En forma para toda la vida

Cómo mantenerse saludable, flexible y fuerte



Nejron Photo/Shutterstock.com

“Al pensar en la mejores formas de ejercicios según entramos a la mediana edad y más allá, debemos primero aclarar algunos mitos y preconcepciones", dice Michael Spitzer, de Ft. Lauderdale, Florida, bioquímico, experto en acondicionamiento físico y autor de Fitness at 40, 50, 60 and Beyond. “En nuestra sociedad, hay una mentalidad de que una vez que pasamos los 40 años, desde ahí todo es cuesta abajo. Nuestro metabolismo es más lento y ganamos peso, perdemos movilidad y flexibilidad, lidiamos con más dolores y achaques, experimentamos falta de aliento, la lista es larga”.

Según Spitzer, todo esto puede suceder, pero es más una profecía autocumplida que un destino. “La investigación con personas mayores, tanto en los centros de rehabilitación como en hogares de ancianos, nos dice que el cuerpo humano no fue diseñado para comenzar un descenso mayor hasta la edad de 70 años, a excepción de grandes enfermedades o accidentes que haya sufrido la persona en el camino. La mayoría del descenso de las personas se debe a selecciones de estilos de vida, no al plan de la naturaleza.

Spitzer enseña a sus clientes que los entrenamientos con pesas son esenciales para cada grupo de edad. “Luego de los 30 años, las personas pierden un promedio entre 0.5 a 1 por ciento de masa muscular magra, lo que afecta de forma directa al ritmo metabólico basal. Casi igual que el motor de un auto, mientras más masa muscular magra tengamos, más energía utiliza nuestro ‘motor’, incluso cuando está encendido pero no en movimiento. Si no se previene, a la edad de 50 años, por ejemplo, habremos perdido tanto como 20 por ciento de la fibra muscular magra que teníamos cuando teníamos 30”.

También recomienda hacer ejercicios cardiovasculares con regularidad. “Haga una buena ronda de cardio dentro de su zona de ritmo cardíaco durante 30 minutos, al menos tres veces a la semana. El principal beneficio de ejercicio cardiovascular es que es vital para los pulmones y la salud, contrario a lo que comunmente se piensa que es sólo quemar calorías.

“Para los que están en sus 40 años recomiendo entrenamiento con intervalos de alto intensidad como entrenamiento explosivo, junto una práctica de mente y cuerpo como ‘power yoga’ o budokon”, dice Nelson Pahl, de Northfield, Minnesota, editor y gerente de Longevity Times. “Vinyasa yoga, tai chi y bicicleta son ideales cuando estamos en los 50, mientras que el hatha yoga, tai chi,o qigong y senderismo funcionan bien en nuestros  60”.

“La mayoría de mis clientes tienen 70 años o más”, comenta Gwyneth Jones, especialista en envejecimiento en el Carriage Club, en Kansas City, Missouri, quien adiestra a terapeutas físicos, especialistas en rehabilitación y educadores de movimiento. “Ellos disfrutan al mezclar sus rutinas de ejercicios diarios y esperan por el apoyo y estimulo de sus compañeros de clases. Las discusiones incluyen juegos de palabras alegres y preguntas sobre anatomía y fisiología”.

Pahl le pide a todo el mundo, a cualquier edad que, “Consuma solo alimentos integrales, siempre”. Rara vez ingiere alcohol y comienza todos los días practicando yoga y qigong.

“También, asegúrese de estar bien hidratado”, añade Jones. “Esto mantendrá sus articulaciones saludables, su piel clara, hacer una buena digestión y desintoxicación de los sistemas de órganos de una manera efectiva. Añada limón fresco si gusta”.

Aila Images/Shutterstock.comEl acondicionamiento físico es solo un aspecto de envejecer con gracia. El crecimiento espiritual anima y aclara cualquier carga emocional, a la vez que apoya el bienestar físico.

Spitzer también recomienda, “Leer, aprender a tocar un instrumento musical, actividades de crear artesanías, juegos de estrategia en la computadora o hacer cualquier actividad que requiera concentración o destrezas nuevas para resolver problemas, todas ayudan a la mente a mantenerse sintonizadas y aguda”.  Siempre es saludable salir de las rutinas normales y de las  zonas de confort, aventurarse en nuevos mundos, ser voluntario y hacer lo que hace feliz a nuestro corazón.

Jones aconseja, “Elija actividades en las que se sientan bien, que sean refrescantes, incluya a personas con las que disfrute y  en ambientes agradables. No se olvide de divertirse en el sol o con un buen libro en un día lluvioso. Escuchar música, tocar música, cantar y bailar todos los días”.

La madurez trae beneficios que podemos acoger con deleite cuando traemos a la vida un cuidado amoroso y una innovación feliz.


Aimee Hughes, es escritora independiente radicada en Kansas City, MO, es doctora en naturopatía y consultora para el Yandara Yoga Institute. Comuníquese en  ChezAimee@gmail.com.

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