Rutinas de ejercicio fuera de lo común

Más diversión que quejidos



¿Qué tienen en común unos gorilas en bikini, bailar el hula hoop, la acrobacia aérea con sogas de seda, el yoga antigravedad y el Pilates acuático? Todas forman parte de las nuevas maneras más divertidas de quemar calorías y aumentar la resistencia.


 

A correr

En Mankato, Minnesota, corredores y caminantes vestidos de gorila, muchos en bikini, tutús o camisetas de futbol, participan en el Gorila Run anual, una carrera para beneficiar las organizaciones sin fines de lucro, North Mankato Miracle League y Fallenstein Field, un campo de softball totalmente accesible a niños con discapacidades mentales o físicas. Este año, un DJ local vestido de banano encabezó la carrera de 2.4 millas en la que participaron 600 gorilas. Lograron recaudar $30,000. El próximo mes de abril, personas a favor del atletismo y otros voluntarios comenzarán nuevamente a organizar este evento en otras ciudades interesadas en hacer lo mismo.

El Color Run de Travis Snyder, fundada en Draper, Utah, y originada en Tempe, Arizona, a principio de 2012, ha logrado arraigarse en más de 100 ciudades en los Estados Unidos como una forma de ofrecer a los corredores principiantes un día de diversión relajado sin límite de tiempo establecido. El sesenta por ciento de los participantes nunca han participado en una carrera 5K (tres millas o más). Las personas y los voluntarios lanzan fécula de maíz en colores a los corredores a intervalos regulares convirtiendo la línea de llegada en prácticamente un arcoíris. Las carreras más grandes cuentan con miles de participantes. Solo hay dos reglas: llevar una camiseta blanca en la línea de salida y llegar con la camiseta cubierta de colores.  

Al agua

Para cualquier persona que esté en busca de hacer ejercicios acuáticos diferentes, Tatiana Lovechenko, fundadora del Fort Lauderdale Stand Up Paddleboarding (SUP), tiene la respuesta. “Tenemos campamentos intensivos de paddleboard y excursiones al amanecer y al atardecer en el mar o el Intracoastal Waterway, pero con las debidas precauciones. Las luces seguras y ecoamigables LED, nuestra última innovación, nos permiten ver los peces, pero a la vez permiten que otros barcos nos vean en la oscuridad.”

Su excursión SUP para observar los manatíes es muy popular. “Las especies en peligro de extinción se congregan en cuerpos de agua no muy frecuentados. A menudo salen del agua y nos miran”, indica Lovechenko. “No está permitido tocarlos y debemos mantenernos alerta en caso que choquen con la tabla y nos caigamos al agua. Son animales muy gentiles, pero inmensos.”

Si la excursión SUP básica no es suficiente, puede añadir yoga o Pilates. “Es bueno para las articulaciones de personas con problemas de la rodilla o los tobillos”, explica Lovechenko. Independientemente del nivel de experiencia, el “Yoga paddleboarding requiere tener la mente en calma, respirar correctamente y prestar atención al equilibrio. Con Pilates, trabajar en la tabla en el agua de 10 a 20 pies de profundidad activa un grupo diferente de músculos”.

Bailando con los pies en el suelo

La Hoopnotica, que está de moda aquí y en Europa, reintroduce un juego de la niñez que nos ayuda a ponernos en forma con movimientos nuevos, expresivos y divertidos (Tinyurl.com/HoopnoticaLessons). Hay DVD y clases disponibles para revivir y mejorar sus capacidades de bailar el hula hoop como cuando era niño.

“La música que se usa puede ser clásica, hip-hop, indígena o lírica, todo depende de quién esté realizando el ejercicio y quién esté a cargo de la música”, explica Jacqui Becker, directora a cargo del desarrollo del contenido e instructora profesional de Hoopnotica en Brooklyn, Nueva York. “Cuando las personas me ven con un aro en la ciudad, sus caras se iluminan. Es como caminar un cachorrito, pero sin tener que limpiar en el camino.”

Bailando en el aire

Las clases de yoga aéreo con sogas de seda llevan el ejercicio a nuevos niveles. El estilo del Cirque du Soleil es más elegante que trepar la soga tradicional y los estudiantes no tienen que estar en una condición física óptima para comenzar. “Solo necesita ir y tener deseos de aprender”, asegura la experta y artista internacional Laura Witwer, quien enseña cómo trepar la soga de seda sostenida por cables de acero a una altura de 16 a 25 pies en espacios en Nueva York. “Los principiantes trabajan cerca del piso”, explica. “Aprenden a subir, luego a colgar con la cabeza hacia abajo y luego a hacer nudos. Tenemos estudiantes con todo tipo de cuerpos y de diferentes edades, es una magnífica forma de estirarse y adquirir fortaleza.”

El yoga también se puede hacer de forma aérea con clases antigravedad que colocan a los participantes en especies de hamacas en tela de seda que relajan las articulaciones y ayudan con la alineación del cuerpo. Christopher Harrison, fundador y director artístico de AntiGravity Yoga, en la Ciudad de Nueva York, indica: “Como un atleta entrado en años, pero con la misma pasión de siempre y con varias cirugías a mis espaldas, el yoga me ayudó a sanar y rejuvenecer no solo la mente, sino también mi cuerpo”, señala. “A fin de reducir la presión en las articulaciones, transformé mi compañía en una que baila colgando en el aire mediante un aparato que inventé que nos permite volar.”  

Ya sea en el suelo, el mar o el aire, las almas aventureras están descubriendo nuevas formas de recargar la mente, el espíritu y el cuerpo.  


Conéctese con la escritora independiente Sandra Murphy en stlsandy@mindspring.com.

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