¡Ejercítese ahora!

Consejos para cumplir con las resoluciones del Año Nuevo



De acuerdo a la investigación creciente, el ejercicio es la clave de la felicidad, al igual que de la condición física.  La revista Newsweek informa que las personas que hacen ejercicio son más saludables, más energéticas, piensan con mayor claridad, duermen mejor y retrasan la aparición de la demencia. Los estudios llevados a cabo en el Instituto Karolinkska en Suecia y en la Universidad del Estado de California muestran el porqué el ejercicio alivia la ansiedad y la depresión leve.  Los investigadores en la Universidad Metropolitana de Leeds también han demostrado que las personas que se ejercitan realizan mejor su trabajo.

También, aunque tienta el quedarse tirado en el sofá cuando uno está cansado, el ejercicio es una excelente manera de sentirse mejor en todos los niveles, según una conclusión apoyada por un meta-estudio llevado a cabo por la Universidad de Georgia.  Ellos concluyeron que el sentirse fatigado es una razón para hacer ejercicio, no una razón para pasarlo por alto.

Pero aun cuando admita que se siente mejor si hace ejercicio, puede ser difícil adoptar el hábito. Mi idea de diversión, por ejemplo, siempre ha sido estar metido en la cama leyendo un libro, preferiblemente si estoy comiendo algún ‘snack’—pero, a través de los años, he tratado de mantenerme haciendo ejercicio mediante la aplicación de estos consejos:

1. Siempre hacer ejercicio los lunes. Esto sienta el patrón psicológico para la semana.

2. De ser posible, haga ejercicio a primera hora en la mañana. Según transcurre el día, encontrará más excusas para no hacerlo. Que sea lo primero que haga en su lista de actividades. También es una manera agradable de comenzar el día, incluso si no logra hacer otras cosas, ha logrado eso.

3. Nunca deje de hacer ejercicio dos días corridos. Puede saltar un día, pero debe hacer ejercicio el próximo aunque le parezca inconveniente en ese momento.

4. Dése crédito por los esfuerzos pequeños. Alguien que conozco dijo que todo lo que tenía que hacer era ponerse las zapatillas de correr, cerrar la puerta de la casa y salir a trotar. Muchas veces comencé prometiéndome que podía terminar a los 10 minutos de empezar y luego encontré que después de todo no quería terminar.

5. Piense en el contexto. Examine los factores que podrían estar contribuyendo a desanimarlo a hacer ejercicio. Quizás no le gustan las duchas del gimnasio o salir a trotar si afuera hace frío. Trate varias alternativas.

6. Haga ejercicio varias veces a la semana. Si su idea de hacer ejercicio es escoger partidos sueltos o improvisados de baloncesto, entonces debe jugar prácticamente todos los días. Dos veces al mes no es suficiente.

7. Encuentre una manera de ejercitarse que no requiera que tenga que ducharse al final. Cada semana me involucro en una sesión retante de pesas, pero de una forma que no me haga sudar. 

8. Busque una manera asequible de hacer que el ejercicio sea más placentero o satisfactorio. ¿Podría escoger un gimnasio mejor o conveniente, comprarse un nuevo iPod o podómetro o trabajar con un entrenador? El ejercicio debe ser una actividad de alta prioridad, por lo tanto esta es una forma de gastar algo de dinero que vale la pena si le ayuda a mantenerse en movimiento.

9. Piense en el ejercicio como parte de su preparación esencial. Te prepara para ocasiones en las que quieres estar en buena forma—ya sea para una ejecutoria (estar listo para una presentación importante), apariencia (verse bien para una boda o cualquier otra ocasión formal) o ánimo (manejar una situación de mucho estrés).

10. No deje que la perfección sea enemiga de lo bueno.  No decida que únicamente vale la pena hacer ejercicio si solo puede correr cinco millas o pedalear por una hora. Una mujer que conozco desprecia el ejercicio a menos que esté entrenando para un maratón—nunca se ejercita.  Incluso el caminar por 10 minutos es importante. Haga lo que pueda.

11. Vístase. Aunque no esté seguro de que va a hacer ejercicios, adelante, y vístase con la ropa deportiva. Prepare su bulto. Coloque la correa del perro cerca de la puerta. Esté preparado. Si está listo, encontrará que es más fácil comenzar y ejercitarse. Algunas veces interfieren cosas tan triviales como no saber dónde están las zapatillas deportivas.

12. No se tome el pelo usted mismo. Pagar la membrecía de un gimnasio no quiere decir que necesariamente vaya al gimnasio. El haber estado en forma en la escuela superior o en la universidad no significa que está en forma ahora. El plantearse que no tiene tiempo para ejercitarse no hace que esto sea cierto.

A menudo, la gente me pregunta: “¿Entonces, si quiero ser más feliz, qué debo estar haciendo?” Y siempre contesto: “Lo primero que debe hacer es asegurarse que duerme lo suficiente y que hace ejercicio”. Es una postura respaldada por la psicóloga e investigadora Sonja Lyubomirsky, autora del libro The How of Happiness.  Hacer ejercicio es un buen lugar para comenzar y hace más fácil interactuar con otras resoluciones que inducen a la felicidad personal.


Gretchen Rubin es autora del libro
The Happiness Project, escribe diariamente en su blog Happiness-Project.com.

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