Molly Hagan sobre cómo vivir de forma ecológica: comenzar pequeño y mantenerse comprometido



Nacida y criada en el Medio Oeste, la actriz Molly Hagan se trasladó al oeste en la década de 1980 para perseguir su sueño de hacer una carrera en actuación. El hogar de su niñez estaba localizado junto a unas tierras de cultivo que terminaron siendo vendidas y se convirtieron en una cantera de piedra caliza. “Seguían comprando más tierras y transgrediendo nuestra vida y nuestro paisaje. Fue horrible, lo que me llevó a querer conservar y proteger la tierra y su belleza”, dice Hagan.

Comprometida con conseguir sus metas profesionales, también tiene el mismo compromiso de vivir de manera consciente y ecológica, y promover las causas de la conservación. Hagan vive junto a pareja, el arqueólogo Richard Guttenberg, en una casa preparada para hacer uso eficiente de la energía en las faldas de las montañas San Gabriel en Altadena, California.

Durante su carrera de actriz por más de 30 años, Hagan ha aparecido en más de 30 películas incluidas los clásicos como: Code of Silence, Some Kind of Wonderful, Election y Sully. Varios de sus muchos episodios de televisión incluyen: Star Trek Deep Space Nine, Columbo, Friends, Seinfeld, The Golden Girls, Grey’s Anatomy y Bones; además tenía un papel regular en el popular Herman’s Head y los queridos Unfabulous.

Con tantas dimensiones que tiene la sostenibilidad,  ¿Cuál asunto la mueve más para hacer selecciones de estilos de vida verde?

Mi mayor preocupación es la sobrepoblación. La decisión ambiental más consciente que he tomado fue no tener hijos; mi decisión no es en modo alguno una forma de juzgar a aquellos que lo hacen. Pero creo que el mundo del calentamiento global está sumamente poblado, lo que causa que los recursos se conviertan en preciados y debemos tomar decisiones más sabias.

¿Cuáles son algunos de los pasos de conservación que ha tomado en su hogar y su jardín?

Cuando tuve los medios, compré artículos de gran valor para conservar la electricidad, como un refrigerador Sun Frost. Cuando había menos dinero, me enfocaba más en cosas pequeñas, como bombillas de bajo consumo energético, compostaje y reciclaje.    

Cuando compramos nuestra pequeña casa en el soleado sur de California hace tres años, sacamos la grama y el sistema de riego y sembramos plantas nativas que requieren poca o ninguna agua. Tenemos un huerto de vegetales orgánicos que regamos a mano con agua de lluvia que capturamos en barriles. También recogemos el agua de la ducha y la usamos para regar las plantas en el verano y descargar los inodoros en el invierno. Nuestra casa no tenía sistema de calefacción ni enfriamiento, por lo que invertimos en un sistema climatización dividido sin ductos que refresca y calienta la casa de forma eficiente.

Sabíamos que necesitábamos hacer más, así que nos reunimos con un consultor de energía. Seguimos con mejoras factibles como trabajos a la chimenea, pintar nuestro techo con un revestimiento reflectante y arreglar las ventanas y puertas a prueba de las inclemencias del tiempo, a la vez que ahorrábamos para hacer cosas más grandes. El año pasado, fuimos capaces de dar el salto e instalar iluminación LED en plafones, sustituimos todas nuestras ventanas y puertas e aislamos los techos y los pisos de nuestra casa. También reutilizamos material guardado de mi antiguo estudio de yoga para el suelo.

El aislamiento ha reducido nuestro uso del aire acondicionado en un 70 por ciento; a pesar de vivir en el caluroso valle de San Gabriel con poca sombra, rara vez tenemos que encenderlo. Nuestra factura de electricidad en invierno bajó un 40 por ciento. Así que ya estamos viendo una recuperación de nuestras inversiones, además de reducir nuestra huella de carbono.

Todavía podemos hacer más. Soñamos con irnos con paneles solares y añadir un sistema de agua gris. En el próximo paso, queremos involucrar a todo nuestro vecindario en la siembra de árboles. 

Debido a que vivir en una ciudad o suburbio en expansión puede aumentar nuestra huella de carbono cada día, ¿Cómo minimiza sus viajes en auto?

Es muy difícil producir una pequeña huella de carbono en la transportación en Los Ángeles. Tomé el autobús un par de veces cuando me mudé a aquí, pero fue difícil hacer sesiones y audiciones a tiempo. Por suerte, casi todo lo que necesito está cerca de nuestra casa y trato de no viajar mucho a menos que esté citada para una audición. Siempre compro autos pequeños para ahorrar gasolina. Compré el primer auto híbrido eléctrico hecho por Honda, el Insight con apariencia futurística. Mis últimos tres carros han sido el híbrido Toyota Prius.

¿Trata de usar su perfil público para abogar para un cambio?

Siempre me he centrado en lo que puedo hacer en mi vida para vivir de manera sencilla y limpia. Las decisiones que he tomado vienen de mi corazón. No llevo estadísticas en mi cabeza, no puedo citar a expertos y no me considero un activista. Leo sobre temas ecológicos, tengo una sensación visceral de lo que es correcto y luego trato de dar el ejemplo. Por ejemplo, después de arrancar nuestro césped hambriento de agua y químicos, nuestros vecinos de ambos lados arrancaron el suyo. Es un acto simple pero poderoso.


Conéctese con la escritora independiente April Thompson, en Washington, D.C., en AprilWrites.com.

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