Casas en los árboles

Los animales silvestres utilizan los árboles caídos y muertos




La recolección de leña en el invierno o la tala de árboles muertos puede que sea necesaria, pero es mejor evitar los árboles caídos o desgarrados (todavía en pie, pero descomponiéndose naturalmente) porque son hogares de la fauna del bosque y del patio trasero.

Muchos tipos de aves, incluidos los pájaros carpinteros, azules, búhos, cuervos y golondrinas, y pequeños mamíferos, como mapaches, ardillas, zarigüeyas y puercoespines, utilizan las cavidades y las grietas en busca de refugio, alimento (en algunos casos, darse un banquete de invertebrados congregados como arañas, ciempiés, escarabajos, gusanos y hormigas), apareamiento, hacer un nido y descanso.

El Servicio Forestal de los Estados Unidos dice que más de 1,200 formas de flora, que incluyen musgos, líquenes y hongos, dependen de árboles podridos, secos o muertos con huecos y sirven para refrescar el hábitat mediante la devolución de los nutrientes vitales al suelo vía el ciclo de nitrógeno. Los troncos en decaimiento en los suelos del bosque también actúan como viveros para nuevas plántulas.

Del mismo modo, es bueno respetar los montones de leña y ramas caídas. “Estos son maravillosos lugares para que las ardillas, los conejos y animales similares se escondan”, informa Woodrow Nelson, vicepresidente de la organización sin fines de lucro Arbor Day Foundation (ArborDay.org), en Lincoln, Nebraska, quienes sirven para plantar, nutrir y celebrar los árboles.

Ayuda el identificar los obstáculos existentes y futuros antes de recolectar leña o troncos para así evitar la destrucción accidental. Árboles que llevan muertos mucho tiempo son fáciles de detectar, con sus ramas flacas sin hojas. Los tocones o árboles en proceso de deterioro requieren más revisión. Busque signos de enfermedad o deformaciones: hongos en la base, trozos podridos, escarabajos, hormigas carpinteras o ramas principales rotas.

Además, Nelson añade: “La poda apropiada puede devolverle la salud a un árbol”. Él anima a consultar con los arbolistas locales certificados o con el programa de la fundación llamado Backyard Woods.

El mantener uno o más tocones en el patio puede crear un refugio para la vida silvestre. Según la Federación Nacional de la Vida Silvestre (nwf.org), los árboles de madera dura tienden a ser mejores hábitats para nidos, mientras que los de maderas blandas son mejores para buscar alimentos. Siempre y cuando el bosque se mantenga a una distancia razonable de la casa, las termitas y otras plagas no encontrarán su camino entre las dos viviendas.

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