10 pasos hacia la abundancia



Haga una lista de lo que usted desea. Haga una lista con sus deseos—no quiero o necesito, lo que implica carencia de, en lugar de abundancia de algo. Al decir/pensar/escribir: “Yo deseo [esto] o algo incluso mucho mejor de algo que ahora se manifiesta para el bien de todos los concernidos”, usted crea espacio para incluso mayores posibilidades.

Recuerde una situación de abundancia. Si usted se ve revolcándose en un mal recuerdo o pensando en momentos de falta de abundancia, entonces cree un pensamiento de un recuerdo contrastante en el que se sintió rico o rica, hermoso o bella, pleno y capaz—cualquiera sea el estado que desea.

Alíniese con sus pasiones. Incluso dando pequeños pasos hacia una pasión o meta que lo nutra, se sentirá más limpio, claro y más energético, a la vez que abre el camino hacia el progreso. Dios tiene un plan para su vida y su profundo deseo para su creación—usted—es que prospere.

Mire hacia adelante. Haga una lista de sus más anhelados sueños y de las intenciones inmediatas. Mejor aún, saque las fotos en las que se reflejan un pasado feliz y corte láminas de revistas que representen las buenas cosas que desea en su futuro y luego péguelas en un diario o en una cartulina para referirse a ellas durante momentos de reflexión.

Simplifique su vida continuamente. Deje a un lado las situaciones y el desorden que no apoyan sus aspiraciones.

Pase tiempo con gente positiva. No crea en los pesimistas. Usted está trabajando para superar sus propias creencias limitantes, entonces, ¿por qué escuchar la negatividad autolimitante de otros? Retírese con amabilidad.

Seleccione nuevas fuentes con cuidado y establezca un tiempo límite. Lea solo periodismo reflexivo y responsable que no incluya la mayoría de las noticias en la televisión. Evitará perder el tiempo en historias desagradables que generan sentimientos negativos y respuestas fisiológicas dañinas. Se sentirá mejor por ello.

Tome fotografías mentales de los buenos tiempos y dígase a usted mismo: “Recuerda esto”.


Tenga una “actitud de gratitud”. Cuente sus bendiciones. Piense en todo lo bueno que hay en su vida. Diga “gracias” más de una vez al día. Contemple las áreas de su vida que están  funcionando bien; aplique esas destrezas para lograr lo que quiere mejorar.

Exprese gratitud. Dé las gracias a otros con frecuencia, con tarjetas o postales de dar las gracias, correos electrónicos expresivos, gestos de estímulo y sonrisas. Las personas siempre aprecian la bondad y los buenos modales, en especial cuando la cortesía parece escasear.

¡Sonría! Cuando conteste el teléfono, ponga una sonrisa en su rostro y su voz. Dé la bienvenida a nuevas personas en su vida aunque sea por ese momento. Permita que sientan su calidez.  Cuando se vea con el ceño fruncido con concentración, cambie la cara y sonría.


Carolyn Blakeslee publica la edición de Natural Awakenings (NaturalAwakeningsncfl.com) para la parte norte central de la Florida.

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