Dando a luz de forma natural

Selecciones conscientes conducen a menos intervenciones



El parto es un proceso natural que se puede disfrutar. “No es algo que hay que temer”, dice Mel Campbell, autora del libro The Yoga of Pregnancy. “Es una experiencia hermosa y maravillosa. Tenemos que recordar que el cuerpo está diseñado para dar a luz.”

El parto natural utiliza pocas o ningunas intervenciones médicas artificiales como drogas, monitorización fetal continua, parto con fórceps o episiotomías (cortes para agrandar la apertura vaginal). Según los Centros para el Control de las Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), un 32.7 por ciento de los partos en el 2013 fueron mediante cesárea—la mayoría llevadas a cabo en situaciones en las que el parto vaginal podría plantear un bajo riesgo a la salud de la madre y el niño. Hoy día, un parto completamente natural es raro aquí comparado con otros países, pero esto no fue siempre el caso.

En 1900, un 95 por ciento de todos los partos en los Estados Unidos ocurrían el hogar. Cuando los partos se trasladaron a los hospitales a principios del siglo XX, todavía, típicamente en otros países, las parteras manejaban los partos, algunas veces sin la presencia de un médico. Pero en Estados Unidos, la obstetricia se convirtió en una profesión y el que un doctor atendiera un parto en un hospital fue promovido como la alternativa más segura. Para 1939, la mitad de los nacimientos en los Estados Unidos tuvieron lugar en un hospital y para 1960 se elevó a un 97 por ciento. En la actualidad, las parteras atienden menos de un 8 por ciento de los nacimientos en los Estados Unidos y menos de 1 por ciento sucede fuera del hospital.

El parto natural es posible en un hospital, pero “es difícil tener un parto sin medicamentos en muchos hospitales si usted no sabe sus derechos, entiende su fisiología y tiene una doula a su lado ayudándole a evitar intervenciones innecesarias”, dice Ina May Gaskin, partera pionera y autora del libro Ina May's Guide to Childbirth. Los factores clave a discutir incluyen la monitorización fetal, tubos intravenosos y la opción de comer o beber líquido durante el proceso.

Beneficios de parir en el hogar

Las mujeres optan por partos en el hogar y centros de partos acogedores porque el proceso en estos lugares es muy cómodo, se sienten más en control de lo que está sucediendo y pueden evitar más fácilmente las intervenciones. Muchas mamás buscan los servicios de una partera porque no quieren repetir la experiencia convencional de la hospitalización que acompañó la llegada de su primer bebé.

La mayoría de los partos deben ser vistos como un proceso natural de vida en lugar de una emergencia médica potencial.
~ Abby Epstein, The Business of Being Born

Cuando la actriz Ricki Lake dio a luz a su segundo hijo en la bañera de su hogar con la ayuda de una partera, se sintió facultada de poder hacerlo en sus propios términos. “El dar a luz no fue una enfermedad, algo para lo que necesitaba estar anestesiada. Fue algo que tenía que ser experimentado”, dice ella.

Cuando las mujeres dejan que sus cuerpos se conduzcan de forma natural, el parto puede durar tan poco como 20 minutos o hasta dos semanas, y el espectro de la intensidad del dolor es igualmente amplio. Es muy beneficioso un estilo saludable del ciclo prenatal que prepare a la futura madre para una experiencia natural, tanto física, emocional como espiritual.  

Autocuidado compasivo

“El embarazo no debe ser un tiempo para esfuerzos excesivos, suelte la tentación de querer lograrlo todo y, en cambio, practique la respiración y la conciencia plena”, aconseja Campbell. “Si experimenta náuseas matutinas, trate de entenderlas y ver cómo le sirven a usted. Al hacerlo así, va a estar más sintonizada con su cuerpo. Estas lecciones son regalos que puede aplicar en el momento del parto.”

Para el 2006 los partos por cesárea fueron el procedimiento quirúrgico número uno en los hospitales de los Estados Unidos.
~Centros para el Control de las Enfermedades (CDC)

Ella les recuerda a las mujeres que el bebé siempre se está nutriendo de todo lo que come y respira la mamá, y también se alimenta de los sentimientos y las emociones. “Mientras más en paz estemos con nosotras mismas e incorporemos al bebé a nuestro ser, más sentiremos la conexión y la unión”, dice ella. “Es vital dejar que la sabiduría innata del cuerpo la guíe y respete cualquier clave que podría darle.”

Campbell guía a las madres embarazadas a través de la práctica del yoga que abarca los cambios que ocurren cada trimestre. Por ejemplo, una práctica más física en el segundo trimestre utiliza una oleada de energía para construir resistencia y fortaleza, a la vez que abre el corazón, las caderas y la pelvis.

Las técnicas de relajación complementarias incluyen prácticas de respiración, visualización, meditación y masaje. Cuando una mamá no está conectada a monitores y tubos, ella está libre para experimentar con posiciones, accesorios como bolas, barras y almohadas, además de una ducha o baños con agua tibia. Si se ha planificado dar a luz en el hospital, Gaskin comenta que el parto a menudo se retrasa una vez la mujer deja la zona de confort del hogar y recomienda trabajar con el parto en el hogar el mayor tiempo posible.

Hay una cantidad de miedo e ignorancia sobre permitir que el parto o el alumbramiento procedan sin perturbación. Las tasas de intervenciones de rutina son tan altas, que la mayoría de los profesionales de enfermería y los médicos rara vez ven un parto que sea totalmente natural.
~ Ina May Gaskin

No hay forma de predecir el curso de un parto cuando las mujeres dejan que la naturaleza dirija el proceso. Campbell, madre de tres niños, dice: “Traté de concentrarme en la intención de qué quería para mi experiencia de parto, a la vez que soltaba las expectativas, sabiendo que iba a tener cualquier tipo de parto que se suponía tuviera”. Añade que: “La respiración es la cosa más importante—nos mantiene alineados con el momento, nos ayuda a relajarnos y apoyarnos a través del parto”.

Si bien la opción de parto en el hogar es importante para la nueva generación de mujeres pioneras, también es significativa a un nivel macro. Gaskin explica que: “Es difícil para el personal cambiar una práctica que ya es una rutina en un hospital, pero los partos en el hogar hacen que la innovación sea posible”. Los partos en el hogar han demostrado que las mujeres no requieren episiotomías rutinarias y también cómo la movilidad maternal y el cambio de posiciones pueden ayudar al progreso del parto y liberar bebés que están encajados (los primeros métodos a menudo lesionaban a la madre y al niño).

Gaskin ha encontrado que: “Donde quiera y como quiera dar a luz, su experiencia va a impactar sus emociones, mente, cuerpo y espíritu para el resto de su vida. Nadie debe parir en el hogar si no lo desea, pero debe ser una de las opciones”.


Meredith Montgomery es la editora de Natural Awakenings de Mobile/Baldwin, AL (HealthyLivingHealthyPlanet.com).

 

Guía de una madre para un parto natural

Determinar el mejor entorno para tener un bebé requiere planificación rigurosa. Si la meta es un parto sin medicamentos, esta información puede serle útil al tomar decisiones.

Los partos caseros se realizan en la comodidad del hogar, por lo general, con la ayuda de una partera y son adecuados para mujeres sanas con embarazos de bajo riesgo. La futura madre puede usar su propia ropa y comer cuando lo desea. Como la monitorización de la madre y el bebé es intermitente, puede moverse libremente dentro de su casa.

Confirme la certificación de la partera con el American Midwifery Certification Board y pregunte cuántos partos en el hogar ha atendido y qué obstetra consulta. Discuta los signos y síntomas que podrían requerir tener que trasladarse a un hospital y cuán rápido puede hacerse. Si bien los honorarios de una partera, a menudo, son más bajos que los costos de un parto en el hospital, no todos los planes médicos cubren los partos en el hogar.

Un centro de parto natural provee cuidado personalizado centrado en la familia en un entorno tipo hogar para mujeres sanas. Los profesionales en este campo siguen los principios de prevención, sensibilidad, seguridad, intervención médica adecuada y rentabilidad. Una enfermera partera certificada, por lo general, está a cargo del parto, pero un equipo de práctica abarcador también incluye obstetras, pediatras y otros especialistas. Las madres experimentan libertad personal similar a las del parto en el hogar y, por lo general, hay disponibles tinas para partos en agua, además de otros equipos, como barras para dar a luz en cuclillas, taburetes y bolas. 

El centro debe estar acreditado por la Comisión de Acreditación de Centros de Parto. Indague sobre cuál es el protocolo de cuidado de surgir complicaciones, conozca qué cubren los cargos que el centro cobra por el cuidado y confirme que el seguro de la familia paga por los servicios provistos.

Un hospital, por lo general, tiene acceso a lo último en tecnología, lo que lo convierte en la opción preferida para embarazos de mediano a alto riesgo. Con los preparativos adecuados, es posible dar a luz sin medicamentos en este entorno convencional. Compare los costos de los partos por cesárea y las episiotomías y los parámetros determinantes.

Para un parto activo, solicite monitorización intermitente del feto, evite los líquidos intravenosos y pregunte sobre la disponibilidad de accesorios para partos. Familiarícese con las políticas del hospital, por ejemplo, quién puede estar en la sala de partos y si el bebé permanecerá con la mamá después del alumbramiento. Si el personal no cuenta con una enfermera partera, considere contratar a una doula para asistir en la preparación y realización del plan de la familia para el alumbramiento.

 

Recursos para un parto natural

The Yoga of Pregnancy Week by Week: Connect With Your Unborn Child through Mind, Body and Breath, por Mel Campbell

Natural Hospital Birth: The Best of Both Worlds, por Cynthia Gabriel

Ina May’s Guide to Childbirth, por Ina May Gaskin

Spiritual Midwifery, de Ina May Gaskin

Your Best Birth, de Ricki Lake y Abby Epstein

The Business of Being Born, una película de Ricki Lake y Abby Epstein

Mothering Magazine’s Having a Baby, Naturally, por Peggy O’Mara 

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