Cardio rumor

Cambie las barras de energía por una dosis diaria de ejercicios



Hoy día, tener energía es algo muy importante y los anuncios en línea y los carteles en las tiendas gritan: “Siente la adrenalina”, “Revitaliza tu mente” y “Recapacita sobre las formas en que recuperas las energías”. Las personas andan en busca de estos estimulantes artificiales en números récord, pero muchas no se dan cuenta de que tienen libre acceso a una mejor forma de estimular la energía: el ejercicio.

Todos los expertos están de acuerdo en que es más sabio cambiar nuestros lattes y barras de energía altas en calorías por una caminata a la hora de almuerzo, ya que el ejercicio provee muchos beneficios.

Uno de cada cuatro estadounidenses experimenta fatiga en un momento dado, según Tim Puetz, Ph.D., de los Institutos Nacionales de la Salud, quien ha publicado estudios sobre el vínculo entre el ejercicio y el nivel de energía. Si bien es una respuesta difícil de medir, más de una docena de estudios de instituciones prestigiosas, como la Universidad de Duke y la Universidad de Carolina del Norte, han demostrado que la actividad física puede reducir la fatiga en aproximadamente 40 por ciento, indica Puetz.

“Si el ejercicio fuera una píldora, sería la píldora mágica por excelencia de todos los tiempos”, señala James Hill, Ph.D., director ejecutivo del Anschutz Health and Wellness Center de la Universidad de Colorado. La investigación sugiere que el ejercicio mejora prácticamente cada sistema del cuerpo. “Pero tiene que subirse a la trotadora, no sencillamente sentarse en esta.”

El ejercicio quema calorías, mientras que las bebidas y barras energizantes las añaden. Además, a diferencia de la cafeína y otros estimulantes, el ejercicio ayuda a dormir mejor (siempre y cuando no se realice cerca de la hora de acostarse), según Patrick O’Connor, Ph.D., co-director del Exercise Psychology Laboratory, de la Universidad de Georgia y compañero de investigación de Puetz. Hacer ejercicio periódicamente puede evitar que las personas, a menudo agotadas por no dormir lo suficiente, caigan en un ciclo vicioso.

“Cuando me levanto de la cama por la mañana, no agarro una taza de café”, explica Puetz. “Agarro mis tenis. Corro todas las mañanas, y los días que no lo hago, puedo sentir la diferencia.”

Hacer ejercicio puede mejorar su estado de ánimo, aliviar el estrés, mejorar la función cognoscitiva y generar nuevas conexiones en el cerebro, lo que promueve una sensación de energía, observa Hill. Los investigadores piensan que los cambios en el cerebro son la razón más probable para la conexión entre el ejercicio y la energía, según la opinión de O’Connor.

Un estudio trascendental realizado recientemente y dirigido por J. Mark Davis, Ph.D., director del laboratorio de bioquímica del ejercicio de la Universidad de Carolina del Sur, encontró que los ratones que se ejercitaron una hora al día durante ocho semanas en comparación con los que no lo hacían, desarrollaron mitocondrias cerebrales nuevas, consideradas las plantas de energía de las células (Journal of Applied Physiology). Los investigadores sabían, como resultado de los estudios con humanos, que el ejercicio puede aumentar estas mitocondrias en el músculo, pero la conexión cerebral nunca se ha podido demostrar. Davis especula que el aumento de estas puede desempeñar una función, ya que al mejorar la resistencia hace que el cerebro sea más resistente a la fatiga, lo que ayuda a las personas a sentirse con más energía. 

El solo hecho de que la sangre bombee más al hacer ejercicios cardiovasculares puede hacer que las personas sientan un aumento de energía, sostiene Hill, porque la sangre suple oxígeno y nutrientes que generan el combustible para el cuerpo. Independientemente de la conexión entre la energía y el cerebro, los investigadores señalan que el ejercicio mejora la salud general, ayuda a mantener un peso saludable y reduce el riesgo de enfermedades, lo que lo convierte en una opción obvia como un estimulante de energía de doble función.

“Lo que muchos de nosotros hacemos es agarrarnos a cosas y tratar de sentirnos mejor a corto plazo”, indica Hill. “El ejercicio regular puede hacernos sentir mejor a largo plazo.”

“Usted no tiene que correr un maratón”, añade Puetz. De hecho, es mejor no exagerar, aconsejan tanto Puetz como O’Connor. Las rutinas de ejercicio de alta intensidad pueden drenar la energía a corto plazo y los atletas profesionales que se entrenan en exceso pueden terminar en un estado de poca energía y depresión, sostienen. Su estudio publicado en la revista Psychotherapy and Psychosomatics incluyó personas por otra parte sanas, pero fatigadas y descubrieron que tanto el ejercicio de nivel leve como moderado produjo una reducción similar y significativa en la fatiga.

O’Connor ofrece una recomendación general (que varía según el nivel de acondicionamiento físico) de caminar, nadar o correr bicicleta por lo menos de 10 minutos a una hora la mayoría de los días de la semana. Incluso dos caminatas de 10 minutos a lo largo de un día de trabajo hará una diferencia en la energía, explica Puetz.

“Algo es mejor que nada”, concluye. “Lo fundamental es: En lugar de agarrar esa taza de café, agarre un par de tenis. Así no solo experimentará ese aumento de energía que desea, sino que estará llevando un estilo de vida más sano.” 


La periodista independiente Debra Melani escribe sobre la salud, los medicamentos y la buena forma física desde Lyons, CO. Conéctese en DebraMelani.com o DMelani@msn.com.

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