Por ahí vienen… la novia, el novio y el perro

Dar el “sí” acompañados de su perro



Lance Lyons y Angela Winfield ~ foto por Anthony Winfield

Oliver Mullins, un perro pequinés, caminó hacia el altar con Katherine Austing, la portadora de flores. Si bien Oliver es un animal bastante social, se puso un poco nervioso durante la ceremonia porque está más familiarizado con la acción que con las palabras. Desde que era un cachorro, Oliver ha demostrado su temple, recorriendo el circuito de competencias de motoras en el remolque de sus dueños, Rachel y Charlie Mullins.

“Oliver va a todas partes con nosotros, así que tenía que estar presente en la boda también”, explica Charlie, un corredor profesional de motoras auspiciado por KTM Motorcycles. “Está acostumbrado a las muchedumbres”.

La familia de Rachel vive en Pensilvania, mientras que la de Charlie vive en Iowa. Todos se reunieron para la boda en una iglesia en la montaña a 90 minutos de la casa de la pareja en  Hickory, Carolina del Norte. “Es divertido incluir a tu perro en tu día especial”, indica Charlie. “Para nosotros, también nos sirvió para bajar la tensión y nos recordó reír y disfrutar el día”.

Más al norte, en la región de los Lagos Finger de Nueva York, Angela Winfield y Lance Lyons se casaron en otro lugar pintoresco, a orillas de un lago en el histórico Aurora Inn. Winfield y Lyons fueron declarados legalmente ciegos desde los 4 y 29 años, respectivamente. Se conocieron mientras aprendían a trabajar con sus perros guías. “Durante varias semanas, salimos dos veces al día a pasear con los perros y el adiestrador para aprender y crear un lazo con los perros”, comenta Winfield, y en el camino, “Lance y yo también Lori y Ben Newman ~ foto por Ken Shepard / Fotografía Azzuradesarrollamos un lazo afectivo”.

Ogden, un labrador negro con golden retriever, caminó hacia el altar junto con la madrina portando las flores; Riddler, un german shepherd con golden retriever, llevó los anillos y escoltó al novio hasta su lugar en el altar para esperar a la novia. Ambos perros lucieron cuello de esmoquin con botones de satén y corbata de lazo, puños iguales y flores frescas en el ojal.  

La pareja tiene varias historias graciosas sobre las pequeñas complicaciones que surgieron durante la ceremonia. Los perros guías son criaturas bien creativas y, en este caso, sus contribuciones incluyeron desabrochar los imperdibles para poder quitarse los puños formales y devolvérselos a Angela y Lance antes de que la pareja pudiera dar el sí. Luego, Ogden decidió dormir una siesta en la cola del traje de la novia.   

“Nos dijeron que el contraste creado por el perro negro acostado en la cola blanca fue muy bonito”, cuenta Winfield, entre risas. Como Riddler quiere estar al lado de Lance todo el tiempo, tuvieron que amarrar su correa alrededor de la pata de una mesa para poder bailar el primer baile como recién casados. “¡Riddler arrastró la mesa hasta la pista de baile!” El bizcocho de boda no se quedó atrás y el adorno del tope fue un par de perros junto a la novia y el novio.

Winfield y Lyons alquilaron la histórica casa E.B. Morgan, en Aurora, que queda justo al lado de un lago para los miembros de la familia que asistieron a la boda. “No somos tan Yorkshire Terrier, Reese de Drew y Amy Scheeler ~ foto por Scott Ellisformales. Ofrecimos quesos y cerveza local, costillas y almejas en este entorno de museo”, cuenta Lyons. Los perros armonizaron perfectamente con el paisaje.  

Los perros también facilitan las bodas de otras formas. En Harleysville, Pensilvania, Drew Scheeler reclutó la ayuda de Reese, un Yorkshire terrier, para pedirle matrimonio a su novia. “Qué mejor forma de pedirle que fuera mi esposa que escribiendo en la chapa del cachorro, ‘Amy, ¿te quieres casar conmigo?’”, explica. “Reese cambió nuestras vidas y sencillamente tenía que formar parte de nuestra boda. Ladró solo una vez cuando nos besamos”.  

Kelley Goad, quien se dedica a caminar perros en Seattle, conoció el perro de Ben y Lori Newman, Milkshake, un labrador color chocolate, un año antes de que estos se casaran, así que, ¿quién mejor para caminar el perro hacia el altar que ella? El día de Milkshake comenzó con varias horas de juego en un parque local para perros, seguido de un baño para estar oloroso durante la ceremonia.  

Milkshake pasó la noche antes de la boda en casa de Goad. Aunque eran amigos, estaba  nervioso al estar lejos de sus dueños y esto le causó malestar estomacal. Una vez se reunió con ellos, el malestar desapareció y caminó hacia el altar sin problemas.

Durante la sesión de fotos, Milkshake posó sin problemas con los novios y los invitados. “El fotógrafo trabajó con nosotros”, cuenta Goad. “Milkshake obedece cuando le dicen que Rachel y Charlie Mullins ~ foto por Craig y Lindsey Mahaffey / Fotografía Sposa Bellase siente y no se mueva y cuando le enseñamos una golosina, paró las orejas para la foto”. Luego, después de varias vueltas alrededor del área de la recepción, Milkshake estaba listo para retirarse con una galletita a tomar una siesta en el área del vestidor. Lo que comienza bien, termina bien.  


Sandra Murphy contribuye regularmente con la revista Natural Awakenings Pet.

 

Sugerencias para incluir un perro en una boda

• Haga que una persona que conoce bien al perro se encargue de este por completo.

• Ejercite el perro primero, luego báñelo. Sáquelo muchas veces a hacer sus necesidades.

• Deje que el perro explore el lugar durante el ensayo antes de que el lugar se llene con los invitados.

• Si el perro no está acostumbrado a estar rodeado de mucha gente o si tiene malos hábitos como ladrar o saltarle encima a la gente, inclúyalo en las fotos pero no en la ceremonia.

• Haga los arreglos necesarios para que se lo lleven temprano de la recepción antes de que se canse demasiado.

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