Besados por la bondad

por Emily Esfahani Smith




Masson/Shutterstock.com

El psicólogo Ty Tashiro informa en su libro The Science of Happily Ever After que solo tres en cada 10 parejas permanecen en un matrimonio feliz y saludable. John Gottman, psicólogo radicado en la Ciudad de Nueva York, ha estudiado a las parejas durante cuatro décadas buscando entender las relaciones exitosas. Él y su esposa, también psicóloga, fundaron El Instituto Gottman que ayuda a las parejas a construir y mantener relaciones amorosas y saludable basadas en estudios científicos.

Utilizando los datos de su Love Lab en la Universidad de Washington, John separó miles de parejas en dos grupos: masters (todavía felices luego de seis años) y desastres (separados o crónicamente infelices en sus matrimonios).

En uno de los estudios Gottman observó a 130 recién casados de vacaciones y encontró que las parejas hacían regularmente propuestas para la conexión solicitando respuestas de su pareja. Las opciones para “volverse hacia” o “rechazo” revelaron el nivel de compromiso y respeto en la relación. Las parejas que se divorciaron dentro de los seis años mostraron el “volverse hacia” una tercera parte del tiempo, mientras que las pareja aún juntas respondieron a las necesidades emocionales de su pareja nueve veces de cada 10.

Un elemento integral es el espíritu que las parejas traen a la relación: amabilidad y generosidad o desprecio, crítica y hostilidad.

“Hay un hábito clave que los ‘masters’ tienen”, explica Gottman. “Están escaneando el ambiente social para las cosas que ellos pueden apreciar y por las cuales expresar las gracias. Los desastres están buscando los errores de sus parejas”.

Las personas enfocadas en criticar pierden un 50 por ciento de las cosas positivas que sus parejas están haciendo y ven negatividad donde no la hay. El ignorar deliberadamente a sus parejas o responder mínimamente a las oportunidades de los pequeños momentos de conexión emocional, devalúa y mata la relación.

La bondad, por el otro lado, une a las parejas, lo que hace que cada cual en la relación se sienta cuidado, comprendido, validado y amado. En un estudio publicado en la revista  Proceedings of the National Academy of Sciences, los investigadores encontraron que mientras más alguien recibe o siente amabilidad o bondad, probablemente más bondadosos serán con ellos mismos para crear espirales ascendentes de amor y generosidad.

El practicar la bondad durante una pelea es vital. Dejar que el espiral del desprecio y la agresión se salgan de control durante un conflicto, puede infligir un daño irrevocable. “La amabilidad o la bondad no significan que no expresemos nuestro coraje”, explica Julie.  “Pero esto informa cómo escogemos expresarlo. Usted puede o lanzar flechas o explicar por qué está dolido o molesto, que es el camino más amable”.

La bondad también puede solidificar la columna vertebral de una relación al ser generosos sobre las intenciones de nuestra pareja y evitar la malinterpretación que está motivando su comportamiento. “Incluso si se hace pobremente, aprecie el intento”, aconseja Tashiro.

Claramente, si queremos tener una relación estable y saludable, seamos bondadosos desde el principio y a menudo, y dejemos que el espíritu de la generosidad guíe los años felices juntos.


Emily Esfahani Smith es la autora del libro The Power of Meaning: Crafting a Life That Matters. Comuníquese en EmilyEsfahaniSmith.com o en Twitter @emesfahanismith.

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