Bienestar corporal

Podemos lograr un movimiento fluido y flexible



Los malos hábitos son difíciles de romper, pero lo más difícil, es eliminar los que no pasan desapercibidos. Muchas personas experimentan dolor debido a patrones físicos inconscientes como sentarse jorobado frente al teclado de la computadora o sostener un instrumento musical en un ángulo incómodo, pero no sabemos cómo identificar y cambiar estas posiciones. Esto requiere reeducar el movimiento del cuerpo.

Técnica Alexander

“Digamos que usted es un corredor y no se daba cuenta de que distribuía el peso al correr de forma incorrecta”, explica el practicante de la Técnica Alexander, Beret Arcaya, que ha enseñado esta técnica en la ciudad de Nueva York durante aproximadamente 30 años. Los estudiantes aprenden a volver a adiestrar los pensamientos, movimientos y posturas para lograr un mejor alineamiento. “Ayuda entender cómo funciona el mecanismo entre usted y la gravedad.”  

Inventado por el actor australiano F. Matthias Alexander a finales del siglo 19 para mejorar su presencia escénica, su técnica es muy cotizada entre actores y artistas, sin embargo, todos se pueden beneficiar, según Arcaya.  

En las sesiones típicas individuales, los maestros de la técnica usan toques leves y suaves e imparten instrucciones verbales para mostrar a los estudiantes (parados frente a un espejo) cómo realinear la cabeza, el cuello y la espalda baja, lo que ayuda al resto del cuerpo a lograr una postura más natural. Luego, los estudiantes aprenden a moverse a través de las actividades cotidianas, como sentarse, caminar o doblarse, en formas que reemplazan los hábitos dañinos anteriores con movimientos más fáciles de realizar.

La técnica se puede modificar fácilmente para satisfacer las necesidades individuales de cada estudiante, indica Arcaya, y pone como ejemplo un estudiante que tuvo que sufría de hemofilia.  “Prácticamente no podía doblar las rodillas y tenía muy poca movilidad en un codo, era increíblemente rígido”, recuerda. Aunque la técnica no podía tratar la enfermedad, “Le permitió usar con destreza el tejido restante no afectado”. Un día, cuando regresó de caminar tres millas con su hijo más pequeño, estaba feliz. “Caminé con libertad y ligereza”, indicó, “Y no quería detenerme”.

Un estudio de 2008 publicado en la revista BMJ descubrió que los pacientes con dolor crónico de espalda baja experimentaron beneficios de largo plazo como resultado de los ejercicios y las clases de la técnica Alexander. Las personas con la enfermedad de Parkinson también mejoraron la marcha, el habla, la postura y el equilibrio mediante esta técnica, según reseñado en un estudio de 2002 en la revista Clinical Rehabilitation.

Método Feldenkrais

Otros que necesitan reeducar el movimiento usan el método creado por el físico e ingeniero eléctrico y cinta negra en judo, Moshé Feldenkrais, a mediados del siglo 20. Feldenkrais estaba familiarizado con la técnica Alexander y los dos métodos comparten la misma meta fundamental de ayudar a los estudiantes a cambiar los patrones perjudiciales mediante una combinación de adiestramiento del movimiento, el tacto y el diálogo.

El Método Feldenkrais evita dar instrucciones directas a los estudiantes, en vez, fomenta la exploración individual hacia el movimiento físico fluido. En las sesiones individuales con el maestro, los estudiantes se acuestan en una mesa de masaje mientras el maestro los ayuda a descubrir movimientos más libres. En las clases grupales, los estudiantes se acuestan en el piso, se sientan en una silla o permanecen de pie mientras son guiados a través de una secuencia de movimientos para aumentar la flexibilidad y autoconciencia física. “Lo que persigo no son cuerpos flexibles”, explica Feldenkrais, “sino cerebros flexibles, para restablecer en cada persona su dignidad humana”.  

Las personas de la tercera edad que practicaron el Método Feldenkrais mejoraron el equilibrio y la movilidad, según un estudio de 2010 publicado en The Journal of Alternative and Complementary Medicine. Además, puede aliviar síntomas de depresión no clínica, según un estudio piloto de 2011 publicado en el Journal of the South Carolina Medical Association.

Método Trager

Otro punto de entrada para un despertar corporal es el Método Trager, inventado por el Dr. Milton Trager, un atleta con una deformidad congénita de la columna vertebral. “El propósito del maestro en una sesión del Método Trager es provocar una serie de sensaciones divertidas y placenteras durante la sesión”, dice la practicante Martha Partridge, de la Ciudad de Nueva York, que trabaja principalmente con personas con enfermedad de Parkinson.

Durante el trabajo, la persona permanece acostada en una mesa, los practicantes “crean conciencia” de un movimiento en específico al mecer, acunar y rotar suavemente el cuerpo del cliente, explica Partridge. La sensación de movimiento sin esfuerzo aumenta a través de una serie de ejercicios de gimnasia mental, llamado Mentastics®, que el cliente puede practicar en la casa.   El objetivo, señala Partridge, es ayudar a las personas a experimentar una sensación de alegría en el movimiento común de todos los días.

Estas tres técnicas pueden ayudar a las personas a eliminar los malos hábitos para siempre. “Poco a poco, las molestias y los dolores desaparecen”, indica Arcaya. “Usted puede eliminar la falta de equilibrio que lo ha afectado.” Entonces, puede seguir adelante haciendo las cosas de la forma correcta.


Sarah Todd es una escritora independiente en Brooklyn, NY. Conéctese en SarahToddInk.com.

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