Aceites esenciales para el verano

Fragancias sanadoras para picadas de insectos, alergias y quemaduras de sol



La dulce brisa con olor a aceite de lavanda puede reducir el estrés rápidamente. Un olorcillo a aceite de limón nos puede energizar.
 

“Los aceites esenciales no son mágicos o parte del folclor. Detrás de ellos hay una ciencia que los apoya”, dice Elizabeth Jones, fundadora del College of Botanical Healing Arts, en Santa Cruz, California.

Esto es lo que sucede después de inhalar lavanda, uno de los aceites esenciales más populares: Los cilios—las fibras celulares microscópicas en la nariz —transportan el aroma al bulbo olfativo en la parte inferior del cerebro para pasar al cerebro límbico y afectar directamente los nervios para crear un efecto calmante. “O colóquelo en su piel para que las otras propiedades de los aceites esenciales se absorban directamente en el torrente sanguíneo”, aconseja Jones, autora de Awaken to Healing Fragrance.

Estudios tailandeses muestran que un leve olor de aceite de lavanda es calmante, disminuye la presión sanguínea y la frecuencia cardiaca, además de muchos otros beneficios atribuidos al arte y la ciencia de la aromaterapia y los aceites esenciales. Para aquellos que luchan con los males del verano, aquí les presentamos algunas soluciones sencillas que pueden proveer los aceites esenciales.

Rasguños, cortes y ampollas

El aceite de árbol de té o ‘Tea tree oil’ (melaleuca) es de lo mejor, porque contiene terpenos que matan los estafilococos y otras bacterias peligrosas a la vez que trabaja para prevenir infecciones, según informa un meta-análisis de la Universidad de Australia Occidental. Los investigadores sugieren que este aceite puede ser utilizado, en algunos casos, en lugar de antibióticos. Los aceites de orégano y eucalipto son igualmente reconocidos por sus capacidades naturales para eliminar las bacterias que causan infección, los hongos y los virus.

“Mezcle los tres para un efecto sinérgico”, dice el experto en aromaterapia Robert Tisserand (RobertTisserand.com), de Ojai, California. “Parece que pasan uno por encima del otro para penetrar la piel y las paredes celulares.”

Quemaduras de sol, picadas de insectos y hiedra venenosa

Una pequeña cantidad de aceite de lavanda sin diluir enfriará de forma rápida una quemadura de sol, aconseja Tisserand. Añada unas cuantas gotas de gel de sábila para un alivio extra y también como humectante, dice Jones. La lavanda sin diluir también es un gran remedio para las picadas de insectos, señala Tisserand. “Puede detener el dolor de una picada de abeja en 20 segundos con tan solo unas pocas gotas.”

Según Jones, la manzanilla, ya sea de las variedades alemana o romana, ayuda a aliviar las erupciones, en especial cuando se mezcla con la sábila, una de las favoritas del verano. Ella recomienda aceite de artemisa para la hiedra o el roble venenoso, un beneficio comprobado por una investigación con animales llevada a cabo por el Korea Institute of Oriental Medicine’s Herbal Medicine Formulation Research Group.

Alivio para las alergias

Durante la temporada de la fiebre de heno, varios aceites de aromaterapia colocados en un difusor pueden ofrecer alivio, aconseja Tisserand. Él recomienda los aceites de eucalipto, lavanda y geranio, que son antihistamínicos. Los puede usar separados o mezclados. Cuando utilice un difusor, no es necesario poner los aceites en un aceite portador o gel. Tisserand recomienda, como algo efectivo, las inhalaciones de vapor con 10 gotas de cada uno de estos tres aceites mezclados con dos tazas de agua hirviendo.

Esguinces, torceduras y dolor en las articulaciones

Disminuya la inflamación y el dolor de torceduras de tendones y músculos con aceite de romero y menta, añada una pizca de jengibre para un beneficio adicional, dice Tisserand. Recomienda frotar los aceites (diluidos en un portador) directamente en el lugar del dolor.

El romero es particularmente eficaz para llevar el flujo de sangre al lugar de la lesión y el mentol en la menta es maravilloso para aliviar el dolor, añade Jones. Un estudio de la China publicado en el European Journal of Pharmaceutics and Biopharmaceutics confirma la capacidad de aliviar el dolor y el poder antiinflamatorio del aceite de menta. Investigadores de Taiwán confirman que el jengibre es antiinflamatorio e inclusive puede reducir el dolor intenso causado por un nervio.

Jones cree que los aceites esenciales tienen un lugar en los botiquines de todas las personas. “Algunas veces me siento como David contra Goliat”, dice ella. “Animo a cada persona a usar productos de sanación naturales derivados de las plantas en lugar de medicamentos cuyos efectos secundarios disminuyen la capacidad natural del cuerpo para sanar.”


Kathleen Barnes es autora de numerosos libros sobre salud natural, incluido Rx from the Garden: 101 Food Cures You Can Easily Grow. Comuníquese en KathleenBarnes.com.

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