Seis alimentos poderosos para los niños

Con sugerencias para satisfacer el paladar



Como padres, dar a nuestros hijos alimentos nutritivos es una de nuestras labores principales. Aunque la mayoría de las mamás y papás primerizos tienen las mejores intenciones (como dar alimentos hechos en la casa), mantener alto el estándar de alimentación de la familia puede ser un reto cuando los bebés comienzan a crecer y se ponen melindrosos.

Esto representa un problema porque lo que está en juego es la salud de nuestros hijos. Según la Asociación Americana del Corazón, aproximadamente uno de cada tres niños y adolescentes estadounidenses están sobrepeso o son obesos, lo que los coloca en mayor riesgo de diabetes Tipo 2 y enfermedad cardiovascular. Un estudio llevado a cabo en Australia recientemente por el  Telethon Institute for Child Health Research, en Perth, también ha relacionado la “dieta occidental” –alta en azúcar, grasas y almidón, carnes y sal además de un bajo consumo de frutas y vegetales– con el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (ADHD, por sus siglas en inglés) en adolescentes.

“Al estudiar ciertos alimentos, se asoció el ADHD con una dieta alta en alimentos de establecimientos de comida rápida, carnes procesadas, carnes rojas, productos lácteos altos en grasa y productos a base de azúcar”, añadió la Profesora Wendy Oddy, Ph.D., epidemióloga nutricional que dirigió el estudio. Ella explica que se necesita más investigación para determinar la naturaleza específica de esta relación.

La buena noticia es que nunca es tarde para introducir alimentos saludables en la dieta de los niños. A continuación, seis alimentos nutritivos poderosos que a los niños podrían gustarles y consumir.

Aguacate. Rico en grasas saludables monoinsaturadas, potasio y folato, los cremosos aguacates son un alimento que puede convertirse en uno de los favoritos de los niños a temprana edad, indica el pediatra, Dr. Robert Sears, autor de HappyBaby: The Organic Guide to Baby's First 24 Months.

Cómo consumirlo: Sáquelo directamente de la cáscara con una cuchara. Maje con ajo y cilantro si así lo desea. Úselo para untar en tostadas de pan integral o dentro de un sándwich en lugar de mantequilla y mayonesa. O mezcle con cocoa en polvo, néctar de agave, vainilla y agua y use como un dip para frutas.

Cerezas. Los antioxidantes en los arándanos, las frambuesas y las zarzamoras se sabe que ayudan a prevenir enfermedades y que mejoran la función cerebral, indica Sears. Trate de que las que compre sean orgánicas para evitar los residuos de plaguicidas. En términos nutricionales, las que ya vienen congeladas son tan buenas como las frescas, aunque las frescas tienen mejor sabor.  También pruebe las fresas acaí, que son ricas en antioxidantes (en polvo o en paquetes de smoothie) y las goji secas.

Cómo consumirlas: Consúmalas en su forma natural o añada a cereales o a la avena; déjelas enteras o prepárelas en puré para esparcirlas sobre waffles. Puede mezclar cualquier tipo de fresa con yogur y guineo para un delicioso smoothie.

Semillas de chía. Relativamente nuevas en el mercado de los Estados Unidos, este grano de Suramérica (la variedad más estudiada son las semillas de Salba) pueden ser las semillas más saludables del mundo. Observe que no contienen gluten; proveen más ácidos grasos omega 3 que cualquier otro alimento a base de plantas; contienen seis veces más calcio que la leche y es una fuente rica de vitamina C, proteína, fibra, magnesio y hierro. Otras opciones incluyen las semillas de hemp y las de lino.

Cómo consumirlas: Esparza las semillas de chía, hemp o de lino molidas en cereales, ensaladas verdes o arroz integral. Añada jugo de chía para hacer una chía fresca. Esparza las semillas de hemp con su delicioso sabor a nueces en sándwiches de pan o galletas integrales.

Quinoa y amaranto. Nutricionalmente, estos granos –alimentos tradicionales en Suramérica y África, respectivamente, son mejores que los granos de Norteamérica por mucho. Ninguno de los dos contiene gluten y tienen más proteína y calcio que el trigo, la avena, el arroz o el centeno.

Cómo consumirlos: Lave la quinoa por lo menos tres veces y frote vigorosamente los granos para eliminar la capa amarga exterior, luego cocine la quinoa o el amaranto como hace con el arroz durante 20 minutos. Cocine en agua caliente, luego añada puré de manzana y canela y sirva como cereal o cocine en caldo y luego añada hierbas picadas.  

Salmón silvestre. “El salmón silvestre es probablemente la fuente más saludable de omega 3 y de proteínas, dos de los nutrientes más importantes que los niños necesitan para crecer”, recomienda Sears. Seleccione el salmón silvestre (fresco o congelado) en lugar del cultivado para evitar contaminantes.  

Cómo consumirlo: Esparza jugo de china y salsa teriyaki sobre los filetes asados o mezcle con sirope de arce (maple syrup), jengibre guayado y vinagre de arroz. Haga un wrap de salmón y queso de cabra (o Neufchâtel), luego corte en espirales y sirva.  


Susan Enfield Esrey es editora sénior de la revista Delicious Living.

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