Descalzos

Con los pies desnudos y al natural



Muchas personas, como yo, comenzamos a correr descalzos por capricho. Yo solo era un aspirante a corredor en búsqueda de algún método que me ayudara a escapar de las lesiones crónicas de fascitis plantar, periostitis tibial y dolor de espalda. Nunca pensé enamorarme de este enfoque revolucionario de correr de forma recreacional.

Hoy día, según la herramienta de AdWords para buscar por palabra clave, el término “barefoot running” (correr descalzo) es buscado en Google alrededor de 90,000 veces al mes por aquellos que quieren más información, incluidas las páginas en Internet como la del gurú Ken Bob Saxton, TheRunningBarefoot.com y la mía propia, BarefootRunningUniversity.com. Incluso, la industria del calzado deportivo ha tomado nota con la mayoría de los manufactureros añadiendo “calzado minimalista” a sus líneas, lo que permite a las personas poder correr de una manera más natural.

Un enfoque fresco

Este cambio de paradigma en el mundo de los corredores ha creado una nueva ola de investigación, enfocada en los principios de correr descalzos. El Dr. Daniel Lieberman, profesor de biología humana evolutiva en la Universidad de Harvard, ha publicado uno de los estudios más influyentes sobre el tema. En el 2010, él y sus colegas descubrieron que no hay necesidad de tener zapatillas de correr tan acolchonadas, las que han dominado el mercado por un cuarto de siglo. En su lugar, concluyó que el pie descalzo es más capaz de disipar las fuerzas generadas al correr.

Un estudio publicado el año pasado en la revista British Journal of Sports Medicine por los investigadores en el Allan McGavin Sports Medicine Centre, en la Universidad de British Columbia, en Vancouver, cuestionó el proceso entero de ajuste del calzado. Mientras monitoreaban a las mujeres que entrenaban para un medio maratón, los autores encontraron que las zapatillas comunes para el control del movimiento causaban más dolor que las zapatillas neutras que no controlaban el movimiento natural del pie. Concluyeron que “nuestro enfoque actual de recetar zapatillas con sistema de control en la pronación [el balanceo hacia el interior del pie] sobre las bases del tipo de piel es muy simplista y con potencial de lesión”.

Lo último que se está planteando es que el usar zapatillas modernas acolchonadas para correr y con control de movimiento, no necesariamente es la mejor solución para todo el mundo. Confiar en el propio cuerpo puede ser la mejor solución. Ese es el mantra del abuelo del movimiento, Ken Bob Saxton, veterano de 77 años que corre descalzo en los maratones. Su postura es clara: “Nuestros pies son nuestros mejores entrenadores”.

Ted MacDonald, otro mentor para muchos proponentes vía Barefootted.com, concuerda: “Correr descalzo es sintonizarse con el conjunto de sistemas integrados altamente sofisticados de nuestro propio cuerpo, los que se comunican a través de los sentimientos y los sentidos que se van recolectando en tiempo real mientras se mueve”.

Los críticos de este método señalan que no hay estudio clínico concluyente hasta el momento que haya comparado la tasa de lesiones entre correr descalzo o con calzado. Mientras los investigadores estudian esta dinámica, la evidencia anecdótica de los corredores descalzos continúa apoyando el carácter beneficioso de la práctica.

El Dr. Joseph Froncioni, cirujano ortopédico, ofrece una analogía que sirve de ayuda. Él compara el uso de las zapatillas modernas para correr con nuestra dependencia de la fórmula para bebés a mitad del siglo veinte. Mediante un mercadeo inteligente y con el endoso de la comunidad médica, los manufactureros de la fórmula convencieron al público estadounidense que esa leche era superior a la leche natural materna. Unas pocas décadas después, la investigación refutó totalmente el reclamo.

Claro está, hay algunas condiciones bajo las cuales el correr con zapatillas puede ser altamente ventajoso, como en senderos toscos o en extremas temperaturas. En estos casos, una zapatilla minimalista puede permitirle al cuerpo que corra de la forma más natural y que funcione bien. Eso, por lo general, significa zapatillas de suela plana sin talones levantados, pero con suficiente espacio para permitir que los dedos se esparzan; típicamente estos están construidos con materiales flexibles y livianos.

Consejos

Para cualquier persona interesada en correr descalzo, puede que sea tan fácil como quitarse los zapatos. La mayoría de las personas pueden hacer la transición con éxito al reaccionar a la sensación táctil que reciben del terreno o superficie. Todos se beneficiarán de estos consejos de los expertos:

• Mantenga una postura erguida
• Dé pasos cortos, livianos y rápidos
• Aterrice en la bola del pie y entonces suavemente permita que el talón toque la superficie
• Mantenga las rodillas dobladas y las piernas y los brazos relajados
• Tenga paciencia; comience con un cuarto de milla y luego suavemente aumente la
distancia

El correr descalzo les permite a las personas ir más allá del límite y alcanzar una nueva meta. Por lo tanto, ¡trate de quitarse las zapatillas y diviértase!


Jason Robillard es instructor de esta modalidad, fundador de Barefoot Running University, cofundador de Barefoot Runners Society y autor de The Barefoot Running Book. También es consultor para la industria del calzado. Esté al tanto de las noticias del tour familiar a través de la nación este verano en BarefootRunningUniversity.com y su blog, RobillardAdventures.com.

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