Papás naturales

Cómo crían hijos con conciencia



Los papás están más involucrados en las vidas de sus hijos que nunca antes. Han adoptado su rol de líder, protector y criador con extraordinarios beneficios. Según un estudio publicado en el 2014 en el Academy of Management Perspectives, los papás que comparten más tiempo con sus hijos son más felices en el hogar y en el trabajo. Hoy día, muchos padres conscientes, que llevan un estilo de vida natural, aplican ese mismo estilo a la crianza de sus hijos.

Apoye a mamá. La crianza natural comienza durante el embarazo, con un plan de alumbramiento informado. “Apoyan la decisión de la mujer sobre cómo quiere dar a luz, pues es el que le brindará mayor comodidad y relajación”, explica el Dr. John Douillard, quiropráctico ayurvédico y autor de seis libros, incluido Perfect Health for Kids. Sosténgale la mano, frótele la espalda, defienda sus derechos y después del alumbramiento apoye la lactancia, cuándo, dónde y durante el tiempo que ella desee.

“Los padres deben reconocer que la carga del cuidado recae en la madre, por lo menos, durante el primer año, así que las opiniones y los deseos de la madre merecen consideración y respeto especial”, indica Ben Hewitt, padre de dos niños y practicante del unschooling (dejar que los hijos aprendan a partir de sus propias experiencias naturales de vida) y autor de The Nourishing Homestead.

Desarrolle lazos físicos. Crear lazos mediante las muestras de cariño es algo poderoso y gratificante tanto para el padre como para el hijo. Un estudio reciente en el Journal of Perinatal Education descubrió que los padres que practicaron dar masajes a sus hijos infantes experimentaron liberación significativa del estrés y crearon lazos poderosos con sus hijos.  Cargar al bebé o un niño pequeño en un cargador tipo cabestrillo u otro cargador pegado del cuerpo es otra forma de pasar tiempo juntos.  

Dormir juntos ayuda a fomentar un ritmo de sueño más natural con un bebé cuando tiene hambre por la noche y, a la vez, ofrece otra forma de conectarse. “Cualquier estrés que mi familiar experimentara durante el día, desaparecía cuando nos reuníamos por la noche”, explica Hewitt. “Al mirar atrás, no me puedo imaginar lo que hubiera sido haber dejado pasar la oportunidad de estar tan cerca de mis hijos.”  

Cree hábitos saludables. Los papás naturales conocen sobre la medicina naturopática y occidental para poder tomar decisiones informadas relacionadas con la prevención y la intervención. Douillard aplica el principio ayurvédico de consumir productos de temporada para fortalecer el sistema inmunitario de sus seis hijos y de sus clientes. Enfriar los alimentos, como las frutas y los vegetales en el verano, evita que se calienten en exceso; calentar alimentos, como sopas, nueces y carnes en el invierno, lubrica las mucosas y facilita el almacenaje de grasa y proteína; los alimentos ligeros, como los vegetales de abundantes hojas verdes en la primavera, desintoxican el cuerpo. Su experiencia es que cuando los niños con sistemas inmunitarios fuertes contraen una enfermedad ocasional, la severidad y la duración de esta se reduce y las hierbas naturales, a menudo, son un primer paso hacia la recuperación.

Douillard trata los catarros con una cucharada de cúrcuma y miel en partes iguales para formar una pasta. “La cúrcuma es una poderosa hierba antiinflamatoria y antiviral que también ayuda a aflojar el moco en el tracto respiratorio”, explica. Para los problemas estomacales, sugiere ofrecer a los niños un té herbario de comino, cilantro o hinojo.  

Más que todo, los padres deben servir de ejemplo de buenos hábitos de salud. “Alimentarse mejor, hacer ejercicio regularmente y cambiar la dieta a base de los productos de temporada hará que sus hijos sigan su ejemplo”, indica Douillard.

Imparta una moral verde. Los padres que respetan la naturaleza enseñan a sus hijos a dejar solo una leve huella ecológica al apoyar compañías ecoamigables, reducir los agentes tóxicos en el hogar y consumir y desechar menos. Sin embargo, suplicar u obligar a sus hijos a ser ecoamigables no es suficiente. Usted tiene que brindar el ejemplo y mostrarles las implicaciones de sus decisiones. “En lugar de decir, ‘Debes reciclar’, muestre a sus hijos fotos en la Internet de flotillas gigantes de plástico flotando en el océano”, señala Hewitt. Mantenga un diálogo experimental sobre respetar, conservar y disfrutar la naturaleza.

Fomente la aventura y la inventiva. “Históricamente”, explica Hewitt, “los niños aprendían junto a sus padres y a su comunidad, inmersos en su ambiente. Un arreglo que les permitía oportunidades continuas de probar su propia inventiva”. Todos los padres, como los que enseñan en el hogar, disfrutarán de compartir la solución de problemas, los proyectos con sus hijos, como construir un refugio con materiales que encuentran en la naturaleza, sembrar un jardín o usar materiales reciclados para crear algo con forma y funcional. El aprendizaje no tiene que ser una actividad jerárquica, en la que los padres enseñan a los hijos, indica Hewitt. “La oportunidad de aprender y explorar juntos es poderosa.”

Juegue. Hewitt exhorta a los padres a buscar oportunidades para aliviar a sus hijos de sus itinerarios abrumadores. “Es muy importante que los niños y los adultos separen tiempo para jugar y explorar libremente”, señala.  

“Salga al aire libre con ellos”, exhorta Douillard. “Invente juegos, hagan tonterías, corran, rueden por el suelo y, sencillamente, esté con ellos. Esto hace una gran diferencia en sus vidas.”


Lane Vail es una escritora independiente que vive en Carolina del Sur y es bloguera en DiscoveringHomemaking.com.

 

Papás “cool”

En términos de disciplina, la crianza natural no es rígida ni tímida, no castiga ni es tolerante. El papá atento es calmado, capaz y está conectado. Puede desarrollar introspección y observarse él mismo como padre, porque está más concentrado en manejar su propia conducta que la de sus hijos.

“Ser padre es un rol de liderazgo, no de administrador”, explica Hal Runkel, terapeuta en consejería matrimonial y familiar y autor del libro de gran venta ScreamFree Parenting. “Si yo permanezco calmado y centrado, puedo enseñar a mis hijos a comportarse de igual forma.”

Runkel explica que el primer paso es comprometerse a mantenerse “cool”. Encuentre una técnica de manejo de la ansiedad y el coraje que se sienta natural, como meditación, yoga, respiración profunda, visualización, oración o contar cuencas en un brazalete, y céntrese en esa actitud cuando un niño lo rete, recomienda Runkel.

Es una idea errada que hay que liberar las emociones para evitar que estas lo consuman, indica. “Las emociones sencillamente son, es el pensar sobre estas lo que nos enloquece.” Aprender a nombrar, controlar y acercarse a los sentimientos mediante la introspección y los ejercicios de concienciación permite el espacio para que surjan las conversaciones con los hijos.  

“Nosotros, los padres, tenemos una responsabilidad especial de lidiar con ellos de forma calmada porque somos físicamente imponentes ante sus ojos. Un papá accesible tiene hijos maleables y deja que las consecuencias naturales y lógicas se hagan cargo de la enseñanza.”

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