El factor de la paternidad

Cómo criar cambia a los hombres



Convertirse en padre es uno de los momentos más decisivos en la vida de un hombre.

Phil Cowan, Ph.D., y Carolyn Cowan, Ph.D., profesores de psicología e investigadores en la Universidad de California-Berkeley, encontraron que, en el periodo de los dos años de su estudio, cuando se les preguntó a los hombres sobre la importancia de cada aspecto de su vida, los hombres sin hijos mostraron un aumento significativo en el tema de “pareja/amante”. Pero los padres jóvenes pasaron esa faceta a un espacio más pequeño para marcar un aumento significativo en el elemento de ser “padre”.

Aquí presentamos algunos aspectos destacados tomados de estudios relevantes llevados a cabo en la Universidad del Estado de Oregón, en Corvallis, la Universidad de Nevada-Las Vegas y la Universidad de Suiza, en Zúrich, y su opinión sobre cómo la paternidad cambia a los hombres.

Confianza y orgullo

Tener una estrecha relación con nuestro hijo ayuda a desarrollar confianza mutua y autoestima.  Convertir las lágrimas de un niño en risas y sentirse orgulloso cuando lo hace bien, confirma que usted está en camino de ser un padre exitoso. Aunque sea por un corto momento, un niño puede incluso compartir brevemente nuestros gustos en áreas de cultura, entretenimiento y otras antes de vincularlo a su propia individualidad, pero algunas actitudes comunes e intereses permanecerán.

Paciencia y humor

Cuando algo sale mal, podemos tomarlo seriamente y tratar de cambiar las cosas, o fluir con ello y reírse. Hacer lo último puede aumentar la compasión hacia nuestros propios errores o los de otros.

Flexibilidad en el pensamiento

Al principio, puede que sea casi imposible diferenciar entre las necesidades de nuestro hijo y las de la pareja y la nuestra. En realidad, las necesidades tienen variados grados en oposición, imponiendo así frustraciones y tristezas y obligando a la mutua adaptación, según informa el centro de estudios del Grupo para el Avance de la Psiquiatría. Los padres deben considerar varios puntos de vista y desarrollar planes de contingencia.

Regreso a la niñez

La crianza de los hijos presenta la oportunidad de volver a leer los libros infantiles favoritos y desaparecer de nuevo en los mundos imaginarios.

Creatividad

A.A. Milne (autor los libros de Winnie the Pooh) y J.K. Rowling (del famoso Harry Potter) escribieron primero para sus hijos. También podemos inspirarnos a tocar un instrumento o retomar una clase de pintura que aprendimos cuando éramos pequeños a la vez que animamos a nuestros hijos con sus lecciones de música o arte.

Reordenando nuestras prioridades

Criar a nuestros hijos crea una mayor conciencia de las perspectivas de los demás, informa Rob Palkovits, Ph.D., investigador de la Universidad de Delaware. Muchos hombres admiten que son algo egoístas y egocéntricos antes de tener hijos, ya que tener personas que dependen de uno y tener que poner las necesidades antes que las nuestras no es algo que viene de forma natural (Palkovitz señala que el matrimonio por sí solo no desencadena esta comprensión).

Cambiando los valores

Convertirse en padre da pie a un análisis detallado de los valores y creencias fundamentales.  Nuestro punto de vista sobre lo que parecía inofensivo cuando éramos jóvenes, como andar sin dinero o tener posesiones, o estilos de vida dañinos, cambia completamente cuando hay una familia que mantener. Vemos el mundo diferente. Nuestra salud y bienestar ya no son solo preocupaciones personales, sino que son parte integral de nuestra familia.

Curiosamente, los nuevos padres más maduros—al haber tenido más tiempo para perfeccionar su filosofía de vida—informan tener menos necesidad de un examen introspectivo que los padres más jóvenes.


El súper padre, Armin Brotts, ha estado desarrollando mejores padres por más de una década a través de su blog, sus exitosos libros y su programa de radio en American Forces Network. Conozca más en MrDad.com y en Tinyurl.com/MrDadApp.

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