El poder del láser

Opciones de terapias para mascotas del siglo 21



Los dueños de mascotas alrededor del país están descubriendo un nuevo uso para una tecnología existente que brinda alivio del dolor y sanación a perros, gatos, aves o peces. La tecnología de láser ha estado disponible en el campo de la medicina veterinaria hace años para cirugías. Ahora, la Administración Federal de Drogas y Alimentos ha aprobado la terapia de láser Clase IV para aliviar de forma no invasiva el dolor y la inflamación. Estos tratamientos son beneficiosos para las mascotas que sufren de artritis, lesiones en el lomo, torceduras agudas, parches calientes (“hot spots”) y heridas y, además, mejoran la rehabilitación posquirúrgica.

Cómo funciona

La ciencia detrás de esta tecnología es bastante simple. En una sesión de terapia de láser Clase IV, emana un rayo concentrado de luz de una vara que se pasa suavemente sobre el cuerpo del animal. Eso hace que ocurran varios procesos que aceleran la sanación y el alivio del dolor. Los efectos incluyen aumento en la circulación y el metabolismo, estimulación de las células nerviosas y aumento en la producción de colágeno, lo que facilita la sanación de las heridas. La producción de oxígeno asociada hace que las células se regeneren, mientras que la liberación de endorfinas hace que las células sanen más rápidamente y esto, a su vez, reduce el dolor.

A diferencia de los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) que proveen alivio del dolor y la inflamación, la terapia de láser no representa el riesgo de efectos secundarios relacionados con el hígado o los riñones, no duele y, por lo general, no requiere sedación. Debido a que la terapia de láser promueve la actividad celular y aumenta el flujo sanguíneo, no puede usarse en tumores o lugares donde se va a realizar una cirugía, ya que podría ser perjudicial.

Frecuencia, duración e intensidad

La duración y frecuencia de una sesión terapéutica de láser depende del tipo de lesión o enfermedad que se esté tratando. Un técnico certificado seleccionará un protocolo preprogramado ya establecido para regular la potencia del láser (por lo general de seis a doce vatios). La potencia en vatios a usarse se determina a menudo por el tamaño del área a tratarse, la naturaleza de la lesión, el tipo de pelaje y el peso del animal.

Al igual que la mayoría de las terapias médicas, no hay una que sea adecuada para todas las mascotas. Antes de iniciar la terapia es necesario realizar un examen físico minucioso y tomar radiografías, de ser indicado, para evaluar la magnitud de la lesión o la enfermedad y luego desarrollar un plan personalizado para que la mascota logre alcanzar su grado máximo de bienestar.

Por ejemplo, una mascota que sufre de artritis degenerativa y que está experimentando mucha molestia al caminar, inicialmente puede recibir tratamiento durante cinco a diez minutos cada dos o tres días durante varias semanas. A medida que la situación de la mascota mejora, disminuye la frecuencia de las sesiones a una vez a la semana y luego a cada dos semanas, hasta recibir un tratamiento de láser una vez al mes. Para condiciones crónicas, la terapia de láser puede que no sea una cura, pero sí ayudará a aliviar la molestia.

Para situaciones más agudas, como los “hot spot” o las torceduras, puede que el animal reciba tratamiento durante tres a cinco minutos cada tres días por un periodo de diez días. Una mascota que haya sido sometida a una cirugía invasiva recientemente para corregir una lesión del ligamento cruzado anterior (ACL, por sus siglas en inglés) o del tejido conectivo de la rodilla o para extirpar un tumor, puede recibir tratamiento durante pocos minutos una vez los puntos hayan sanado para promover la circulación, estimular las células nerviosas y fomentar la producción de colágeno para de esa forma reducir el tiempo de sanación. En el transcurso de siete a diez días, la mascota puede recibir un tratamiento de láser cada dos o tres días hasta que la piel alrededor de la incisión esté menos inflamada. Los resultados de los tratamientos a base de terapia de láser son acumulativos, pero la mayoría de los dueños de mascotas informan una mejoría significativa después de dos a cuatro sesiones.

Un artículo en el Newark Post, en Delaware, citó a Cricket Barazotto, un dueño de mascota: “No sabía qué hacer para que Clare (mi perra) no tuviera tanto dolor. Se le hacía difícil salir a caminar por el vecindario. Pero después de la primera semana de terapia de láser, comenzó a subirse nuevamente a nuestra cama”.

Los dueños de mascotas que anteriormente dependían de formas más tradicionales para aliviar el dolor y la inflamación, como medicamentos, dietas especiales para las alergias de la piel y otros tipos de cuidado paliativo, a menudo se sorprenden de cuán económica es la terapia de láser y cuán disponible está. Los tratamientos varían según el lugar a tratarse, pero por lo general fluctúan entre $50 a $75 por sesión. Para encontrar un veterinario en su área que use terapia de láser no quirúrgica, visite los portales de los dos fabricantes principales: K-LaserUSA.com/locator/locator/index.php y CompanionTherapyLaser.com/Pages/pet-owners.

Esta tecnología segura y efectiva está aprobada por el gobierno federal y brinda resultados, aumenta la movilidad, acelera la sanación de las heridas y disminuye el dolor. Para saber si su mascota puede beneficiarse de la terapia de láser, comuníquese con un veterinario para hablar sobre la mejor forma de aplicar este novedoso enfoque.


El Dr. Matthew J. Heller es un veterinario holístico y dueño de All About PetCare, en Middletown, OH. Para más información, llame al 513-424-1626 o al 866-YOUR-VET o visite AllAboutPetCare.com.

Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags