Viva su canción

Lo mantiene en sintonía con usted mismo



Este es un cuento tradicional de un Griot del oeste africano: Cuando una mujer de una tribu sabe que está embarazada, se va al desierto con unos pocos amigos a orar y meditar hasta que ella escucha la canción del niño. Ellos reconocen que cada alma tiene su propia vibración, la que  expresa su sabor y propósito únicos. Cuando la mujer sintoniza la canción, ellos la cantan en voz alta. Luego regresan y se la enseñan a los demás.

Cuando los niños nacen en la tribu, la comunidad se une y canta sus canciones, una melodía única para cada niño. Más tarde, cuando los niños comienzan su educación, la tribu se reúne otra vez para cantar la canción de cada niño. Ellos cantan en la iniciación de la adultez y en el momento de su matrimonio. Si en algún momento alguien comete un crimen o hace un acto social aberrante, los habitantes encierran al individuo en un círculo y cantan su canción, al reconocer que la corrección adecuada es el amor y el recuerdo de la identidad, porque cuando se reconoce su propia canción ya no se tiene el deseo o la necesidad de hacer nada que pueda herir a otra persona. Finalmente, cuando el alma está por partir de este mundo, la familia y los amigos se reúnen en la cabecera, como lo hicieron al nacer, y le cantan a la persona en su partida a la otra vida.

En cualquier cultura, un amigo es uno que sabe nuestra canción y la canta cuando se nos ha olvidado. Aquellos que nos aman no se engañan por los errores que hemos cometido o por las imágenes oscuras que tenemos de nosotros mismos. Ellos recuerdan nuestra belleza cuando nos sentimos feos; nuestra integridad cuando estamos en pedazos; nuestra inocencia cuando nos sentimos culpables; y nuestro propósito cuando estamos confundidos.

La vida siempre nos recuerda cuándo estamos y no estamos en sintonía con nosotros mismos. Cuando nos sentimos bien podemos armonizar con nuestra canción. A veces podemos sentirnos un poco tambaleantes, pero también les ha sucedido a los grandes cantantes. Si continuamos cantando, encontraremos nuestro camino. Al final, todos reconoceremos nuestra canción y la cantaremos bien.

Las pioneras modernas de energía vibracional, como Sharry Edwards (bióloga bioacústica) y Donna Eden (medicina energética), han detectado de manera independiente que cada uno de nosotros tiene una frecuencia particular fundamental que puede ser equiparada con nuestra canción única y que persiste a través de toda la vida. De manera innata, buscamos los sonidos naturales que refuerzan y fortalecen nuestra canción con la marea, el viento o las aves. Incluso las estrellas y el firmamento ofrecen canciones fuera del ámbito auditivo que benefician las vibraciones de célula a célula que intuitivamente sentimos como la magia de un cielo a media noche.

Una con el universo, nuestra canción contribuye con su parte en el coro infinito de la creación.


Jill Mattson es autora, artista, música y compositora de sonidos de sanación. Sus libros y discos compactos se basan en 20 años de estudio de las civilizaciones antiguas para la sanación y el crecimiento personal. Conéctese en JillsWingsOfLight.com.

El cuento Griot está basado en una interpretación de Jane Maluka y Dan Millman.

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