Los vegetales [símbolo de un corazón] de los niños

Cómo establecer hábitos saludables vitalicios



Desde el momento de la concepción, los primeros años de la vida de un niño nos brindan la oportunidad perfecta para establecer la base de una buena alimentación.
 

¿Quiere que a su hijo le gusten los vegetales? A continuación le brindamos sugerencias simples que puede practicar en los tres primeros años de vida de su hijo para establecer buenos hábitos alimentarios vitalicios.

Comience temprano. Todos sabemos que consumir alimentos saludables durante el embarazo ayuda al bebé a crecer, pero lo que muchas personas no saben es que un bebé conoce los sabores desde la matriz y a través de la leche materna. Consumir una variedad de productos frescos durante el embarazo y la lactancia ayuda a que su hijo siga una dieta saludable en el futuro.

Aproveche el momento del destete para que el bebé explore la textura, el sabor y el aroma de una diversidad de alimentos. Después de seis meses exclusivamente de lactancia, puede comenzar a introducir alimentos, si bien la leche materna sigue siendo la fuente principal de nutrientes. Las exposiciones breves y repetidas a muchos alimentos durante esta etapa ayudan a minimizar el riesgo de que el bebé rechace o no quiera probar ciertos alimentos más adelante.  

Los alimentos de los niños tienen que estar repletos de nutrientes. Ofrecerles una variedad de productos orgánicos garantiza que estarán recibiendo una nutrición óptima y disminuirá el riesgo que representa la exposición a agentes químicos. La investigación informada por la Escuela de Medicina de Harvard y el Physicians Committee for Responsible Medicine, entre otros, muestra que los alimentos de colores ayudan a desarrollar huesos fuertes, cerebros potentes y una excelente inmunidad. Los alimentos que son buenos candidatos incluyen calabazas, batatas, vegetales de hojas verdes, zanahoria, brócoli, fresas y cítricos. Además, busque vegetales altos en hierro como guisantes, vegetales de hojas verdes, albaricoque, pasas y legumbres. Evite cualquier alimento alto en azúcar y otros edulcorantes, los aceites hidrogenados, los colorantes artificiales y otros aditivos dañinos.

Haga que comer sea algo divertido, para que los niños prueben cosas nuevas como vegetales.  Recuerde, toma hasta 12 intentos antes de que un bebé realmente prefiera un alimento nuevo, así que no se dé por vencida. 
~ Veronika Van de Geer Buckley, una madre de Maine 

Otra base importante, pero que muchas veces es pasada por alto, es motivar al niño a autorregular su ingesta de calorías. La autorregulación comienza el primer día de la lactancia y se debe mantener hasta la adultez. Respetar la decisión de un niño de que no quiere comer más, le permite controlar su propia ingesta de alimentos. Las señales comunes de que un infante no quiere comer más incluyen: virar la cabeza hacia el lado, arquear la espalda, lanzar los alimentos al piso y mostrar interés en otras actividades. Para motivar la autorregulación, siempre sirva comidas y meriendas saludables a una hora específica y deje que el niño se alimente por sí solo siempre que sea posible.  

Tan pronto como a los siete meses de edad, la mayoría de los infantes saludables están listos para intentar comer solos, lo que debe optimizar el consumo de nutrientes, aumentar la participación en las comidas en familia y contribuir a una hora de comida menos estresante. Los alimentos adecuados para que un niño los consuma por sí solo deben incluir aquellos que se derriten fácilmente en la boca y que tienen un tamaño seguro, como las frutas blandas y los vegetales cocidos. Para impedir que se ahogue, evite los alimentos redondos, duros y pegajosos, como uvas enteras, maní, palomitas de maíz, nueces y mantequillas de semillas.   

No tenga miedo de añadir hierbas y especias suaves al alimento de un niño. Una forma fácil de aprender sobre sabores, desarrollar el gusto y evitar que se convierta en un niño melindroso en el futuro es exponiéndolo a muchos tipos de alimentos, texturas y aromas. Una pizca de comino en un aguacate majado o un poco de menta fresca mezclada con fresas introduce nuevas perspectivas en un alimento favorito.

Es importante dar al niño el mismo alimento que el resto de la familia está consumiendo, pero en porciones más pequeñas. Esto permite al niño ver comer a los demás y disfrutar de la misma comida.
~ Maria Myers Maiden, una madre de Carolina del Norte

El rehusarse a comer ciertos alimentos es inevitable y es normal. A los niños les encanta un alimento un día y al otro día no lo soportan. Repensar la definición de variedad les da el poder a los padres de reintroducir un alimento que puede no sea su favorito muchas veces. Si a los niños no les gusta la forma en que un alimento se siente o se ve, puede que no quieran probarlo. No querer comer zanahoria no necesariamente significa que nunca la van a comer. La puede picar, triturar, majar o hacerla en un puré para cambiar la textura, más puede servirla fría, a temperatura ambiente o tibia.

Comenzar la aventura de comer a temprana edad aumenta el interés de experimentar con una variedad más amplia de alimentos menos familiares en el futuro. Los niños no nacen recitando el alfabeto, toma tiempo y práctica aprender a leer y aprender un idioma nuevo. Asimismo, requiere tiempo y paciencia establecer una base sólida para la alimentación saludable. Confíe en la capacidad de la familia de hacer que comer juntos sea algo agradable para todos.


Clancy Cash Harrison es madre de dos niños, terapeuta de alimentación pediátrica, dietista certificada y autora de Feeding Baby: Simple Approaches to Raising a Healthy Baby and Creating a Lifetime of Nutritious Eating. Conéctese en FieldsOfFlavor.com.

 

Recetas que a los niños les gustan

Estas recetas están diseñadas para desarrollar huesos fuertes, cerebros potentes y una inmunidad excelente. El combinar alimentos aumenta la absorción de nutrientes vitales. Incluso a los bebés les gusta usar estas cremosas recetas para mojar sus palitos de vegetales favoritos. Para fomentar el que consuman un alimento con una textura menos sólida por sí solos, coloque el alimento en una cuchara y deje que se acerquen o se lleven la cuchara a la boca.  

Trozos dulces de aguacate

½ aguacate orgánico maduro, majado con un tenedor
½ guineo/banano orgánico maduro
Pizca de canela (opcional)

Mezcle los ingredientes hasta que estén suaves y cremosos. Añada leche materna para licuar la mezcla, según sea necesario. Para más textura, corte en trozos el guineo/banano y mezcle suavemente con el aguacate majado.

Albahaca y guineos/bananos

1 cucharadita de albahaca orgánica fresca picada en trozos finos
½ guineo/banano cortado

En una licuadora, mezcle los ingredientes hasta que estén suaves. Añada leche materna para licuar la mezcla, según sea necesario.

Batatas majadas con canela

2 cucharadas de batata majada
Pizca de canela

Hornee la batata hasta que el centro esté blando. Quite la piel. Maje con un tenedor y mezcle con la canela. Añada leche materna para licuar la mezcla, según sea necesario.

Guisantes con eneldo

1/4 cucharadita de aceite de coco
1 cucharada de guisantes orgánicos
1 pizca de eneldo orgánico picado

En una sartén de hierro fundido, caliente el aceite a fuego mediano. Añada los guisantes y cocine durante 5 minutos, moviendo constantemente. Espolvoree con eneldo antes de servir.

Puré de fresas y almendras

8 almendras frescas, remojadas
4 fresas orgánicas grandes, cortadas en trozos
1 cucharadita de hierbas orgánicas picaditas (albahaca, cilantro o menta)

Triture las almendras en una licuadora hasta que estén cortadas en pedacitos finos. Añada las fresas y la hierba de preferencia. Mezcle bien.  

Guineo/bananos y helado de coco

4 guineos/bananos orgánicos congelados (sin cáscara)
½ taza de leche de coco orgánica sin azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla

En una licuadora, mezcle los ingredientes hasta que estén suaves. Cubra con fresas orgánicas frescas.


Recetas cortesía de Clancy Cash Harrison de Feeding Baby: Simple Approaches to Raising a Healthy Baby and Creating a Lifetime of Nutritious Eating.

 

Mitos sobre los alimentos de los niños

No dar frutas como un primer alimento para evitar que el niño desarrolle un gusto por las cosas dulces es un mito. La preferencia por los sabores dulces viene en el ADN de todos los niños (Annual Review of Nutrition; Clinical Nutrition and Metabolic Care).

Limitar los alimentos ricos en azúcar y en grasa hace que los niños los prefieran. Entonces, cuando se les permite comer dulces, se sentirán inclinados a comerlos en exceso (Appetite; The American Journal of Clinical Nutrition; Proceedings of the Nutrition Society).

La mayoría de los niños se rehúsan a probar un alimento nuevo y a los dos años, cualquier cosa nueva los asusta. Por lo tanto, introduzca una amplia variedad de alimentos temprano en la vida (Appetite; International Journal of Obesity).

Los infantes y los niños pueden regular sus necesidades calóricas a base de los patrones de crecimiento y de edad. Algunos días un infante consumirá grandes cantidades de alimentos y en otros no.  

Obligar a un niño a comer es una conducta asociada con hábitos alimentarios poco saludables.  No solo los prepara para aversión a ciertos alimentos a largo plazo, sino que les enseña a desconfiar de sus sentimientos internos de hambre y saciedad, lo que a menudo conduce al hábito de comer en exceso.

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