Ayudas ‘cool’

Remedios para algunos disgustos que trae el verano



No deje que los achaques potenciales del verano le estropeen la diversión. Esté preparado con este kit de primeros auxilios totalmente natural.


Disgusto veraniego: Deshidratación

Al rescate: Agua de coco

Cuando sienta el calor, eche mano a este regalo tropical. “El agua de coco pura es como Gatorade natural”, dice Janet Zando, doctora en medicina oriental, acupunturista certificada y coautora del libro Smart Medicine for Healthier Living. “Provee una gran abundancia de electrolitos y minerales que regulan los sistemas del cuerpo y ayuda a mantener el balance del nivel de los fluidos”.

Bono: Esta bebida natural baja en calorías le hidrata sin necesidad de productos para endulzar, ni conservantes, ni sabores artificiales que se encuentran en la mayoría de las bebidas deportivas—lo que la hace una excelente bebida para aliviar la sed luego de hacer ejercicio. 

Cómo usarla: Beba 11 onzas de agua de coco tan pronto como comience a sentirse sediento; le ofrecerá el mismo beneficio que beberse un litro de agua y comerse un banano o guineo. Nota: Esto no es un sustituto para dejar de beber suficiente H2O. “La clave de mantenerse hidratado es agua, agua, agua”, dice Zand. “Y no espere estar sediento para tomarla”.

Disgusto veraniego: Sobrecalentamiento

Al rescate: Agua de rosas

Hecha mediante la destilación por vapor de las flores. El agua de rosas es el remedio al que hay que recurrir cuando se sienta en calor extremo, dice Margi Flint, miembro profesional del American Herbalist Guild, fundadora de EarthSong Herbals, en Marblehead, Massachusetts, y profesora en la Escuela de Medicina de la Universidad de Tufts. “Las hierbas tienen propiedades energéticas; algunas son sanadoras, otras refrescantes y otras neutrales”, explica ella. “El agua de rosa es muy refrescante”.

Bono: El agua de rosa huele rica y también es un tonificador facial maravilloso.

Cómo usarla: Ponga unas pocas gotas de agua de rosas orgánicas y de calidad alimentaria en una taza de agua y bébala; o añada agua de rosas a una botella con rociador y rocíese tantas veces quiera. También puede usar agua de rosas para crear compresas frías—empape una toallita y póngala en el refrigerador por unos minutos para enfriarla al tacto—y aplíquela en la parte posterior del cuello o las muñecas.

Disgusto veraniego: Hiedra venenosa

Al rescate: Homeopática Rhus tox

Urushiol—la sabia oleaginosa producida por la hiedra venosa y sus primos, el roble venenoso y el zumaque venenosos—desencadena la dermatitis de contacto, una erupción con picazón y molestia. Los tratamientos tópicos pueden regar el nocivo aceite; en cambio, trate la erupción desde adentro. “La homeopatía trabaja bajo el principio de lo igual cura lo igual”, explica Zand. “Rhus tox es hiedra venenosa en su forma homeopática”.

Cómo usarla: Permita que dos hasta tres tabletas se disuelvan en su boca cada dos horas hasta que se alivien los síntomas.

Disgusto veraniego: Indigestión

Al rescate: Nux vomica

Si se excedió en una comedera de verano, puede recurrir a la cura clásica homeopática para la gula. “Nux vomica es buena si ha comido muchas comidas grasosas o tomado mucho alcohol, y el resultado es náusea o gases”, dice Zand.

Cómo usarla: Luego de comer y beber, disuelva cinco bolitas en su boca por 20 minutos, entonces repita dos o tres veces hasta que se hayan aliviado los síntomas.

Disgusto veraniego: Quemaduras de sol

Al rescate: Aceite esencial de lavanda

“La lavanda es lo mejor que se puede aplicar luego de una quemadura de sol”, dice Margo Marrone, autora de The Organic Pharmacy. “Contiene linalool, un antiséptico natural que ayuda a mantener las quemaduras libres de hinchazón, y esteres, que reducen el dolor y promueven la regeneración celular”.

Cómo usarlo: Mezcle 10 gotas de aceite esencial de lavanda con sábila pura (o con una loción sin fragancia) y aplique a la piel afectada tan pronto como note la quemadura.

Disgusto veraniego: Torceduras

Al rescate: Árnica

El árnica trabaja para aliviar las torceduras, esguinces, magulladuras y raspaduras superficiales. La mayoría de las personas lo usan de forma tópica, pero para resultados más rápidos también se puede ingerir en forma de tabletas, explica Zand.

Cómo usarlo: Tome tres tabletas, tres o cinco veces al día por las primeras 24 a 48 horas; aplique de forma tópica a través del día. Nota: Nunca aplique árnica en una herida abierta.

Disgusto veraniego: Mordidas, picadas y cortaduras

Al rescate: Peróxido de hidrógeno, tintura de milenrama y vendajes libres de látex

“Lo primero es limpiar la mordida, la picada o una cortadura con peróxido de hidrógeno”, aconseja Flint. “Entonces siga con unas pocas gotas de tintura de milenrama, la que funciona como un astringente para unir el tejido. Es seguro usarla en heridas abiertas”.

Cómo usarla: Empape las áreas afectadas con peróxido, entonces aplique de seis a 12 gotas de la tintura de milenrama.

Disgusto veraniego: Pie de atleta

Al rescate: Extracto de semilla de toronja

“Los compuestos encontrados en la cáscara y semillas de las toronjas han demostrado tener una actividad antimicótica potente”, observa Marrone. “Ataca la pared celular del hongo y previene la replicación cuando se aplica tópicamente”.

Cómo usarlo: Añada de 10 a 15 gotas de extracto orgánico de semilla de toronja a una cucharada de agua y aplique con un bastoncillo de algodón a las áreas afectadas dos veces al día.


Maureen Healy escribe sobre temas de salud natural.

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