No a las baratijas

La ropa de calidad es amigable con el planeta




Stanislav Prozorov/Shutterstock.com

La tentación de comprar ropa económica nos dice en voz baja: “Es inteligente seguir la moda pasajera más reciente” o “La ropa desechable puede tirarse si se mancha” o “Puedo usar esta vestimenta solo una vez para un evento especial”. La tentación de comprar prendas de vestir que luego tiraremos se torna especialmente habitual durante los días festivos en los que abundan los regalos y las reuniones.

Los consumidores pueden caer en el ciclo comprar en cadenas de tiendas económicas, ponerse las prendas de vestir un par de ocasiones y, luego, descartarlas durante las limpiezas de la primavera. Según la revista The Atlantic, en la actualidad los estadounidenses compran cinco veces más ropa que en 1980, sin embargo, reciclan o donan solo el 15 por ciento de esta. Simplemente descartan 10 millones de toneladas de ropa como basura, informa el Huffington Post.

Los consumidores conscientes toman en cuenta las consecuencias a largo plazo de sus compras. La producción y transportación de una camisa promedio, por ejemplo, puede liberar cerca de nueve libras de dióxido de carbono al oxígeno, informa Eve Andrews, editora cultural para Grist.org.

Esta ofrece cinco consejos: comprar menos; comprar de forma inteligente y solo aquello que realmente se necesita; examinar la durabilidad y el diseño de manera que la prenda de vestir no se deteriore o se vuelva anticuada en unos pocos meses; disminuir la frecuencia con que lava la ropa para incrementar la vida útil de la prenda de vestir; y donar lo que ya no utilice.

Comprar menos artículos que sean duraderos, clásicos y fabricados en condiciones justas de trabajo de tiendas de reventa o de fábrica (outlets) escogidas que vendan ropa de calidad a precios reducidos, le ahorrarán dinero con el tiempo y reducirán el abuso y el desperdicio de recursos. Las cinco principales cadenas de tiendas de fábrica por su valor superior y a largo plazo, según una encuesta de lectores de Consumer Reports 2016, son Bon Worth, L.L. Bean, Haggar, OshKosh B’gosh e Izod.

Las tiendas a consignación acogen bien las marcas de calidad, así que quienes se ponen este tipo de ropa pueden incluso recuperar parte del precio de la compra por piezas clásicas con poco uso. Regalar las prendas de vestir usadas a las tiendas benéficas, iglesias, el Ejército de Salvación o a la organización sin fines de lucro Goodwill Industries es otra forma de extender la vida útil de los artículos, ayudar a otros y ahorrar espacio en los vertederos. Otra opción es cortar partes de la ropa identificada para su disposición, de forma que pueda extenderse su uso como trapos para limpiar el hogar y los vehículos.

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