Nacido para explorar



Nos pasa a todos. Nos despertamos un día y nos damos cuenta que hemos estado aquí antes—igual que ayer y el día antes de ese. Hoy está destinado a ser el mismo que todos los otros: seguro, cómodo… y aburrido.

A menudo, necesitamos comprometernos en nuevas experiencias para ser más vitales y alegres. La investigación del psiquiatra y neurocientífico, el Dr. Gregory Berns, Ph.D., autor del libro Satisfaction, muestra que nuestros cerebros se benefician de las experiencias nuevas, ya que el proceso libera dopamina, químico que nos hace sentir bien. Según un estudio publicado en la revista Neuron, incluso se libera tan solo por la mera expectativa de una nueva experiencia. Los investigadores llaman a esto “el bono de exploración”.

Hemos nacido para explorar. El Dr. Norman Doidge, autor de The Brain that Changes Itself, sostiene que las conexiones entre las neuronas del cerebro, llamadas dendritas, se desarrollan en respuesta a nuevas experiencias y se encojen o desaparecen si no se estimulan con nueva información. Para mantener nuestros cerebros felices, necesitamos seguir moviéndonos hacia adelante, a lo nuevo.

Si la novedad nos hace sentir tan bien y hace buenas cosas por nosotros, ¿por qué usualmente nos mantenemos con lo que conocemos? La contestación está muy adentro en el centro emocional del cerebro llamada la amígdala, que percibe lo desconocido como potencialmente amenazante. Como resultado, a menudo sobreestimamos el riesgo potencial inherente en una nueva experiencia e infravaloramos las consecuencias de jugar a lo seguro.

La buena noticia es que podemos reemplazar lo que está predeterminado. Estas son algunas formas prácticas para desarrollar las destrezas de vida necesarias, nuestras actitudes aventureras, para alcanzar nuevas experiencias y comenzar a vivir de verdad.

Hágalo por hacerlo. Al enfrentarse a una experiencia con esta actitud, no hay daño a su autoestima porque su objetivo no es el resultado sino la experiencia; la búsqueda del conocimiento, el reto o el disfrute—y eso no tiene ego.

Avance hacia el miedo. Usted aviva el miedo al huirle y lo reduce con cada paso que da para enfrentarlo directamente.

Haga de lo desconocido algo más conocido. El conocimiento triunfa sobre los miedos irracionales. Hable con otros que hayan participado en las experiencias que desea realizar.  Investigue.

No mire el tope de la montaña. Divida las metas grandes (correr una carrera, actuar en una obra de teatro del vecindario) en pequeños y graduales objetivos (correr alrededor del bloque, tomar una clase de canto) para crear las destrezas y confianza.

Aficionarse. Pruebe las ofertas. Trate diferentes clases o eventos para ver cuál le es más excitante.

Juzgue su vida por cuánto trata, no por los resultados. Eso remueve el miedo y las coartadas y lo coloca en el centro del lugar donde usted es más feliz, absorto en experiencias que afirman la vida.


Joe Robinson es entrenador para ayudar a las personas a lograr un equilibrio entre la vida y el trabajo y autor de Don’t Miss Your Life. Comparte sus ensayos motivacionales en ToLive.info y DontMissYourLife.net.

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