Comer sin temor

Cómo superar la sensibilidad a los alimentos



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Tal parece que hoy día las quejas de malestar estomacal, dificultad para concentrarse, dolor de cabeza, ansias continuas de consumir ciertos alimentos y el estrés han alcanzado niveles epidémicos.

“Estos síntomas puede ser parte de un nuevo conocimiento sobre los múltiples problemas de salud, que de primera instancia, no parecerían estar relacionados con la sensibilidad a los alimentos (que no es lo mismo que las alergias a los alimentos)”, explica el microbiólogo Kiran Krishnan de Chicago.

Alergias a los alimentos

Las alergias a los alimentos parecen estar afectando a los niños estadounidenses más que nunca antes. Sabemos que los emparedaros de mantequilla de maní y jalea, algo que en el pasado no podía faltar en las loncheras, hoy día son inaceptables. A menudo, algunas escuelas los prohíben para proteger a los estudiantes que sufren de alergias extremas al maní.  

Los síntomas de las alergias a los alimentos en niños y adultos, incluyen urticaria, erupción y picor, y pueden fluctuar de molestas a potencialmente mortales. Para personas sumamente sensibles, la cantidad más insignificante de maní, la picada de una abeja, la exposición a guantes de látex o ciertos medicamentos, como la penicilina, pueden causar una reacción alérgica repentina y severa y resultar en anafilaxis, lo que puede provocar que las vías de aire se hinchen y no permitan el flujo de aire. Sin tratar, dichas alergias extremas pueden ser mortales. Por eso, las personas que padecen de alergias severas, siempre llevan consigo el antídoto epinefrina (adrenalina). 

Las alergias a los alimentos se diagnostican mediante pruebas de sangre y/o cutáneas bajo la supervisión de un profesional médico, por lo general, un médico generalista, un osteópata o naturópata. El tratamiento efectivo, que tiene que ser personalizado, conlleva evitar los factores desencadenantes de las alergias.

Afortunadamente, las alergias a los alimentos que provocan una respuesta inmunitaria dramática y rápida son relativamente raras, en particular, en adultos. 

Algunos problemas más comunes

“La mayoría de los casos que estamos viendo hoy día es un repunte de la sensibilidad e intolerancia a los alimentos, términos que se usan indistintamente para describir los alimentos que no se digieren bien y que pueden representar un reto para el sistema inmunitario", explica JJ Virgin, experta en nutrición y acondicionamiento físico de Solana Beach, California y autora de The Virgin Diet.

El médico y alergista, Junfang Jiao, Ph.D, de Newark, Delaware, asegura que en los últimos años ha aumentado el número de pruebas de detección alergias y sensibilidad a los alimentos. “No puedo decir que haya más alergias o más sensibilidades, pero más médicos están conscientes de la amplia gama de síntomas y están refiriendo a las personas a que se hagan pruebas”, explica. 

Muchos expertos están de acuerdo en que, al menos, una condición podría ser responsable de esta tendencia…la permeabilidad intestinal (o fuga intestinal). Los agujeros microscópicos en un intestino delgado enfermo pueden permitir que nutrientes sin digerir pasen a través de la pared intestinal, lo que provoca una respuesta inmunitaria leve, inflamación y, potencialmente, el inicio de algunas enfermedades.

Las teorías sobre las causas de la impermeabilidad intestinal son diversas y, en ocasiones, contradictorias, pero los expertos recomiendan consultar a un profesional si está experimentando sensibilidad a los alimentos. Cada persona es diferente, así que no hay una sola solución para todos.

Disbiosis: La impermeabilidad intestinal, a menudo, es causada por un desequilibrio entre la bacteria intestinal "buena" y "mala", lo que en ocasiones se conoce como disbiosis, indica Krishnan. Puede ser provocada por el uso de antibióticos, los residuos de antibióticos en las carnes y los productos lácteos, una dieta alta en azúcar y el consumo de alimentos procesados. 

Más interesante aún, Krishnan cree que el descubrimiento de que el glifosato, el ingrediente activo en el plaguicida Roundup usado por Monsanto en sus cosechas modificadas genéticamente (GMO) como el maíz y la soya, contribuye a la disbiosis, fue verificado por los científicos del Massachusetts Institute of Technology en un estudio publicado en Interdisciplinary Toxicology. Estos científicos enviaron un mensaje "rogando a los gobiernos de todo el mundo a reconsiderar las políticas relacionadas con la seguridad de los residuos del glifosato en los alimentos".  

GMO: Aunque este problema no se ha analizado en detalle, un estudio de 1996 publicado en el Journal of Applied Microbiology, descubrió que la toxina Bacillus thuringiensis, añadida a las cosechas de maíz GMO para matar insectos, no se destruye durante la digestión en humanos. Los investigadores daneses del Royal Veterinary and Agricultural University sugieren que puede dañar las células del revestimiento intestinal. 

Gluten: “El gluten causa impermeabilidad intestinal”, expresa Doni Wilson, doctora en naturopatía en Port Jefferson, Nueva York, y autora de The Stress Remedy, una opinión ciertamente controversial basada en su revisión de la literatura científica relacionada.  “No importa si usted es sensible o no, el gluten aumenta la producción de zonulin, que puede resultar en daño a las paredes intestinales y causar que las células en la parte exterior de los intestinos provoque una respuesta inmunitaria a todo lo que pase a través del intestino. En esta condición, lo que comemos --queso, leche, huevos, maíz, soja-- pasa a través del revestimiento intestinal, lo que provoca una respuesta inmunitaria y creando potenciales sensibilidades a múltiples a los alimentos".

Wilson también indica que, en su experiencia clínica, solo aproximadamente el 50 por  ciento de sus pacientes con sensibilidad al gluten se quejan de problemas digestivos. “He descubierto que el gluten causa que las células inmunitarias en la parte exterior del intestino delgado afecten el sistema nervioso, lo que causa dolores de cabeza, ansiedad, depresión e insomnio”, explica. Sus hallazgos están respaldados por la investigación del Massachusetts General Hospital Center for Celiac Research y la Universidad de Catania en Italia. Los mismos investigadores confirmaron que la sensibilidad o intolerancia no celíaca al gluten también puede fomentar la depresión; un estudio de la Universidad de Cincinnati publicado en la revista Headache asocia el gluten con dolores de cabeza.

Como una prueba de tolerancia al gluten, sustituya una cantidad de un producto que contiene gluten con la misma cantidad de carbohidratos sin gluten. Por ejemplo, en lugar de dos tajadas de pan, sustituya con tres cuartos de taza de arroz integral, que son más o  menos equivalentes en el contenido de carbohidratos. La diferencia positiva en el hambre, las ansias de comer y el nivel de energía cuando se elimina el gluten es indicativo de una condición de intolerancia al gluten.
~ Fiona McCulloch

Otras proteínas en el trigo pueden ser problemáticas, advierte Fiona McCulloch, una doctora en naturopatía en Toronto y cita un estudio presentado en la Conferencia Europea de Gastroenterología llevada a cabo en Viena en octubre pasado. El informe mostró que una familia de proteínas llamadas inhibidores de la amilasa-tripsina puede conducir al desarrollo de inflamación en tejidos más allá de los intestinales, incluidos los nódulos linfáticos, los riñones, el bazo y el cerebro.

Los residuos del glifosato pueden ser un factor en la intolerancia al gluten. Según el Environmental Working Group, aunque las cosechas de trigo producidas en los Estados Unidos todavía no están siendo genéticamente modificadas, muchas cosechas de trigo no orgánicas son fumigadas con glifosato para promover que se sequen rápido, 

Enzimas digestivas inadecuadas: Según la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, la intolerancia a la lactosa es el resultado más común de la falta de enzimas digestivas como la lactasa. Evitar los productos lácteos puede aliviar los problemas digestivos en algunas personas. 

Eliminar alimentos, luego reintroducirlos

La mayoría de los expertos creen que la forma más fácil de lidiar con las sensibilidades a los alimentos es dejar de consumir el alimento en cuestión. La dieta conocida como “eliminación y reto” se ha usado durante décadas, es efectiva, gratis y lidia con los alimentos responsables de las intolerancias más comunes a los alimentos.

Sencillamente elimine por completo el alimento problemático, al menos, durante tres semanas y luego consuma una pequeña cantidad y anote los resultados. Para algunas personas, los síntomas pueden volver a ocurrir solo par de horas después de consumir un pedazo de pan, una taza de leche, un huevo o un poco de tofú.

El reto de siete alimentos de Virgin es un poco más estricto, pero mejora la sensación de bienestar tan rápido que muchas personas no quieren reintroducir el alimento eliminado porque se siente mucho mejor, explica. Su dieta de tres semanas, elimina por completo la mayoría de los desencadenantes de las sensibilidades a los alimentos: alimentos que contienen gluten (mayormente el trigo), productos lácteos, huevos, soja, maíz, maní, azúcar y los edulcorantes artificiales.

“Cuando digo elimine estos alimentos por completo, quiero decir por completo”, advierte. “Usted necesita dar a su sistema inmunitario, al menos, todo ese tiempo para mejorar". Virgin añade, “Usted puede hacer algo como esto por solo tres semanas”.

Virgin también recomienda la dieta de eliminación para perder peso porque ayuda a combatir las ansias de comer provocada por la respuesta inmunitaria y la resistencia a la leptina, lo que equilibra la hormona que activa las señales de hambre del cuerpo, un hallazgo confirmado por estudios independientes realizados en la Universidad de Lund en Suecia y la Universidad de Palermo en Italia. Ella también ha documentado otros efectos positivos a lo largo de su propia investigación y de su experiencia con los participantes de sus programas, incluidos aumento de energía, mejor concentración, menos dolor articular, piel más lozana y alivio de la sensación de llenura, todos en poco tiempo.

Otros enfoques

Una vez el sistema digestivo mejora, las personas con sensibilidades a los alimentos pueden darse de vez en cuando el gusto de consumir los alimentos que provocan la sensibilidad. Los probióticos pueden ayudar, en especial, los encapsulados en esporas ya que pueden pasar a través del ácido estomacal y llegar al intestino delgado donde más se necesitan.  

La investigación de Krishnan, que saldrá publicada esta primavera, demostró que la mitad de las personas jóvenes, por lo demás saludables, que sufren de impermeabilidad intestinal tuvieron una reducción dramática de los síntomas al tomar el producto probiótico formador de esporas Bacillus indicus, durante 30 días. Después del periodo de sanación, las personas con sensibilidad pueden comer pequeñas porciones de ciertos alimentos con la ayuda de suplementos dietéticos y otros tipos de ayuda, añade McCulloch.

Monkey Business Images/Shutterstock.comLa higiene excesiva puede ser perjudicial: La investigación de la Universidad de Johns Hopkins ha demostrado que los niños criados en un ambiente excesivamente higiénico experimentan tasas más altas de alergias y sensibilidades. Los investigadores de la Universidad de Wisconsin descubrieron que los niños que crecieron en hogares sin una higiene obsesiva, en compañía de cuatro o cinco personas y perros, ayuda a fortalecer y a retar su sistema inmunitario mientras crecen. Los adultos también necesitan retar su sistema inmunitario, explica Krishnan.

Consuma alimentos orgánicos y fermentados: Una dieta variada ayuda disminuir los retos de los alimentos desencadenantes en el sistema inmunitario. Los alimentos orgánicos no contienen glifosato y otros químicos potencialmente nocivos y los alimentos fermentados contienen enzimas digestivas. 

Consuma prebióticos: Las cebollas, el ajo, el ajo puerro y los espárragos crudos son prebióticos y ayudan a alimentar las bacterias probióticas y a mejorar la salud del intestino. 

Desencadenantes de la sensibilidad a los alimentos: Muchas personas con intolerancia a la lactosa pueden consumir productos lácteos si usan lactasa, la enzima que ayuda a digerir la lactosa. De forma similar, algunas personas con intolerancia al gluten han descubierto que pueden comer cantidades moderadas de productos de trigo si usan suplementos de proteína, como lectina, bloqueadores de carbohidratos y enzimas digestivas, ya que ayudan a descomponer las moléculas del gluten, según Virgin. 

Suplementos que pueden ayudar: El glucomannan (konjac o fibra de ñame elefante) contribuye a la sensación de llenura y estabiliza los niveles de azúcar en la sangre, indica McCulloch. También recomienda el aminoácido L-glutamina y enzimas digestivas para ayudar a sanar el intestino.   


Kathleen Barnes es autora de numerosos libros de salud natural. Comuníquese en KathleenBarnes.com.

 

Cuestionario de autoevaluación sobre la intolerancia a los alimentos

Conteste cada pregunta con nunca (0), rara vez (1), a veces (2) o a menudo (3).

Necesito una taza o más de café para energía/mantenerme alerta a media mañana o a media tarde.  _______

Tengo ansias de comer pastelería, pasta y otros alimentos que elevan el nivel de azúcar.   _______

Tengo dificultad para conciliar el sueño o me despierto durante la noche ansioso y tengo  problemas para volver a quedarme dormido.  _______

No voy al baño con la frecuencia que debería (menos de 1 vez al día), lo que en ocasiones me provoca dolor y tener que hacer mucho esfuerzo. _______

Cambio de estado de ánimo rápidamente y me desquito el mal humor con mis compañeros de trabajo y los miembros de mi familia.  _______

Quiero recostar la cabeza en mi escritorio a media mañana o a media tarde porque no me siento motivado para continuar siendo productivo.  _______

Durante reuniones o conversaciones, me desconecto y tengo dificultad para concentrarme en mi trabajo por periodos prolongados.  _______

Después de consumir una comida grande, varias horas después me da hambre y tengo ansias de volver a comer lo que comí anteriormente.  _______

Realizar una tarea rutinaria e importante requiere de toda la energía e iniciativa que tengo.  _______

Incluso como adulto, tengo problemas con el acné, erupciones o manchas, aunque uso cremas caras para la piel.  _______

Tengo que ir al baño o salir del lugar después de comer debido a gases, distensión abdominal u otros problemas relacionados con el intestino.  _______

El olor de velas aromáticas, perfumes y detergentes me molesta.  _______

Caminar o moverme me puede causar calambres, dolencias o dolor en las articulaciones.  _______

Desarrollo dolores de cabeza que impiden que disfrute el momento y hacen que tenga que correr a tomar un analgésico.  _______

Como todo tipo de alimentos con moderación, hago ejercicio regularmente y, aun así, no logro perder peso.  _______

Aunque no tengo otros síntomas de catarro/influenza, sufro de dolor de garganta o problemas de los senos paranasales.  _______

Puntuación total:  ______

Lo que su puntuación significa

18 o más – Posiblemente lucha con intolerancia a los alimentos, lo que crea muchos problemas molestos y retrasan la pérdida de grasa. Al eliminar los siete alimentos meta por tan solo tres semanas, verá desaparecer estos síntomas y los números en la báscula comenzarán a bajar.

10 a 17 – Usted muestra algunos síntomas que la intolerancia a los alimentos puede provocar. Usted se beneficiaría grandemente de eliminar los alimentos meta para eliminar los síntomas y esas últimas libritas.

Menos de 10 – Aunque sufre pocos síntomas de intolerancia a los alimentos, usted se podría beneficiar del mismo régimen. Aún la persona más saludable puede mejorar su salud y deshacerse de esas libritas que no quieren desaparecer.


Fuente: The Virgin Diet por JJ Virgin

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