Medicina funcional para las mascotas

Por qué los mejores veterinarios la practican



Ermolaev Alexander/Shutterstock.com

Muchos dueños de mascotas han escogido la medicina funcional para su propio cuidado, así que lo lógico es escogerla también para los miembros de cuatro patas de su familia. La mayoría de los veterinarios todavía no están muy familiarizados con este enfoque hacia el cuidado de la salud de las mascotas e, incluso, desalentar su uso ya que consideran que no va de la mano con la ideología convencional.

La medicina funcional se centra en las causas subyacente de las enfermedades y emplea un enfoque orientado hacia los sistemas del cuerpo y el desarrollo de un equipo entre el médico y el paciente para mejorar la salud. Esta práctica evolucionada atiende mejor las necesidades individuales de cada mascota en comparación con el enfoque convencional centrado en la enfermedad y su tratamiento y no en el restablecimiento general de la salud. Al cambiar de una plataforma alopática a una más holística, una centrada en el paciente, la medicina funcional trata la mascota como un todo, no solo como un conjunto de síntomas. 

Por qué es mejor la medicina funcional

El sistema de medicina que la mayoría de los veterinarios practica está dirigido al cuidado agudo de un trauma severo o a la exacerbación de una enfermedad grave que requiere diagnóstico y tratamiento urgente. Por lo general, utilizan tratamientos específicos farmacológicos o realizan una cirugía para tratar el problema o el síntoma inmediato. Este enfoque funciona bien para las mascotas que experimentan una crisis, pero no es adecuado para restablecer la salud cuando los animales tienen trastornos crónicos. Tampoco los ayuda a vivir cómodamente con problemas incurables debido a los múltiples efectos secundarios de los medicamentos.

La ciencia veterinaria convencional no cuenta con las herramientas adecuadas para prevenir y tratar las enfermedades crónicas complejas. En la mayoría de los casos, no toma en consideración la estructura genética única de cada paciente o las toxinas, por ejemplo, el uso excesivo de vacunas o de medicamentos o la exposición a agentes químicos ambientales.

La medicina funcional siempre se enfoca en la naturaleza única de cada paciente, no tiene la mentalidad de “todos somos iguales”. Los veterinarios que practican la medicina funcional están adiestrados para evaluar las causas subyacentes de las enfermedades crónicas complejas y a aplicar estrategias como nutrición, dieta y remedios naturopáticos, tanto para tratar como para prevenir dichas enfermedades. Este enfoque puede ayudar al número cada vez mayor de mascotas que sufren de problemas crónicos y complejos de salud como diabetes, enfermedad cardiaca, cáncer, alergias, artritis, convulsiones, problemas intestinales y urinarios y trastornos del sistema inmunitario.

La medicina funcional atiende mejor estos problemas, ya que conlleva entender el origen, la prevención y el tratamiento de las diferentes condiciones de salud y la necesidad de un cuidado personalizado. La meta es promover la salud como una fuerza positiva, aún en la ausencia de enfermedad.

Es necesario que una mascota sea referida a un médico calificado para que pueda beneficiarse de la medicina funcional.

Es posible que muchas mascotas parezcan estar sanas, pero eso no significa que pruebas especializadas no invasivas detecten problemas subyacentes que hay que atender a fin de prevenir una enfermedad. La medicina convencional no ofrece dichas pruebas o pasa por alto algunas anomalías menores, lo que coloca a la mascota en riesgo de desarrollar problemas graves, potencialmente irreversibles.

Enfoque integrativo

Un enfoque integrativo basado en la ciencia considera la interacción existente entre el historial, la fisiología y el estilo de vida de la mascota que pueden llevar al desarrollo de problemas de salud. Todas las modalidades diagnósticas y de tratamiento se basan en principios científicos comprobados y siguen la medicina basada en la evidencia para lograr los mejores resultados en términos de la función total.

La medicina funcional integra la práctica occidental tradicional con lo que, en ocasiones, se consideran métodos sanadores “holísticos” o “complementarios”. El enfoque es en la prevención a través de la nutrición, la dieta y el ejercicio, el uso de las pruebas más recientes y otras técnicas de diagnóstico, y combinaciones prescritas de medicamentos botánicos, suplementos, dietas terapéuticas, programas de desintoxicación y medicamentos (solo como último recurso, no como primera opción). El enfoque de la mascota como un todo permite a los médicos seleccionar la mejor terapia para cada paciente.

Los veterinarios holísticos ven muchos pacientes en los cuales la medicina convencional no ha funcionado. En ocasiones, los médicos convencionales prefieren no ofrecer tratamiento porque la mascota es "muy vieja", el tratamiento es "demasiado costoso" o los resultados probablemente no sean "satisfactorios".  La medicina funcional puede ayudar a muchos de estos “casos perdidos” y devolverles la salud y, a menudo, hasta sanar la enfermedad mediante la integración de la medicina funcional en el estilo de vida diario de la mascota.

Encontrar un veterinario de medicina funcional no es fácil, pero el esfuerzo vale la pena.  Centrarse en las necesidades individuales de una mascota asegura la oportunidad máxima de lograr y conservar una buena salud.


Shawn Messonnier, doctor de medicina veterinaria con práctica en Plano, TX, es el premiado autor de The Natural Health Bible for Dogs & Cats and Unexpected Miracles: Hope and Holistic Healing for Pets. Para más información, visite PetCareNaturally.com.

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