Un peso saludable en los chicos

Selecciones de alimentos que previenen la obesidad




Oksana Kuzmina/Shutterstock.com

En 2010,  el Presidente Barack Obama y su esposa, Michelle Obama, lanzaron el movimiento Let’s Move!, como su iniciativa emblemática para abordar los niveles epidémicos de la obesidad infantil en Estados Unidos. Si bien se ha logrado un progreso modesto, todavía sigue siendo una crisis de salud pública. Un informe de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades divulgó que la tasa de obesidad se mantuvo bastante estable, casi un 17 por ciento, entre 2011 y 2014 para niños de 2 a 19 años de edad.

Causada principalmente por una actividad física inadecuada, dietas poco saludables y factores genéticos raros, la obesidad aumenta el riesgo de problemas de salud significativos, incluido la presión arterial alta y diabetes Tipo 2, además de condiciones respiratorias y en las articulaciones.

“Debemos lanzar nuestras propias campañas familiares contra la obesidad", insta el pediatra Ricardo Riesco, copropietario de Peds Care, en Dalton, Georgia. “Junto con el aumento en los niveles de actividad, podemos fomentar en el hogar hábitos alimenticios más saludables y predicar con el ejemplo”.

Las porciones cuentan

En el ambiente de hoy del "dame el tamaño más grande", es imperativo educar a los jóvenes sobre el tamaño apropiado de las porciones para fomentar hábitos alimenticios saludables. 

“A menudo es difícil para los padres encontrar tiempo para cocinar en casa”, reconoce Riesco. “Con demasiada frecuencia, los padres, escogen comidas rápidas para la cena, las que típicamente son altas en calorías y grasa, además de que el tamaño de las porciones es mucho más grandes”. Cuando los padres no pueden preparar las comidas desde cero, una comida congelada en una caja es una mejor alternativa que la de un lugar de comida rápida. “Las porciones son más apropiadas, así que hay más control en la cantidad que come el niño”. Ahora se pueden encontrar comidas congeladas orgánicas y sabrosas en muchos lugares de venta de alimentos.

Repensando los platos familiares

“Una gran parte del problema de la obesidad en los niños proviene del consumo de refrescos y alimentos procesados, comida chatarra y frita”, dice Daemon Jones conocido como “Dr. Dae”, médico naturópata radicado en  Washington, D.C., y autor del libro Eat More Plants. “Son bajas en nutrientes y altos en azúcares y calorías que hacen que aumenten las libras”.

Jones dice que la mejor manera de combatir la obesidad y formar hábitos alimenticios saludables es remplazar los alimentos procesados con una dieta abundante en alimentos integrales con frutas y vegetales coloridos, complementada con granos integrales, nueces y semillas, frijoles y legumbres “Estos alimentos son altos en vitaminas, nutrientes, fibra, proteínas y grasas saludables. Igualmente, las carnes magras, pollo y pescado son buenas elecciones para obtener proteína”.

Desayunos y meriendas

El desayuno proporciona el combustible para el cuerpo y ayuda a las mentes jóvenes a concentrarse y aprender, por lo tanto, los expertos advierten que no se debe saltar o escatimar con esto. “Les digo a los padres, ‘Sálganse de lo convencional’”, dice la doctora en naturopatía ,JoAnn Yanez, directora ejecutiva de la Association of Accredited Naturopathic Medical Colleges. “Ofrézcales un equilibrio de grasas, proteínas y carbohidratos complejos”.

Ella sugiere hacer un lote de pancakes utilizando un huevo adicional o harina de almendra para la proteína, servido con frutas frescas y una salchicha sin nitrato. “También recomienda la avena cortada al acero (steel cut)”, dice ella. “La preparo con antelación y en la mañana le agrego todo tipo de cosas como frutas frescas, harina y leche de almendras”.

“Aunque casi todo se puede disfrutar con moderación, disminuir o eliminar las golosinas altas en calorías y grasas, bajas en nutrientes, también puede ayudar a los niños a desarrollar hábitos alimenticios saludables de por vida y prevenir la obesidad”, dice la nutricionista certificada, Wendy Palmer, encargada de la gestión del bienestar de la niñez y especialista en educación en salud en el Children’s Healthcare de Atlanta. “Una manzana mediana o una banana, o una taza de zanahorias pequeñas con humus, es una meriendas rica en nutrientes para los niños. Evite las meriendas que no tienen ningún valor nutricional o que están cubiertas de azúcar”. Para más buenas ideas visite: Tinyurl.com/HealthySnackingOptions.

No a la bebidas azucaradas

 “Existe una fuerte correlación entre las bebidas azucaradas y los niños obesos o con sobrepeso”, señala Palmer. “Recomiendo que los padres remuevan todos los refrescos, bebidas energéticas para los que hacen deportes y jugos en caja de la dieta de sus hijos. El agua y las aguas carbonatadas sin azúcar son grandes alternativas”.

Palmer señala que muchos patrones de alimentación están establecidos antes de que el niño cumpla los tres años, por lo que limitar todas las bebidas azucaradas, incluidos los jugos, es un componente importante para enseñar a los niños pequeños hábitos alimenticios más saludables que durarán toda la vida.

Los estudios sugieren que hay un vínculo muy fuerte entre los niños obesos y los adultos obesos. Los padres preocupados porque la linda grasa de su bebé no se convierta en algo más, es tiempo de actuar ahora.


Amber Lanier Nagle es escritora independiente radicada al noreste de Georgia (AmberNagle.com).

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