El arroz no es tan bueno




Una nueva investigación llevada a cabo por el Consumers Union (CU), organización sin fines de lucro que publica la revista Consumer Reports, nos podría llevar a reconsiderar qué colocamos en nuestras ollas. El arroz—un elemento básico en muchas dietas, vegetarianas o no—frecuentemente está contaminado con arsénico, un conocido carcinógeno que también se cree que interfiere con el desarrollo del feto.

El arroz contiene más arsénico que otros granos, como la avena o el trigo, porque es cultivado en condiciones inundadas y absorbe más fácil los metales pesados del terreno o el agua que la mayoría de las plantas. Incluso el arroz cultivado en los Estados Unidos proviene de la región sur y central, donde las cosechas de algodón fueron tratadas fuertemente con pesticidas arsenicales por décadas. Por lo tanto, cualquier arroz cultivado en la región de forma orgánica también está afectado.

El análisis por parte de CU de más de 200 muestras de arroz, cultivado tanto de forma convencional u orgánica, y productos de arroz en los anaqueles de los supermercados en los Estados Unidos, encontró que casi todos contenían algún nivel de arsénico; muchos con cantidades alarmantes. No hay un estándar federal para el arsénico en los alimentos, pero hay un límite de 10 partes por mil millones en el agua potable y los investigadores de CU encontraron que una porción de arroz contaminado puede tener tanto arsénico como el valor del agua de un día entero.

Para reducir el riesgo de exposición, enjuague bien los granos antes de cocinarlos y siga la práctica asiática de prepararlo con agua adicional para absorber los residuos de arsénico o pesticida; entonces, drene el exceso de agua antes de servir.


Vea la tabla de CU de niveles de arsénico en los productos probados para niveles de arsénico en Tinyurl.com/ArsenicReport.

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