El poder de la historia de un padre

Deje que sus hijos lo conozcan



Cuando le pido a los papás que describan el tipo de relación que quieren tener con sus hijos, cada uno de ellos diría sin pensarlo, que sobre todo, ellos quieren sentirse emocionalmente cerca y conectados con sus hijos.


John Gottman, Ph.D., renombrado investigador y autor, fundador del Relationship Research Institute, ha concluido que los hijos con padres emocionalmente disponibles hacen mejor trabajo escolar, tienen mejor relaciones con sus pares y se relacionan mejor con sus maestros, que aquellos cuyos padres están emocionalmente distantes. Los hijos con padres que son muy críticos o desestiman las emociones, están más propensos a hacer mal trabajo en la escuela, pelear más con los amigos y sufrir problemas de salud

El Estudio Longitudinal Nacional de Salud del Adolescente encontró que el factor más protector para reducir riesgos en la conducta como: uso de drogas y abuso de alcohol, actividad sexual a temprana edad, fumar y depresión, es la conexión de los niños con sus padres; se observó que el rol de padre tiene particular importancia.

El dejarse conocer significa derribar las paredes y compartir su historia de vida—tener el valor de mostrar sus fallas, miedos y alegrías. Esto no quiere decir que debe sobrecargar a su hijo o hija con revelaciones inadecuadas; en su lugar, de lo que se trata es de darle un regalo de saber quién es y qué siente regularmente.

¿Cómo fue su relación con su padre? ¿Cómo era de niño? Los hijos quieren y necesitan claves de quién fue usted (y es) como persona, no sólo como su padre, para ellos poder entender mejor quiénes son y de dónde vienen. Esto significa dejar que sus hijos conozcan sus experiencias tanto en las que ganó como en las que perdió, de las que se avergonzó y se sintió ansioso, enlas que superó los retos y cuando se rindió.

¿Qué historias son apropiadas para compartir con un hijo o una hija? La contestación corta es, confíe en su instinto. Aunque no existen reglas específicas, aquí le presentamos algunas guías:

·         Deje que sus historias emerjan con naturalidad y en contexto. Cuando su hija pierda un juego, dígale: “¿Alguna vez te conté lo que solía hacer mi papá cuando yo perdía?”

·         Tome la iniciativa: “Cuando estaba en quinto grado me preocupaba lo que otras personas pensaran de mí. ¿Algunas vez te ha pasado lo mismo?”

·         También comparta historias sobre su presente. “Algunas veces tengo problemas con mantener la boca cerrada. Estaba en esta reunión los otros días...”

·         Incluya sentimientos, no solo hechos. Al revelar sus sentimientos, usted ayuda a sus hijos a entender sus propios.

·         Sea consciente de cómo las historias pueden actuar como un bumerang. Si decide contarle a su hijo adolescente sobre el uso de sustancias controladas en su pasado, prepárese para una respuesta en el caso en que él use esa información para justificar sus propias acciones.

·         Cuando le diga historias sobre su padre, recuerde que sus hijos tienen una relación con sus abuelos y no divida la lealtad de ellos. Si su padre fue abusivo, busque consejo profesional antes de compartir tales relatos; quizás hablar sobre cómo tratar de hacer las cosas de forma diferente de cómo lo hizo su padre. Las historias son el elemento vital de conexión de las generaciones.


Extracto adaptado de
The Modern Dad’s Dilemma: How to Stay Connected with Your Kids in a Rapidly Changing World ©2010 por John Badalament. Reimpreso con permiso de New World Library.

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