Un Día de Acción de Gracias verde

Una celebración enternecedora para el cuerpo, el alma y el espíritu




Para aprovechar al máximo el espíritu y la intención original de esta fiesta de gratitud para alimentar la mente, el cuerpo y el espíritu, considere estas elecciones felices y saludables.

El pavo: Pavos orgánicos criados fuera de jaulas tienen menos probabilidades de ser portadores de enfermedades y tener aditivos sintéticos. Los pavos domésticos criados en exteriores deambulan libremente por el pasto y son genéticamente diversos y comen la dieta variada que la naturaleza les destina (SustainableTable.org).

En lugar del ave: Las alternativas al pavo incluyen divertidos alimentos básicos, como vegetales, lasaña, raviolis de calabaza y calabazas rellenas con cebollas, granos y frutas secas.

Bebidas: Servir cidra de manzana, cerveza o vino hecho localmente apoya a los agricultores y negocios locales, además evita la huella de carbono de las elecciones distantes ya que incurren en transportación.

Preparaciones festivas: Absténgase de utilizar espuma de poliestireno (‘Styrofoam’), ya que no es reciclable y puede emitir químicos cuando tiene contacto con el pavo caliente; use servilletas de tela en lugar de servilletas de papel, que van al incinerador o al vertedero; y pida a los invitados que traigan un plato para llevarse las sobras para evitar el desperdicio de comida.

Involucre a los niños: Tinyurl.com/GreenThanksgivingTips sugiere dar a los niños papel de construcción con el que puedan hacer decoraciones y más tarde reciclar. El barro de panadero, una mezcla de harina, sal y agua, también puede ser moldeado en piezas creativas.

Reviva la atmósfera tradicional: La primera actividad de Acción de Gracias fue un asunto comunal, por lo tanto, invite a los vecinos a unirse a los miembros de la familia. Además de mejorar las amistades, su proximidad reduce las emisiones de los automóviles al mantenerlos fuera de la carretera o estimular viajes cortos.

Honre la paz y la hermandad a través de todas las razas y etnicidades al compartir con los invitados la esencia de la primera cosecha veraniega exitosa por los peregrinos en 1621. Según

Listening to America, por Stuart Berg Flexner, miembros de los Wampanoags también fueron invitados a la celebración porque la tribu los enseñó a cultivar el maíz nativo, una clave para la recuperación luego su primer invierno difícil. Quizás, lea un pasaje de La oración de Acción de Gracias de los Iroqués, que nos anima a “regresar a nuestra madre, la Tierra, que nos sostiene”. Visite Tinyurl.com/IroquoisThanksgiving.

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