Revolución alimentaria en un tanque

La acuaponía ofrece el cultivo de vegetales y crianza de peces todo el año



Imagínese una ensalada de lechugas mixtas o romana con un toque de micro hojas verdes y tomates rojos maduros junto con tilapia, complementado con un postre de fresas frescas—todos orgánicos, ecoamigables y recién cosechados, incluso en pleno invierno. Los ingredientes para esta comida no tienen que viajar muchas millas para llegar a la mesa—se pueden encontrar a unos pocos metros de distancia, gracias a la acuaponía.

“La acuicultura es el cultivo de peces, lo hidropónico es el cultivo sin tierra”, explica Becca Self, directora ejecutiva educativa de la organización sin fines de lucro FoodChain, localizada en el centro de Lexington, Kentucky. “La acuaponía es la mezcla mutuamente beneficiosa de los dos. Nuestro sistema de acuaponía de interior produce 150 libras de tilapia fresca todos los meses, además de 200 libras de lechugas, hierbas y micro hojas verdes.”

El año pasado, FoodChain, que comparte espacio de producción en una antigua fábrica de pan con Smithtown Seafood y West Sixth Brewing, recibió 2,000 invitados y fue el destino de 54 excursiones de agricultores, grupos de iglesias, Clubes Rotarios y estudiantes de todos los grados. La página web del restaurante de mariscos señala: “Podemos dar un paso fuera de nuestra puerta trasera hacia la finca para escoger nuestras súper ensaladas verdes, hierbas y tilapia”.

“Queremos usar nuestras mejores variedades de tomates; no queremos plantas bonitas con un sabor diluido. La lechuga francesa es la tilapia de las plantas—es fácil de cultivar con un buen rendimiento.”
~ Erik Oberholtzer, Tender Greens restaurants


FoodChain también está buscando la manera de usar el grano sobrante de la micro cervecería como alimento para peces. Según Robin Sither, elaborador de cerveza, el grano no está genéticamente modificado, pero no es orgánico. (Señala que es raro para una cervecería usar grano orgánico.)

El concepto general de la hidroponía se remonta a las antiguas prácticas de los campos de arroz chinos, las tierras inundadas por el Río Nilo y los jardines flotantes aztecas encaramados en balsas bajas con fondos de estiércol. A principios del siglo 20, los químicos identificaron soluciones de 13 nutrientes específicos que, al añadirse al agua, podían sustituir la tierra fértil en su totalidad. Fue entonces cuando William F. Gericke, Ph.D., de la Universidad de California-Berkeley, llevó la ciencia de la hidroponía a la producción comercial.

“Los sistemas de acuaponía, eficientes en el uso de espacio, cerrados y de recirculación, que combinan peceras y maceteros de plantas, utilizan el desperdicio de los peces como fertilizantes de las plantas, mientras que las plantas limpian el agua de los peces”, dice Gina Cavaliero, propietaria de Green Acre Aquaponics, en Brooksville, Florida. La Conferencia de la Asociación de Acuaponía de 2013, en Tucson, Arizona, informó que las plantas cultivadas en estos sistemas crecen más rápido y ofrecen un mayor rendimiento, además de la tecnología sostenible que recicla el 90 por ciento del agua.

En Denver, JD Sawyer, presidente de Colorado Aquaponics, opera una finca de 3,000 metros cuadrados en un vecindario desierto de alimentos (sin acceso inmediato a alimentos frescos, saludables y económicos). Koi, tilapia y róbalo rayado híbrido fertilizan las lechugas, la col rizada, las acelgas, espinaca, cebollines y fresas. Otros cultivos incluyen tomates, pimientos, calabaza y vegetales como remolacha y zanahorias. La tilapia y el róbalo se venden en la comunidad y en restaurantes; los koi se venden para charcas ganaderas.

Sawyer señala: “Un sistema de acuaponía puede hacerse en interiores o exteriores, todo depende del clima, para uso comercial o en el hogar. El sótano, garaje o cuarto adicional es ideal para cultivar sus propios alimentos”. Los cultivos en el hogar varían de tamaño, desde un acuario de 20 galones hasta un área de 10 pies por 20.

Avery Ellis, diseñador ecológico y especialista en permacultura, radicado en Boulder, Colorado, construye sistemas vivientes, dinámicos y no convencionales. “La temperatura en la mayoría de los hogares es cerca de los 70 grados, temperatura ideal para los peces tropicales como la tilapia”, dice él. “Un tanque para peces de 50 galones, un recipiente de almacenamiento de 50 galones y un reloj automático para alimentar los peces y suministro de luz pueden logar un sistema autosostenible.”

El aire libre, un invernadero o una cúpula geodésica pueden alojar el sistema. “Un equilibrio armonioso se mantiene por sí mismo y podemos disfrutar de rendimientos máximos con poca mano de obra”, dice Ellis. Él menciona que las soluciones para alimentar el mundo existen si solo abrimos nuestros ojos para ver lo que se necesita. Para aquellos que no les importa cosechar y limpiar los peces, las especies koi decorativas funcionan bien.

Erik Oberholtzer, fundador y propietario de los restaurantes Tender Greens, se abastece de las fincas del sur de California y está explorando las maneras de instalar un sistema de acuaponía en cada uno de sus restaurantes, explica. “El mundo está sufriendo por la pérdida de lugares para cultivar, las semillas genéticamente modificadas y el calentamiento global. La acuaponía permite a los cultivadores mantenerse adelantados al cambio climático, construyendo un futuro de agricultura sostenible. Es una manera ética de hacer alimentos saludables, de calidad, asequibles y rentables.”

Los métodos de la acuaponía producen peces libres de mercurio y sin alimentos genéticamente modificados, además de los vegetales más frescos posibles, sin preocuparse por la mala hierba, conejos, insectos, fertilizantes, herbicidas tóxicos ni pesticidas. Un sistema de acuaponía en el hogar puede ser una de las mejores inversiones ecológicas para hacer en el 2014. Según

Oberholtzer: “El comer así no debe ser un lujo”.


Avery Mack es escritora independiente en St. Louis, MO. Comuníquese vía AveryMack@mindspring.com.

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