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Cinco pasos para tener una buena salud

Cómo la medicina integral puede hacer que el cuidado de la salud sea más sencillo, efectivo y asequible.

¿Padece de dolores de cabeza y depresión? No permita que un médico le recomiende medicamentos, en cambio, busque las causas subyacentes.  ¿Tiene el colesterol alto?  Trate la dieta mediterránea, con una copa de vino tinto orgánico al día.  ¿La mejor forma de ganarle la batalla al cáncer? Coma saludable, haga ejercicio y desarrolle una vida social activa.  Un número creciente de médicos están adoptando este tipo de enfoque que va dirigido hacia la prevención y al uso conservador de medicamentos y de tecnología, que no solo aumenta la vitalidad de los pacientes sino que les ahorra mucho dinero.

En palabras del Dr. Dean Ornish, fundador y presidente del Preventive Medicine Research Institute, en Sausalito, California: “Es tiempo de cambiar, no solo quién está cubierto, sino también qué está cubierto”.  Hay un gran énfasis, dice él, en tratar los síntomas y en la idea de que es responsabilidad primordial de los expertos en medicina el cuidar por nuestra salud, en lugar de que sean las personas que tomen esas riendas.

Zhaoming Chen, neurólogo y presidente de la Asociación Americana de Medicina Integral, describe la forma como realmente funcionan las cosas.  “Solo tratamos la enfermedad luego que esta se manifiesta”.  Las estadísticas muestran que 95 centavos de cada dólar gastado en el cuidado de la salud va hacia tratar la enfermedad, dice Chen: “La mejor forma de reducir los costos es la prevención”.  La medicina integral pone al paciente, no al médico o la compañía aseguradora, en el centro de atención, y se enfoca en la fuente de la enfermedad y no en los síntomas.

Los costos del cuidado de la salud continúan aumentando, pero las personas no están más saludables. Aquí les incluimos una receta de cinco pasos para el cuidado futuro de la salud, estos son parte de los principios de la medicina integral para lograr que el cuidado de la salud hoy día sea más sencillo, efectivo y asequible.

1. Enfatice en la prevención de la enfermedad

Alrededor de la mitad de los estadounidenses adultos padecen de una enfermedad crónica, según el Partnership for Solutions, una iniciativa dirigida por la Universidad de John Hopkins para mejorar el cuidado de los estadounidenses con condiciones de salud crónicas.  Ornish plantea que tres cuartas partes de más de los $2 trillones gastados recientemente en el cuidado de la salud en un solo año fueron dirigidos a tratar estos tipos de condiciones, incluida la obesidad.  “Todo esto, no solo puede prevenirse, sino incluso revertirse a través de intervenciones en la dieta y estilos de vida”, dice él.  “A mí todo me parece muy obvio, es aquí donde nos tenemos que concentrar”.

Hay mucho camino por recorrer antes de que el tema de la prevención sea parte de la agenda. Mientras que la prevención, de hecho, es mejor que la cura, tendemos a recompensar a aquellos que encuentran soluciones a los problemas existentes en lugar de premiar a aquellos que aseguran que esos problemas no ocurran. “La prevención es aburrida”, dice Ornish.  Más bien, “Necesitamos concentrarnos en vivir mejor”.

2. Ingerir alimentos más sanos

Roberta Lee, una pionera del cuidado de la salud integral y médica primaria en el Departamento de Medicina Integral del Centro Médico Beth Israel, en la ciudad de Nueva York, cree que la primera receta que debe escribir un médico debe ser sobre la dieta y los estilos de vida.  “Uno nunca pierde al maximizar el manejo de los estilos de vida”, dice Lee, al señalar que muchas condiciones no son fáciles de diagnosticar o curar; dentro de un marco convencional pueden mejorarse mediante cambios en la dieta y estilos de vida.  “Existen dietas específicas que promueven el bienestar”, dice ella.  “Estas dietas reducen la inflamación, [y] aumentan la fibra,  vitaminas y minerales que vienen en muchas frutas, vegetales y granos integrales”.

3. Concentrarse en cambiar los estilos de vida

La mayoría de los problemas de salud y los factores de riesgo de enfermedades se derivan de las decisiones que tomamos, cuánto tiempo invertimos en el trabajo, ejercitándonos y relajándonos, el tiempo que pasamos con amigos y en los exteriores y, si de forma regular, subimos por las escaleras o utilizamos el elevador. 

El Instituto Médico Sanoviv en Rosarito, México, está localizado en Hermosa en la costa del mar Pacífico, a una hora de San Diego. La estadía recomendada para la mayoría de los pacientes es dos semanas. Mientras están allí, aprenden y experimentan hábitos alimentarios saludables y ejercicios. Muchos pacientes llegan con cáncer o esclerosis múltiple, otros solo vienen para desintoxicarse o liberarse del efecto del estrés acumulado.  El programa incluye cambios en la dieta, suplementos, ejercicios diarios y un plan de manejo de estrés apoyado por consejeros especializados en psicología, junto con meditación diaria.

Un estudio de 2004 publicado en The Lancet demostró que los cambios en los estilos de vida—dejar de fumar, hábitos alimentarios más saludables, consumo de alcohol de forma moderada y hacer ejercicio con regularidad—puede prevenir un 90 por ciento de los casos actuales de enfermedad del corazón, que en la actualidad es la causa de más muertes prematuras y mayores costos en el cuidado de la salud que cualquier otra enfermedad, comenta Ornish.

“Cuando el estilo de vida se ofrece como tratamiento, es tan efectivo y a menudo más efectivo de lo que estamos haciendo ahora, a una fracción del costo”, plantea Ornish.  “Pagamos por todas estas intervenciones que son peligrosas, invasivas, costosas y mayormente inefectivas, y aún las intervenciones que han sido científicamente probadas que revierten la enfermedad, son tan sencillas como cambiar el estilo de vida”.

4. Usar terapias alternativas

Otra manera de reducir costos es usar terapias alternativas y complementarias como la homeopatía, naturopatía, yoga y medicina a base de hierbas que pueden suplementar e incluso remplazar los métodos convencionales.  Tales tratamientos complementarios trabajan para nutrir, cuidar y aumentar las propias defensas del cuerpo.  Un método de sanación alternativo que actualmente se está abriendo camino en los hospitales es la acupuntura, la que ha demostrado, entre otros beneficios, ayudar a aliviar el dolor, el estrés y las náuseas durante el cuidado pre y post operatorio.

El Departamento de Medicina Integral del Hospital Beth Israel está ofreciendo gratuitamente los servicios de acupuntura como parte del programa de ‘fellowship’ para los practicantes de medicina china.  “El futuro de la acupuntura es que sea parte de las mejores prácticas en los escenarios convencionales”, dice Arya Nielsen, especialista certificada y acreditada en acupuntura y directora del programa.  “La investigación es demasiado buena”.

La meta es entrenar a los especialistas en acupuntura y a médicos convencionales sobre los beneficios de esta técnica para que se pueda incorporarla a las mejores prácticas del hospital.  “Aunque los médicos tengan tiempo de leer sobre estudios relacionados a la acupuntura, lo que realmente hace que sea efectiva es cuando ven los resultados en los pacientes que tratan”, dice Nielsen.  “La prueba está en los médicos trabajando mano a mano y en las personas que pueden experimentar lo que la terapia puede hacer”.

Chen señala que la quimioterapia, la cirugía y la radiación cambian la vida de un paciente de forma dramática y las personas necesitan mucho apoyo de la familia y las amistades para adaptarse a estos cambios. Chen cree que el tratamiento para el cáncer debe incluir tanto la medicina convencional como la alternativa.  “Los pacientes también necesitan algunos cambios en los estilos de vida como: dejar de fumar, minimizar el consumo del alcohol, adoptar una dieta baja en grasas y alta en fibra.  Además de eso, debido a que el tratamiento [convencional] podría causar náuseas y dolor, los pacientes se podrían beneficiar de la acupuntura, la meditación, el yoga y el Tai chi para ayudarlos a manejar mejor el dolor”.

5. Tratar a las personas, no la enfermedad

La enfermera Béatrice Fleury derrama una infusión caliente de milenrama sobre una pieza de algodón y luego la exprime, el aroma de la hierba medicinal flota sobre la cama del hospital donde la paciente Eliane Perrot espera que envuelvan su cuerpo.  Cuando las compresas y la botella de agua caliente han sido aplicadas sobre su espalda baja y aseguradas con un cinturón de tela suave, ella se reclina hacia atrás con un suspiro de satisfacción.  La compresa ayudará a su hígado a metabolizar mejor las toxinas acumuladas luego de una terapia de meses contra el cáncer de seno. El calor de las compresas y la envoltura también creará un sentido temporal de bienestar, una sensación muy apreciada por esta frágil y exhausta mujer de 65 años de edad.

Tratamientos alternativos como las envolturas de milenrama son la orden día en el Paracelsus Spital, en el pueblo suizo de Richterswil, a las afuera de Zurich. Fundada en 1994, la clínica es uno de los pocos hospitales en Europa dedicados totalmente a aplicación de terapias complementarias. Además de los tratamientos ortodoxos y los medicamentos, los médicos provenientes de escuelas convencionales utilizan terapias y medicamentos basados en un enfoque médico holístico inspirado por la antroposofía de la educación Waldorf, fundada por Rudolf Steiner.

“Si quiere entender la enfermedad de una persona y darle apoyo a sus poderes de sanación, es de vital importancia mirar al ser humano como un todo—cuerpo, espíritu y alma”, dice el director médico de  Paracelsus, Erich Skala. “Esto podría requerir más tiempo y esfuerzo, pero es cómo usted trata las causas y no solo los síntomas”.

El Dr. Daniel Dunphy, del Grupo de Medicina Preventiva de San Francisco, cree que el enfoque de Paracelsus es lo que necesita los Estados Unidos.  “Necesita sacar tiempo para conocer el paciente y escuchar sus historias”, aconseja. “Quiero saber su historia personal, sus traumas, cómo le va en el trabajo, qué come y a qué horas del día—y entonces sé qué hacer con su problema”.

En conclusión

Claro está, lo que está en discusión en el debate sobre el cuidado de la salud es el costo.  Los proponentes de la salud integral argumentan que la promoción de pasos preventivos como comer alimentos saludables y hacer cambios positivos en los estilos de vida, al igual que usar métodos complementarios para tratar a las personas como un todo y no solo la enfermedad, resultará en “…el mayor reembolso por inversión que esta nación pueda recibir”,  palabras de William Novelli, profesor en la Escuela McDonough de Negocios de la Universidad de Georgetown y pasado CEO de AARP.

“Lo que tenemos ahora no es un sistema de cuidado de la salud, es un sistema de prestación de servicios médicos.”
Dr. Daniel Dunphy, San Francisco Preventive Medical Group

Kenneth R. Pelletier, profesor de medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Arizona y de la Escuela de Medicina de la Universidad de California, ha estudiado los costos y la efectividad de los programas corporativos que promueven la salud y manejo de enfermedad entre sus empleados.  Los programas abarcan todo, desde el pago de una membrecía a un gimnasio y clases de cesación de fumar hasta evaluación biométrica y servicio de pequeñas porciones de alimentos en las cafeterías de las compañías.  Pelletier encontró que las compañías con estos programas lograron tener una fuerza laboral más productiva y saludable, menos días de enfermedad y menos rotación de personal.

Él estima que en promedio toma cerca de tres años antes de que la compañía vea rendimiento financiero en este tipo de inversión. “Claramente, estas revisiones indican que las intervenciones integrales evidencian frutos a nivel de costo y efectividad”, dice Pelletier.  “Hay una recuperación muy buena.  Nos hace pensar en la salud como una inversión”.

Más dinero, más píldoras y más tecnología no necesariamente conducen a mejor salud.  Los propulsores de la medicina integral, por lo general, tienen un enfoque de “menos es más”—menos agujas y procedimientos médicos y más prevención y cambios saludables en los estilos de vida personales pueden sumarse en grandes ahorros de dinero y grandes mejoras en la calidad de vida de las personas.


Adaptado de un artículo publicado en Ode, la revista sobre cambio positivo. Marco Visscher es el editor y administrador de Ode, Ursula Sautter y Carmel Wroth son contribuyentes.