Pubertad prematura

¿La nueva normalidad?



Las niñas del siglo XXI están llegando a la pubertad a una edad muchísimo más temprana que la de sus madres y sus abuelas.
 

Muchas niñas estadounidenses de hoy día están comenzando a desarrollar busto y vello púbico antes de los siete años, según la Encuesta Nacional de Examen sobre Salud y Nutrición llevada a cabo por el gobierno. El límite de edad ha estado disminuyendo de forma constante por décadas, con la disminución más marcada entre 1997 y 2011.

Un estudio fundamental de la Universidad de Cincinnati demostró que las niñas caucásicas, en promedio, alcanzaron la pubertad a los 9.7 años, tres a cuatro meses antes de la edad promedio informada por la Universidad de Carolina del Norte 14 años atrás y mucho más temprano que los datos de 1960. Las niñas de otras etnias también están llegando a la pubertad más temprano, pero a tasas mucho menos dramáticas.

Un estudio danés de 2009 demostró que las niñas de su país estaban desarrollando busto un año antes que las nacidas hace 15 años.  

Las hamburguesas, papitas fritas y los refrescos son los culpables

El aumento en la obesidad infantil es la causa principal de pubertad prematura, según un estudio llevado a cabo por el investigador principal, Dr. Frank Biro, director de medicina para adolescentes del Centro Médico Pediátrico de Cincinnati. Según explica: “El Índice de Masa Corporal [BMI, por sus siglas en inglés] es el factor predominante relacionado con la edad en la que una niña llega a la pubertad. Este factor es más importante que la raza o la etnia. Las niñas con sobrepeso, tanto caucásicas como negras, están madurando antes.

Hace muchos años que la ciencia ha estado demostrando que el tejido graso produce hormonas, incluido el estrógeno, lo que puede acelerar el proceso de pubertad, en especial, el desarrollo prematuro del busto, según la Dra. Louise Greenspan y Julianna Deardorff, Ph.D, autoras del libro The New Puberty. Greenspan se especializa en endocrinología pediátrica en el Kaiser Permanente Hospital de San Francisco; Deardorff es una psicóloga clínica que está llevando a cabo una investigación sobre el desarrollo de la pubertad en la Universidad de California en Berkeley. Ambas citan un estudio fundamental realizado en los años 80 que demostró que, por cada punto de aumento en el BMI, la edad de la primera menstruación descendía en un mes.

Sopa tóxica

Sin duda, los químicos ubicuos que afectan las hormonas son los culpables de la epidemia de pubertad prematura, indica el Doctor en Naturopatía Michael Murray, de Phoenix, Arizona, con múltiples publicaciones sobre medicina natural.

12 alimentos que debe comprar orgánicos
El Grupo de Trabajo Ambiental informa que estos alimentos son los más contaminados con plaguicidas, así que compre la versión orgánica y conviértalos en una prioridad en su lista de compra.
1. Manzanas
2. Melocotones
3. Nectarinas
4. Fresas
5. Uvas
6. Apio
7. Espinaca
8. Pimientos rojos
9. Pepinillos
10. Tomates cereza (cherry tomatoes)
11. Guisantes (importados)
12. Papas

Los trastornos endocrinos que hacen que el cuerpo produzca cantidades excesivas de estrógeno incluyen agentes químicos usados en la confección de ropa, en especial, la ropa de dormir para niños, muebles y alfombras, cualquier producto de cuidado personal que viene en envases plásticos, solventes de limpieza, pegamentos, químicos usados para el limpiado en seco, plaguicidas, herbicidas y carnes y leche no orgánicas. En conjunto, provocan la pubertad antes de su tiempo natural. “Definitivamente, existe un vínculo entre los contaminantes persistentes y la obesidad”, señala Murray.

Los antibióticos presentes en la carne y los productos lácteos comerciales representan un riesgo mayor que las hormonas añadidas, añade Greenspan. “La exposición crónica a dosis bajas de antibióticos puede afectar el microbioma del cuerpo [la colonia de microorganismos del tracto digestivo], lo que puede llevar a obesidad e influenciar la pubertad.”   

El monstruo del estrés

“Una investigación apoya la idea de que el estrés excesivo a temprana edad durante la vida puede afectar el momento de llegar a la pubertad”, señala Greenspan. Los factores de estrés van desde abuso sexual o maltrato hasta relaciones familiares de estrés, el poco interés por parte de los padres en los hijos o una madre deprimida.

“Las niñas que crecen en hogares sin padres biológicos tienen una probabilidad dos veces más alta de experimentar pubertad prematura en comparación con las que viven con ambos padres”, advierte Deardorff.

Además, señala que el estrés está asociado con niveles más altos de cortisol y con la obesidad.  En numerosos estudios, se ha relacionado el cortisol, la hormona del estrés, con grasa en el abdomen.  

Riesgos adicionales

“La pubertad temprana también aumenta los riesgos sociales”, observa Deardorff. “Las niñas que se desarrollan antes que sus pares sufren de más ansiedad, una incidencia más alta de depresión, una imagen corporal baja y son propensas a más trastornos de alimentación.”

Señales a las que debe estar atento en los varones
Hay muy poca información sobre las tendencias de la pubertad en los varones, aunque los hallazgos del investigador médico Dr. Frank Biro muestran que, a diferencia de las niñas con sobrepeso, algunos niños obesos tienden a llegar a la pubertad más tarde que el promedio.

Los profesionales del Nationwide Children Hospital, en Columbus, Ohio, sugieren hablar con un médico si un varón comienza a experimentar cualquiera de los siguientes antes de los nueve años:
• Crecimiento de los testículos o el pene
• Crecimiento del vello púbico, de las axilas y de la cara
• Cambios rápidos de estatura
• Agravamiento de la voz
• Acné
• Olor corporal similar al de los adultos

La investigación del St. Thomas Hospital, en Londres, informa que llegar demasiado temprano a la pubertad aumenta el riesgo de diabetes y cáncer de mama en el futuro, explica Biro, esto último “posiblemente a causa de una mayor exposición durante la vida a hormonas femeninas y la susceptibilidad del desarrollo rápido del tejido mamario debido a toxinas en el ambiente”. Los resultados del Framingham Heart Study, publicados en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, apoyan estudios previos que descubrieron que menstruar antes de los 12 años puede contribuir a un 23 por ciento de mayor riesgo de desarrollo de enfermedad cardiaca y a un 28 por ciento de mayor riesgo de ataque cardiaco o derrame cerebral.

Estrategias para los padres

Estos expertos concuerdan en que una dieta natural es una de las estrategias más poderosas para proteger a las niñas pequeñas. Murray recomienda revisar la lista del Grupo de Trabajo Ambiental en Tinyurl.com/EWGDirtyDozen. Según indica: “Si compra estos productos orgánicos, evitará los plaguicidas y los herbicidas que tienen un efecto sobre las hormonas y podrá brindar a sus hijos la protección de antioxidantes que pueden ayudar a proteger contra otras toxinas.”


Kathleen Barnes es autora de numerosos libros de salud natural, incluido Food Is Medicine. Conéctese en KathleenBarnes.com.

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