicado yoga todos los días desde que la descubrió por primera vez. “Todavía me acuerdo cuán rígido estaba durante mi primera clase. No podía doblarme para tocarme las puntas de los pies y apenas podía sentarme con las piernas cruzadas”, recuerda Franti.

Franti informa que hoy día está en mejor forma física que hace 20 años. “Lo maravilloso del yoga es que no es competitivo”, señala este hombre de 45 años que se crió en un hogar muy competitivo con 4 hermanos antes de formar parte del equipo de baloncesto de la Universidad de  San Francisco. “En yoga, uno no tiene que competir, lo cual ha sido una lección valiosa, pero difícil para mí, ya que tuve que dejar de pensar: ‘Quisiera pararme de cabezas tan bien como la persona que está a mi lado’ y, en vez, realmente aceptar donde estoy en ese momento”.

Después de sufrir una serie de problemas físicos incluidos problemas con las articulaciones, cirugía del abdomen y perforación del apéndice, Franti continúa agradeciéndole al yoga haber prolongado su vida como atleta.

Según recuerda: “Hubo un tiempo en que sentía que mi cuerpo sencillamente no daba para más y pensé que jamás iba a poder jugar a lanzar el balón con mi hijo. Pero mediante el yoga, he aprendido que es posible sanar el cuerpo”. Él atribuye esta capacidad de jugar baloncesto y correr largas distancias a la flexibilidad y fortaleza derivada de su práctica de yoga.

En la actualidad, tocando con la leyenda de la guitarra, Carlos Santana, en su gira, Sound of Collective Consciousness, Franti entreteje la filosofía del yoga de ahimsa, o la santidad de la vida y la no violencia de acción o pensamiento, en su música.

Según explica: “Para los compositores, una de las cosas más difíciles de hacer es poner todas sus ideas en una sola frase, palabra o melodía. Cuando estoy en la clase de yoga, las ideas llegan porque mi mente está clara o porque escucho a mi maestro decir algo que hace que comience a pensar de forma diferente. A menudo, cuando la practico en silencio, escucho melodías en mi mente que canto mientras practico. Todos estos pensamientos llegan de una forma o de otra a mis canciones”.

“¡Me gusta escuchar música de rock!”, indica Franti sobre la música no convencional de yoga que prefiere escuchar durante su práctica individual. “En ocasiones, solo escucho música estruendosa de baile o de reggae. Puede que haga una clase solamente escuchando música de los Beatles. Hoy escuché al cantautor William Fitzsimmons”.

Franti, un activista ambiental que apoya diversas organizaciones benéficas, también valora el seva, una filosofía yoga que recalca el servicio desinteresado. “Como un ente individual en este mundo, creo que todos tenemos la responsabilidad de dar a nuestras comunidades y al planeta”, indica. Hace diez años decidió no usar zapatos después de ofrecer un concierto a niños que no tenían dinero para comprar zapatos. Desde entonces, no usa zapatos excepto en aviones o restaurantes. El artista también recoge zapatos para Soles for Souls (Soles4Souls.org) en todas sus presentaciones.

Como músico que frecuentemente sale en giras, Franti disfruta viajar a países como Haití, Israel, Palestina, Brasil e Indonesia para poder compartir su música en las calles, pero también para poder experimentar entornos no conocidos. “Aprendo mucho cuando salgo de mi zona conocida. De igual forma, el yoga nos obliga a salir de nuestra zona conocida y observarnos a nosotros mismos desde una perspectiva totalmente diferente”.

Aunque disfruta de practicar posturas invertidas y balances avanzados usando los brazos, la postura final de cada clase, savasana, es la favorita de Franti. “No importa si estoy en un taller durante tres horas y hacemos 15 minutos de la postura de relajación, o si acabo de hacer el saludo al sol a un solo lado y me acuesto tres minutos. La postura savasana, o postura del cadáver, siempre cambia mi perspectiva de la vida, mi día y el momento presente. Acostarme en el piso, cerrar los ojos, respirar profundamente y desconectarme de todo por varios minutos me permite seguir adelante con lo que traiga el resto del día”. 


Meredith Montgomery publica la edición Mobile/Baldwin, AL de
Natural Awakenings (HealthyLivingHealthyPlanet.com). También funge como directora de relaciones con donantes para el Mes Nacional del Yoga (YogaMonth.org).

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