El ejercicio combate la tristeza

Mantenerse activo levanta el ánimo



La depresión afecta alrededor de uno de cada 10 adultos cada año y casi dos veces más mujeres que hombres, según informa la Asociación Americana de Psiquiatría. Aunque puede que el ejercicio sea la última cosa que quiera hacer cuando se siente triste, es una manera segura de salir del marasmo y alcanzar una perspectiva más brillante, obtener niveles de energía altos y sentirse bien saludable.


“En los meses de invierno, las personas se vuelven más inactivas de muchas maneras y por consiguiente la acumulación de toxinas puede hacerlas sentirse adoloridas. A menudo interpretan su fatiga y tensión como depresión, pero esto no necesariamente es así”, dice Carolyn Dean, doctora pionera, naturópata, nutricionista y autora con 25 años de experiencia trabajando con dietas y asuntos de salud.

“La mejor forma y más natural de eliminar las toxinas fuera del cuerpo es mediante el movimiento”, aconseja Dean. Mantenerse activo es bueno tanto para salir de la depresión como para promover la salud en general, incluido un corazón saludable, uno de los músculos más grandes y vitales en el cuerpo.

El salirse de la zona de comodidad a menudo comienza con identificar qué es lo que disfruta y lo que probablemente continúe haciendo. Es importante establecer metas razonables. Si no ha hecho ejercicios por un tiempo o se siente culpable por sacar tiempo de un día de por sí ya ajetreado, trate comenzando con una rutina de cinco minutos y aumente el tiempo de duración según se fortalece y se siente mejor.

Dean sugiere que una buena forma de comenzar es caminar y usar un podómetro, o subir escaleras con un contador de pasos (10,000 pasos al día es una meta alcanzable). Puede hacer un juego de competir contra usted mismo.

Invite a sus amigos a caminar con usted o cree su propio club de caminantes para ayudar a mantenerse en la meta con una rutina de ejercicio cardiovascular. Es divertido pasear a su perro o pedirle prestado el del vecino para caminar por el vecindario. Añada un movimiento adicional a la rutina diaria a través de la jardinería, lavar el carro o jugar con los niños.

Múltiples beneficios

Aunque la relación científica entre el ejercicio y la reducción de ansiedad y la depresión no se conoce completamente, está claro que el ejercitarse puede ayudar a cualquier persona a relajarse y sentirse mejor. La Clínica Mayo informa que el ejercicio puede ayudar a aliviar la depresión mediante la liberación de químicos que hacen sentir bien al cerebro en el cuerpo; la reducción de químicos en el sistema inmunitario; al aumentar la temperatura del cuerpo; aumentar la confianza en sí mismo; al eliminar las preocupaciones y promover la interacción social, al dar herramientas a las personas para lidiar mejor con los altibajos de la vida.

“El ejercicio es a veces estigmatizado como una actividad calurosa, pegajosa y no divertida”, observa Jess Martin, coordinador de bienestar con la red nacional de clínicas Healthstat, Inc., con sede en Charlotte, Carolina del Norte.

“Animamos a nuestros participantes a que piensen que el ejercicio es divertido. Correr, levantar pesas y otras actividades de acondicionamiento físico sin duda ponen su corazón a latir, pero también esto puede suceder con otras formas de ejercicio menos intensas.  Alentamos a todos a tener una rutina de ejercicios de 30 minutos, pero usted también se puede beneficiar de intervalos más cortos, como dos sesiones de 15 minutos o incluso tres de diez minutos al día”.

Como señala Martin, las personas que se ejercitan con un amigo o amiga tienen más probabilidades de ser responsables con una rutina de ejercicios. El fortalecimiento de los vínculos sociales reduce las tensiones al mismo tiempo. “Cuando no hace ejercicios, los músculos del cuerpo y del corazón se atrofian. Mientras más se ejercita, obtendrá más eficiencia en la función cardiaca”.

Todos los días

“El ejercitarse todos los días debe ser una parte tan importante de su vida como sus comidas”, señala la Dra. Gabriela Cora, vicepresidente del Council on Communications for the American Psychiatric Association, autora, coach de bienestar y exinvestigadora de trastornos del ánimo y ansiedad en los Institutos Nacionales de Salud. “Esto es aún más cierto incluso para personas muy ocupadas, debido a que muchos llevan una vida sedentaria; todo el mundo necesita encontrar un balance a la falta de flujo de energía”.  Señala que, mientras muchos tienden a ver el ejercicio como un pasatiempo, realmente es uno de los cuatro pilares de la salud biológica—sueño, relajación, nutrición y ejercicio.

Nota: Consulte con un médico para saber cuál ejercicio y nivel de intensidad es el mejor para usted. Si hace ejercicio con regularidad, pero todavía los síntomas de la ansiedad o la depresión interfieren con la vida diaria, dé seguimiento con un médico u otro proveedor de salud mental cualificado.


Priscilla Goudreau-Santos es escritora independiente y propietaria de Priscilla Goudreau Public Relations and Marketing, en Jacksonville, FL. Contáctela en el 904-371-7751.

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