Cuidado quiropráctico

Ayuda para las dolencias comunes



“La mayoría de las personas visitan el quiropráctico porque tienen dolor y andan en busca de alivio, aunque algunos, inicialmente, van por la salud en general”, dice Keith Overland, presidente de la Asociación Americana de Quiroprácticos y médico quiropráctico practicante en Norwalk, Connecticut. “Cada doctor en quiropráctica debe comenzar un examen completo y detallado y desarrollar un diagnóstico para determinar el mejor enfoque para la condición del paciente.”

Rick Burns, doctor en quiropráctica y profesor de la técnica en el Palmer College of Chiropractic, en Davenport, Iowa, señala que más de 100 técnicas y un sinfín de permutaciones de ajustes y presiones pueden utilizarse para ayudar a traer el cuerpo de vuelta a su alineamiento y salud. “La mayoría de los quiroprácticos integran varios métodos, dependiendo de las necesidades de los pacientes”, dice él.

Mientras que los quiroprácticos pasan por cuatro años de entrenamiento post graduado, como los doctores en medicina, ellos trabajan para: “…asegurarse que el cerebro se comunique el 100 por ciento de las veces a través del cordón espinal hacia los nervios”, explica Burns. La falta de comunicación, llamada subluxación, es el corazón de la ciencia del ajuste quiropráctico.

La mayoría de las escuelas que enseñan quiropráctica dan a los estudiantes un conjunto de herramientas y técnicas básicas antes de que el profesional obtenga una certificación en técnicas avanzadas, muy parecidas a la especialización médica, dice Overland, quien se especializa en tratar lesiones deportivas y tiene muchos atletas olímpicos como sus pacientes.

Las técnicas más comunes

Diversificado: Este término general abarca el enfoque de ajuste de la columna con una presión mínima utilizada por un 80 por ciento de todos los quiroprácticos, dice la Dra. Cynthia Vaughn, quiropráctica localizada en Austin, Texas, y miembro de la Junta de Gobierno de la Asociación Americana de Quiropráctica.

Se caracteriza por lo que se llama manipulación de alta velocidad, baja amplitud (HVLA, por sus siglas en inglés), lo que resulta en un sonido familiar como de un chasquido, conocido como cavitación, que la mayoría de las personas experimentan en el cuidado quiropráctico. Aunque el ajuste es sin dolor, algunos pacientes instintivamente tensan los músculos.

La rigidez en el cuello o en los hombros, o tener dolor de espalda hace que 20 millones de estadounidenses visiten el quiropráctico cada año.
~ Asociación Americana de Quiroprácticos


“El ajuste es un ataque sorpresa, mis reflejos más rápidos que los suyos”, comenta Burns. “El músculo promedio se contrae un cuarto de segundo. Hacemos mucho entrenamiento de velocidad de forma que podamos hacer el ajuste en una décima de segundo.”

Activador: La técnica activador, utilizada por alrededor de un 20 por ciento de los quiroprácticos como parte integral de la práctica, emplea un pequeño instrumento con una punta de goma y resorte, un poco más grande que un bolígrafo, que aplica una pequeña cantidad de fuerza a un área específica. Hace un ruido como una grapadora y el recipiente solo siente una presión leve.

“No todo el mundo puede tolerar una manipulación más agresiva, utilizada como base en la quiropráctica, especialmente las personas mayores o niños muy jóvenes”, dice Overland. “La técnica del activador pretende ser más rápida, más específica y menos enérgica que el ajuste manual.

Kinesiología aplicada: También conocida como la prueba muscular, la kinesiología aplicada evalúa la fuerza muscular en varios puntos específicos para ayudar a determinar si un tipo específico de ajuste o incluso un suplemento nutricional podría ser de ayuda para un paciente individual como tratamiento. Este tratamiento individualizado es popular entre los quiroprácticos y sus pacientes. “Es una forma de recoger una gran cantidad de información de diagnóstico para decir en específico dónde están las subluxaciones (desequilibrios), dice Vaughn, “y es practicada por alrededor de un 20 por ciento de los quiroprácticos”.

Técnica sacro-occipital: Otra forma de ajuste no fuerte. Usualmente, la misma involucra que el paciente esté boca abajo en una camilla. Se insertan una variedad de cuñas asimétricas distribuidas debajo de la pelvis para crear un esfuerzo útil de torsión.

“La gravedad hace que el ajuste suceda de forma sutil y toma alrededor de 10 minutos”, explica Vaughn. “Es efectivo para las personas mayores y personas con osteoporosis que no pueden tolerar ajustes fuertes.”

Gonstead: Similar a la técnica HVLA, un enfoque Gonstead presta particular atención a la parte baja de la columna y los efectos de la mala alineación en el resto del cuerpo. Los profesionales que practican esta técnica prefieren ajustar el cuello con el paciente sentado.

Más de la mitad de los quiroprácticos utilizan alguna forma de esta técnica. Requiere un análisis estructural detallado de la columna vertebral, lo que puede incluir varios tipos de palpitaciones, un análisis de calor y presión de nervio a través de la columna vertebral y rayos X.

“Todas estas técnicas requieren una educación extensa y miles de horas de entrenamiento”, concluye Overland.

Burns añade que: “Cada paciente es evaluado y diagnosticado de forma individual. Por lo tanto, trate diferentes técnicas y vea qué le funciona. La meta es destrancar la capacidad del cuerpo de sanarse él mismo”.


Kathleen Barnes es una luchadora de la salud natural, autora y editora. Su libro 8 Weeks to Vibrant Health: A Take Charge Plan for Women, escrito en colaboración con la Dra. Hyla Cass, está entre uno de sus muchos libros. Visite KathleenBarnes.com.

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