La meditación se antepone al dolor




Los científicos en la Universidad de Manchester han confirmado cómo algunas personas que sufren de dolor crónico podrían beneficiarse de las terapias con base en la meditación. Han concluido que las personas que están más avanzadas en la práctica de la meditación (hasta 35 años) tienen probabilidad de anticipar y experimentar menos dolor que los menos avanzados en la práctica o los que no meditan.

“La meditación entrena el cerebro para estar más presente y concentrado y, por lo tanto, pasarse menos tiempo anticipando eventos futuros negativos”, comenta Christopher Brown, Ph.D., quien estuvo a cargo de la investigación. Al probar la tolerancia al dolor en los participantes del estudio utilizando un láser no invasivo, los investigadores notaron una actividad inusual durante la anticipación al dolor en una parte de la corteza prefrontal, un área del cerebro conocida por estar involucrada en el control de la atención y el proceso de los pensamientos cuando se perciben amenazas potenciales, pero se necesita más investigación.
Los participantes tenían una gama diversa de experiencias con varias prácticas de meditación, que iba desde meses hasta décadas. Todos ellos llevaban a cabo alguna forma de meditación consciente—la que se utiliza como base en la Terapia Cognitiva Basada en la Atención Plena recomendada por el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica para la depresión recurrente, ya que hasta un 50 por ciento de las personas con dolor crónico experimentan depresión.

Queda clara la importancia de desarrollar nuevos tratamientos para el dolor crónico”, dice Brown. “Cuarenta por ciento de las personas que sufren de esta condición informan manejo inadecuado para su problema del dolor”.

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