La conexión entre la panza y la mente

David Perlmutter habla sobre cómo la microflora del estómago afecta la salud del cerebro



foto cortesía de Pat Capozzi

El Dr. David Perlmutter, neurólogo y ganador del Linus Pauling Award por sus enfoques innovadores sobre cómo hacer frente a los trastornos neurológicos, ha lanzado el libro Brain Maker, el último en una serie sobre la salud del cerebro. Este asesor médico del programa Dr. Oz Show demuestra cómo los problemas del cerebro se pueden prevenir al adoptar cambios en los estilos de vida que pueden nutrir las bacterias que viven en el sistema digestivo.

¿Por qué comenzó su libro con la cita “La muerte comienza en el colon”, en lugar de “La salud del cerebro comienza en el intestino”?

Quería llamar la atención sobre un problema real de vida o muerte por lo que sucede en el interior del intestino. Las personas con una preocupación inmediata por su corazón, los huesos, el sistema inmunológico o su cerebro, deben reconocer que la salud de estas partes y sus funciones están regidas a nivel de las bacterias intestinales, la microflora normal que se come lo que comemos. Esta relación es el punto más influyente para mantener la salud.

¿Cómo fue que llegó a expandir sus estudios del sistema nervioso y el cerebro a investigar sobre medicina gastrointestinal?

Al principio de mi carrera me enseñaron que todo lo que pasa en el cerebro se queda ahí. Pero la investigación de vanguardia de hoy día revela que órganos aparentemente dispares están en estrecha comunicación para regular la salud de cada uno. Cuando la literatura científica comenzó a apoyar la noción de que los problemas relacionados con los intestinos tienen una enorme influencia en la salud del cerebro y específicamente en la enfermedad cerebral, asumió importancia para mí el poder aprovechar el conocimiento profundo de esta información tan importante en términos de poder tratar los trastornos cerebrales.

¿Qué es el Proyecto de Microbioma Humano (PMH)?

PMH, lanzado en el 2008 por los Institutos Nacionales de la Salud, es una exploración del microbioma intestinal, con $115 millones asignados al proyecto. Los investigadores de este proyecto de investigación en curso, que involucra la evaluación genética y del ADN, quieren buscar la matriz microbioma en el intestino de las personas que sufren de diferentes enfermedades. Están extrayendo correlaciones entre los patrones emergentes en las anormalidades de las bacterias en el intestino y las enfermedades específicas. Por ejemplo, el autismo se relaciona con la sobreabundancia de las especies de Clostridia. En la diabetes hay más Firmicutes que Bacteroidetes, las que vemos también en la obesidad característica de la dieta occidental y cosmopolita.

Esto está allanando el camino para intervenciones diseñadas para restablecer el equilibrio de las bacterias intestinales. Un ejemplo en mi libro es la investigación del Dr. Max Nieuwdorp en la Universidad de Amsterdam, donde descubrió una serie de bacterias anormales que caracterizan la diabetes tipo 2. En más de 250 personas diagnosticadas con diabetes que él trataba en un estudio doble ciego, pudo revertir la enfermedad insertando series de material fecal que transfirió de pacientes saludables y delgados en los pacientes diabéticos.

¿Cuál es la información más reveladora sobre el papel que juegan los organismos intestinales?

Más de 100 billones de bacterias viven en nuestros intestinos. Además, hay virus, especies de levadura y protozoos. Cuando tomamos en cuenta su material genético, esto significa que un sorprendente 99 por ciento del ADN de nuestro cuerpo es bacteriano. Es humillante darse cuenta que ellas influyen en todas las formas de fisiología, desde nuestro sistema inmunológico hasta nuestro metabolismo, producir vitaminas, mantener la mucosa intestinal y controlar la inflamación, el mecanismo clave involucrado en la enfermedad de Alzheimer, el Parkinson, la esclerosis múltiple y cualquier número de trastornos degenerativos del cerebro. También ejercen influencia sobre la expresión de nuestros 23,000 genes, en efecto, regulando la expresión del genoma humano.

El último y sorprendente descubrimiento—que es tan nuevo que no está en el libro—es que las secuencias del ADN de las bacterias ahora se han encontrado en el genoma humano, lo que significa que somos parte bacterianos. Revela la relación simbiótica y la relación íntima más sofisticada a los niveles más profundos imaginables. Revierte la manera previa de pensar sobre quiénes somos de arriba abajo. Nuestras percepciones del mundo, los estados de ánimo, el hambre o la saciedad, incluso nuestro metabolismo, están regidos por las bacterias en el intestino, lo que merece cuidadosa atención. No se merecen, por ejemplo, ser bombardeadas por el uso caprichoso de antibióticos cada vez que tenemos un resfriado.

¿Cómo podemos restablecer la buena salud del intestino?

Mejores selecciones de alimentos traen cambios significativos a la microbioma de nuestro cuerpo. Al incorporar alimentos prebióticos, como las hojas verdes del diente león, el ajo, el ajo puerro, las cebollas, la jícama o batata mexicana, al igual que los alimentos fermentados, como  kimchi, té de kombucha, yogur y kéfir, las personas pueden restablecer la buena salud intestinal que ayuda a tener control sobre la inflamación, piedra angular de todas las enfermedades degenerativas. La inflamación se origina en el intestino; se puede reducir al equilibrar las bacterias y reducir la permeabilidad intestinal que hace que las sustancias se filtren a través de la mucosa del intestino pequeño hacia el torrente sanguíneo.


Visite la página web de Linda Sechrist, ItsAllAboutWe.com, para escuchar la entrevista grabada.

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