El jugo de arándano protege contra la infección




Cuando los estudios científicos presentaron evidencia de que los arándanos (‘cranberries’) son poderosos en combatir las infecciones del tracto urinario, la industria elaboradora de suplementos reaccionó con rapidez en preparar las píldoras y los extractos de arándanos para el mercado. ¿Pero son tan efectivos como beber el jugo o ingerir la salsa?

Un análisis reciente producido por el Instituto Politécnico Worcester ofrece las contestaciones. Los investigadores probaron las proantocianidinas, un grupo de flavonoides encontrados en los arándanos y pensaron que era lo que le daba al jugo las propiedades para luchar contra la infección, ofreciendo esperanza que pudieran traducir en un extracto efectivo. Sin embargo, el informe concluyó que el jugo de arándano por sí solo es mucho mejor en la prevención de la formación de la biopelícula—precursora de la infección—que las proantocianidinas solas.

La forma virulenta de la bacteria E. coli, que es la causa de la mayoría de las infecciones del tracto urinario, está cubierta con pequeñas proyecciones similares al cabello, conocidas como fimbrias, que actúan como ganchos y se adhieren a las células que recubren el tracto urinario.  Cuando una cantidad suficiente de bacterias se adhieren a las células forman una biopelícula que lleva a la infección. El jugo de arándano previene que la bacteria forme esa capa, mientras las proantocianidinas solas no probaron ser efectivas.

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