Silenciando a los acosadores cibernéticos

Cómo acabar con los malos actores



SpeedKingz/Shutterstock.com

Ya sea un rumor malicioso publicado en Facebook, una foto humillante compartida en Instagram o un texto amenazante, el acoso cibernético está en aumento entre los jóvenes de hoy día. Un estudio realizado en 2015 del Cyberbullying Research Center, descubrió que el 43 por ciento de los estudiantes de escuela intermedia habían sido víctimas de acoso cibernético, mientras que el 15 por ciento admitió haber incurrido en la práctica de acoso cibernético. Mientras tanto, los estudiantes, padres y maestros están combatiendo la agresión cibernética con iniciativas para convertir este fenómeno en algo inaceptable en las escuelas. 

Acción comunitaria

Tyler Gregory de 23 años, asistía a una escuela superior insular pequeña a las afueras de Ohio donde el acosocibernético era un problema. Mientras cursaba el cuarto año, tenía hermanos que estaban a punto de comenzar la escuela superior, por lo que decidió tratar de cambiar la cultura local y convertir el acoso cibernético en algo inaceptable. 

Gregory decidió hacer una película y presentarla al NO BULL Challenge, una organización nacional que provee a los estudiantes una plataforma para desarrollar y propagar materiales que fomentan el diálogo sobre asuntos controversiales. Gregory enfrentó muchos retos, por ejemplo, tuvo que aprender por cuenta propia cómo hacer una película y convencer a los estudiantes a participar, sin contar, tener el valor de presentar el proyecto a su escuela.Logró la transformación que deseaba al lograr que 70 estudiantes participaran en su producción.

 “Lo logré preguntando a mis compañeros de clase, ‘¿Cómo quieren que los recuerden? ¿Por qué no optar por que los vean de forma positiva, como líderes?’”, explica Gregory, quien luego se convirtió en portavoz de NO BULL Challenge. Hasta la fecha, la organización ha recibido 600 presentaciones, lo que se traduce en 23 millones de expresiones a través de los medios digitales y sociales, los vehículos de los acosadores cibernéticos. Gregory, quien se graduó recientemente de la Universidad Wright State de Ohio, ha hablado a aproximadamente 45,000 estudiantes en asambleas escolares en 27 estados.  

Nancy Willard, directora de Embrace Civility in the Digital Age con sede en Creswell, Oregón, piensa que las iniciativas que incluyen cambiar de un enfoque punitivo a un enfoque de hacer que el acoso cibernético no sea compatible con las normas sociales aceptadas, son la única forma de provocar un cambio permanente. “Necesitamos cultivar un clima en el que ser hiriente sea contrario a los valores expresados en la escuela. A la mayoría de los jóvenes no les gusta ver a sus pares actuar de forma hiriente y admiran los que hacen frente a estos pares y hacen que se rediman", explica Willard. El sitio web del educador, EmbraceCivility.org, siempre tiene disponibles materiales gratis con pasos específicos para que los estudiantes y los maestros puedan fomentar un ambiente escolar positivo.  

Protegiendo a los vulnerables

El acoso cibernético no se limita a ataques a niños no populares que no tienen relaciones satisfactorias con sus pares. Según un estudio realizado por Diane Felmlee, profesora de sociología en la Universidad Estatal de Pensilvania, la probabilidad de que ocurra acoso es siete veces mayor entre amigos o relaciones románticas actuales o pasadas que entre extraños. La investigación de Felmlee descubrió que los jóvenes no heterosexuales tienen una probabilidad cuatro veces mayor de ser víctimas de acoso cibernético que sus pares heterosexuales, mientras que los jóvenes populares a menudo también son blanco. 

Dos dinámicas sociales parecen incidir: “Una tiene que ver con personas que violan las normas sociales, como los jóvenes que pertenecen a la comunidad LGBTQ y otra con las luchas de posición social relacionada con la popularidad”, informa Felmlee. “En este último caso, los acosadores están luchando por popularidad, reconocimiento y autoestima. Los que tienen una posición social más alta pueden ser víctimas de acoso, ya que son vistos como competencia”.

El impacto del acoso cibernético puede ser peor que la agresión física, ya que los comentarios ofensivos se propagan rápido y llegan a muchas personas y permanecen en línea por siempre en lugar de desaparecer, observa Felmlee. Gregory añade que también puede afectar la capacidad de aprender de los estudiantes, ya que comienzan a faltar a la escuela para evadir a los que los atormentan.  

Respuestas útiles

La mayoría de los jóvenes no informan el acoso cibernético porque se sienten avergonzados, tienen miedo de que la situación empeore o tienen dudas sobre la acción que deben tomar. “Las escuelas necesitan intensificar su respuesta al acoso, dejar saber que no se tolerará, establecer políticas claras y hacerlas cumplir", aconseja Gregory. Como la mayoría de los jóvenes víctimas de acoso mantienen silencio, es importante que los padres se comuniquen abiertamente con sus hijos y estén al tanto de sus actividades en línea, aconseja Felmlee.

Willard recalca que también es importante atender a los acosadores y tratar de entender su motivación y luego persuadirlos para que acepten responsabilidad por sus actos y den los pasos necesarios para rectificar el daño. “Esto debe ser sobre desagravio, no castigo”. La película de Gregory dirigida a la escuela superior asegura a los acosadores que nunca es tarde para reparar el daño.

Aunque puede ser difícil hacerles frente a los acosadores, los pares compasivos pueden expresar su apoyo. “Los testigos del acoso tienen el poder de cambiar la atmósfera”, indica Gregory. “Acercarse al estudiante que es víctima de acoso, y que posiblemente se siente solo y avergonzado,puede significar mucho más de lo que los estudiantes piensan”. 

Aquellos que son víctimas de acoso también pueden ignorar a sus agresores, sugiere Gregory. “El botón de “bloquear” es poderoso. Los acosadores cibernéticos desean provocar una reacción. Bloquearlos de los intercambios de los medios sociales o los textos les resta poder”.


Conéctese con la escritora independiente April Thompson de WAshinton, D.C., en AprilWrites.com.

 

Poniendo fin a la maldad

A continuación, algunas sugerencias para mantener los espacios digitales seguros y respetuosos.

• Piénselo dos veces antes de publicar una foto o un comentario que podría ser sacado fuera de contexto o malentenderse.

• Informe la mala conducta a un adulto, quien puede ayudar a analizar el mejor curso de acción.

• No vea a los jóvenes como víctimas, ya que esto puede perpetuar la idea de que son blancos débiles y vulnerables.

• Guarde la evidencia cibernética para ayudar a los oficiales a tomar la acción adecuada. Algunas escuelas ahora cuentan con sistemas en línea de informes, lo que permite a los estudiantes someter material capturado de pantallas de los medios sociales de forma anónima.

• No tome represalias. Eso probablemente solo sirva para agravar la conducta no deseada y lleve a todos al nivel de conciencia del acosador cibernético.

• Esté atento. Las aplicaciones como YouDiligence, CyberSynchs y Online Guardian for Families permite a los padres monitorear la exposición de sus hijos en los medios sociales mediante palabras clave relacionadas con el acoso. 


Recursos: EmbraceCivility.org; Cyberbullying.org; Tinyurl.com/BullyPreventionTips; Tinyurl.com/AppsBlockBullies; StopBullying.gov/cyberbullying.

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