Alison Armstrong sobre transformar la manera cómo las mujeres se relacionan con los hombres



Durante 25 años, la experta en relaciones, Alison Armstrong, ha trabajado para ayudar a evolucionar la sociedad a fin de cambiar la forma cómo las mujeres se relacionan con los hombres. Su anhelo de entender el sexo opuesto nació de sus retos personales, incluido un matrimonio fallido en sus 20 años. A los 30 años comenzó, por sí sola, a estudiar a los hombres, al comenzar con la siguiente pregunta: “¿Qué tal y si los hombres están respondiendo a las mujeres?” Lo que comenzó como una investigación personal pronto se convirtió en una búsqueda para toda la vida y compartió sus hallazgos con millones de hombres y mujeres en todo el mundo.

Armstrong, cofundadora y presidenta de los Programas PAX, aborda las diferencias de género, sexualidad y relaciones. Ha escrito tres libros, incluido The Queen’s Code, y habla sobre la ideas interpersonales a través de sus talleres, seminarios a través de la Web y clases a distancia, incluidas grabaciones gratis y artículos en UnderstandMen.com.

Armstrong y su segundo esposo han estado felizmente casados por 23 años y ahora viven en Colorado.                           

¿Cuáles son las diferencias fundamentales entre los hombres y las mujeres que causan los malentendidos de todos los días?

La mayor fuente es negar que existan diferencias. Tantos los hombres como las mujeres tienden a asumir que cada uno es una versión del otro, lo que crea malos malentendidos significativos. Interactuamos con nuestra pareja haciendo y diciendo lo que funciona para nosotros. Cuando esto no obtiene la respuesta que esperamos, usualmente sacamos conclusiones incorrectas y actuamos de manera contraproducente.

Por ejemplo, los hombres y las mujeres se relacionan con los sentimientos de formas diferentes. Las mujeres, a menudo, toman decisiones basadas en sus sentimientos sobre algo o alguien. Para los hombres, que tienden a confiar en los hechos y dejan a un lado los sentimientos, este enfoque puede ser irracional, y al relacionarse con las mujeres como irracionales trae resultados previsiblemente malos.

¿Dónde empieza una pareja a sanar la brecha de la comunicación?

Lo más poderoso que los hombres y las mujeres pueden hacer es abordar los malentendidos con apertura y curiosidad en lugar de asumir que sabemos el por qué nuestra pareja hizo o dijo algo. Debemos preguntarnos: “¿Qué tal si hubiera una buena razón para esto?” No asuma que lo es verdad para ella también es verdad para él, o vice versa.

Una vez que una pareja opta por darse cada uno el beneficio de la duda, se comienzan a dar unos pocos cambios sencillos para abrir más la comunicación. El decir, “Necesito” en lugar de “Yo quiero” hará una gran diferencia. Debido a que ser “dependiente o ‘needy’” se considera poco atractivo las mujeres evitan esta palabra y no se dan cuenta de que se conectan con el instinto de un hombre de proporcionar.

Al pedir algo, es importante decir qué es lo que necesitamos se nos provea. Para él, tiene que haber una recompensa igual o mayor que la energía que tendrá que gastar. Hace años, le describí a mi esposo, con mucho detalle, mi experiencia de haber caido dentro del inodoro en medio de la noche. Luego de eso se encargó de asegurarse que nunca más le sucediera a las mujeres que ama.

¿Cuál es el secreto para navegar las diferentes necesidades y deseos para la intimidad física?

El secreto es detenernos y dejar nuestras vidas sexuales a los caprichos de la biología o toma decisiones basadas en si “nos apetece”. El esperar un momento en que ambos tengan el mismo deseo, los niños estén con la abuela y que no estemos demasiados cansados, conduce al que el sexo suceda muy raramente. Las relaciones deliciosas entre las parejas comienzan cuando decidimos no esperar en lugar de trabajar en crear las circunstancias que nos pone en el estado de ánimo.

Un ejemplo es aprender a ofrecer “el postre”. Utilizando el deseo por la comida como metáfora para el sexo, a menudo estamos tratando de comer juntos cuando solo uno de la pareja tiene hambre. Pero, el postre suena delicioso a cualquier hora; ejemplos pueden ser los masajes o besarse, u otras actividades físicas. Averigüe que otras cosas animan el interés de la pareja y póngalas en ese menú.

¿Cómo una mujer puede satisfacer el deseo de un hombre de proveer sin sacrificar su independencia?

La cultura estadounidense les dice a las mujeres que ser poco exigente es lo más importante. Sin embargo, cuando permitimos a nuestras parejas el satisfacer nuestras necesidades, puede ayudarnos a desbloquear nuestra propia grandeza, al igual que la de ellos. Los hombres se motivan por proveer para sus seres queridos y el negarles tal oportunidad les quita parte de su búsqueda de la vida, lo que puede ser castrante.

Al pedir lo que necesitamos, las mujeres creamos oportunidades para la colaboración, satisfacción y realización para ambas parejas. Cuando permitimos que los hombres en nuestras vidas nos contribuyan y aprendan a recibir gentilmente, descubrimos que eso no disminuye nuestro poder.


Comuníquese con la escritora independiente April Thompson, de Washington, D.C., en AprilWrites.com.

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