Tratamiento natural contra el autismo

Y estrategias de prevención



En The Autism Revolution, la neurocientífica y neuróloga pediátrica Martha Herbert ve el autismo como una condición de todo el cuerpo que puede mejorar, y no como un trastorno cerebral genético vitalicio y estático.

“Es la forma en la que el cerebro trabaja cuando se enfrenta a una combinación de factores estresantes, de los cuales, algunos, pero no todos, son genéticos”, explica Herbert. Los retos no genéticos pueden deberse al sistema inmunitario, la nutrición, el ambiente y el estrés. “Atender estos factores puede hacer una gran diferencia en la condición, incluso, revertirla.”

Herbert dirige el programa TRANSCEND (Treatment Research and Neuroscience Evaluation of Neurodevelopmental Disorders) en una instalación conjunta del  Massachusetts Institute of Technology y el Massachusetts General Hospital Medical Imaging de la Universidad de Harvard.

“Aunque el autismo a menudo es considerado un trastorno genético, en realidad es el resultado de una interacción entre el ambiente y la genética que causa que los genes se afecten”, explica el psiquiatra Robert Hendren, colaborador de desarrollo en el Center for Autism Spectrum Disorder and Neurodevelopmental Disorders de la Universidad de California, San Francisco.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el autismo es la discapacidad del desarrollo de más rápido crecimiento en la actualidad y afecta a 1 de cada 68 niños y a 1 de cada 42 varones. El Autism Speaks (AutismSpeaks.org) define el trastorno del espectro autista (ASD, por sus siglas en inglés) como un grupo de trastornos complejos del desarrollo cerebral caracterizado por dificultades en la interacción social, la comunicación verbal y no verbal y conductas repetitivas.

Prevención

Muchos expertos concuerdan en que, en algunos casos, el autismo se puede prevenir. “Es necesario comenzar temprano con la prevención, preferiblemente, antes de la concepción”, indica el Dr. Kenneth A. Bock, del Bock Integrative Medicine en Nueva York y autor de Healing the New Childhood Epidemics: Autism, ADHD, Asthma and Allergies.

Los expertos concuerdan en que la base natural de la salud comienza con la lactancia, ya que apoya la inmunidad natural. Luego de la lactancia, los padres deben asegurarse de que la dieta del niño, en todas las edades, sea rica en nutrientes.

Es necesario recalcar la necesidad del uso de ácidos grasos esenciales omega 3, ácido fólico y probióticos durante el embarazo, ya que pueden ser beneficiosos y son importantes para evitar la deficiencia de hierro, que ha sido relacionada con tasas más altas de autismo, recomienda Hendren.

Los resultados de un estudio reciente de la Universidad de California, Davis, publicado en Environmental Health Perspectives, revela un aumento en las tasas de autismo en niños de mujeres que han vivido cerca de campos tratados con plaguicidas durante el embarazo, en particular, durante el segundo y tercer trimestre. Según indica Hendren, “Vivir cerca de campos fumigados fuertemente, al igual que cerca de autopistas o de centrales eléctricas alimentadas con carbón puede ser perjudicial, ya que todo lo anterior ha sido asociado con el autismo”.

Si se confirma toxicidad en la sangre con metales pesados, a menudo, se usa terapia de quelación para eliminar los metales, aunque Hendren no la recomienda para el tratamiento general del ASD. “Los quelantes eliminan el mercurio junto con otros metales, un proceso que puede ser nocivo. En su lugar, considere dietas y suplementos nutricionales que pueden ayudar a purificar el cuerpo de forma más segura”, explica. 

Bock indica: “No es suficiente eliminar la toxicidad, también hay que eliminar y prevenir la exposición a toxinas que afectan el desarrollo neurológico”.  

Herbert sugiere evitar los productos tóxicos de limpieza, la exposición electromagnética proveniente de teléfonos celulares y monitores para bebés, que pueden causar estrés, interrupción del sueño y problemas relacionados con la salud de las células, al igual que el uso excesivo de antibióticos, que puede alterar el microbioma humano y hacer que seamos más vulnerables a la exposición de otros agentes químicos nocivos.

Deje las expectativas a un lado y acepte que su hijo ve, escucha y siente el mundo de una forma diferente a la suya. Amplíe su perspectiva y haga de toda opción una opción saludable.
~ Martha Herbert

Herbert ha escuchado sobre casos en que algunos padres indican que su hijo ha desarrollado autismo después de recibir una vacuna, pero también hay niños autistas que no han recibido vacunas y otros niños que desarrollan autismo después de enfrentar otros factores de estrés como una enfermedad o un trauma. “Necesitamos concentrarnos en las vulnerabilidades subyacentes y mantener a los niños fuertes y resistentes a fin de que puedan manejar los retos de la vida que afectan su salud y su sistema inmunitario”, señala.

Proteger la resistencia

En la actualidad, el único tratamiento que ha probado consecuentemente que puede mejorar los síntomas básicos del ASD es la terapia conductual, la cual ha sido diseñada para mejorar el lenguaje, la socialización y las destrezas académicas. Si bien es efectiva, este enfoque es intensivo en términos de tiempo y personal.  

Con el aumento y prevalencia del autismo en la última década, más y más padres están buscando tratamientos complementarios y alternativos (CAM, por sus siglas en inglés). Hendren informa que las terapias CAM más seguras y mejor investigadas incluyen melatonina para mejorar el sueño, ácidos grasos omega 3 para aliviar la hiperactividad y la posibilidad de mejorar la socialización, las multivitaminas para suplementar una dieta limitada o la falta de apetito, e inyecciones de vitaminas metil B12 para proteger contra el estrés oxidativo. La terapia de masajes también ha probado ser efectiva, ya que mejora la conexión con otras personas y reduce la excitación excesiva y los síntomas del ASD.

La investigación aún está en pañales, pero otras terapias CAM consideradas aceptables, según un estudio monitorizado, incluyen: suplementos de vitamina B6 y de magnesio para corregir las aberraciones metabólicas, ácido fólico para mejorar los síntomas básicos, probióticos para aliviar los problemas gastrointestinales y suplementación con hierro para las deficiencias de este.

Aunque todavía no hay evidencia científica que respalde los beneficios, muchos padres de niños con ASD informan que la conducta mejora con una dieta sin gluten (que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno) y caseína (encontrada en los productos lácteos). Otras dietas que los padres incluyen son dietas sin levadura, anti-hiperglucémicas, algunos carbohidratos en específico, dietas bajas en oxalatos y regímenes específicos de reacción a los alimentos.

Dietas buenas para los niños
Beyond Gluten-Free, Casein Free por Melody Handley
The Kid-Friendly ADHD & Autism Cookbook por Pamela Compart y Dana Laake
The SCD for Autism and ADHD: A Reference and Dairy-Free Cookbook for the Specific Carbohydrate Diet por Pamela Ferro y Raman Prasad
Special Diets for Special Kids por Lisa Lewis

Un artículo en la revista Autism Research and Treatment señala que la acupuntura, el ejercicio y las terapias con música y animales ayudan a reducir una variedad de síntomas funcionales y conductuales del ASD.

Medidas como audífonos que atenúan los ruidos altos hasta estructurar el entorno antes de alguna transición y eliminar los factores estresantes pueden ayudar a reducir las características debilitantes del ASD. “Esto mejora la capacidad de aprendizaje y la interacción con los demás, pero sin alejarlos de la oportunidad de aprender las reglas de interacción social en situaciones del mundo real”, recomienda Hendren.

Debido a que el autismo es un trastorno heterogéneo con múltiples subtipos, puede ser difícil identificar la mejor combinación individualizada de tratamientos y, a menudo, puede cambiar a lo largo de la vida. Bock recuerda a las familias que aun con un plan exitoso de tratamiento, “El amor de los padres es el elemento final que hace que estos niños se recuperen y pasen de la oscuridad a la luz”.


Meredith Montgomery es editora de Natural Awakenings Mobile/Baldwin, AL (HealthyLivingHealthyPlanet.com).

 

Creando islas de paz

Los niños sensoriales, como los que viven con el espectro autista, procesamiento sensorial, ansiedad o déficit de atención e hiperactividad, a menudo se ven muy afectados por el diseño de su entorno físico. A continuación, algunas sugerencias para eliminar los factores estresantes en el entorno del hogar.

Identifique los retos sensoriales comunes del niño para que la familia pueda crear espacios que les brinden apoyo a ellos. Puede que los niños luchen por controlar sus emociones, iniciar tareas, mantenerse enfocados, obedecer reglas rígidas, no ser flexibles o sentirse abrumados.

Menos es más, ya que, a menudo, estos niños son más sensibles a los estímulos ambientales que los demás. Use colores suaves en el dormitorio y el lugar de juegos y mantenga los espacios despejados de muchos objetos. Establecer áreas específicas en ciertas habitaciones puede ayudarlos a saber qué esperar y cómo usar el espacio adecuadamente.

Defina áreas y labores con la ayuda de herramientas visuales para fomentar interacciones más centradas, calmadas y flexibles. Considere crear un área específica para que el niño se vista. Coloque ganchos para colgar la ropa que va a usar al día siguiente y un cesto para echar la ropa sucia. Esto crea una rutina visual que seguir y herramientas estructurales para ayudar a completar la tarea con éxito.

Cree un espacio donde el niño pueda escapar y calmarse cuando llega a la casa ansioso, abrumado o listo para explotar, una zona que lo haga sentir nuevamente calmado y conectado. Los lugares oscuros y tranquilos son los mejores, como la esquina de un clóset, la cama de abajo de una litera, debajo de un escritorio o, incluso, una caja de cartón que sirva de “cabaña”. Equipe el lugar con una linterna, sus libros preferidos, ‘beanbags’ para sentarse, mantas pesadas, juguetes sensoriales manuales y algo que le fascine en la actualidad.   

Carolyn Dalgliesh es la fundadora de Systems for Sensory Kids & Simple Organizing Strategies en North Kingstown, RI, y autora de The Sensory Child Gets Organized. Conéctese en CarolynDalgliesh.com.

 

Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags