El ascenso de la medicina funcional

El nuevo paradigma que va a la raíz de la enfermedad



Para finales de 2014, Trina Mills, de Parker, Arizona, había renunciado a la medicina convencional. Ella había sido diagnosticada con un trastorno de tiroides diecisiete años antes y había tomado medicina desde entonces sin sentir que los síntomas de fatiga, dolor muscular y problemas estomacales desaparecieran completamente. Visitó endocrinólogos, gastroenterólogos y media docena de especialistas; cada uno le dio un diagnóstico diferente junto con la receta de un medicamento, también diferente.

En un momento dado, tuvo que extirparse la vesícula. En otro, su médico sospechó que tenía un sangrado en el cerebro y la envió a hacerse una tomografía axial computarizada. Algunos pensaban que ella era hipocondriaca; otros decían que estaba deprimida. “Yo les decía, solo estoy deprimida porque no puedo entender por qué estoy tan enferma”, comenta ella.

Pesando tan solo 82 libras, con 54 años de edad,  madre de 3 hijos, finalmente escribió un testamento y se preparó para lo inevitable. Entonces, escuchó sobre la apertura del nuevo Centro de Medicina Funcional en la prestigiosa y antigua Clínica Cleveland. Al ser la primera clínica de su clase en abrir en un centro médico académico, se comprometió a analizar las causas subyacentes de la enfermedad, centrándose en la persona en lugar de los síntomas aislados.

Intrigada, Mills voló a Ohio y muy pronto ofreció alrededor de treinta tubos de muestras de sangre, excreta y saliva, al igual que un historial exhaustivo de vida. Un año más tarde, gracias a una serie de cambios en los estilos de vida y una dieta personalizada, ganó diez libras y comenzó a sentirse mejor que nunca en la pasada década. “He pasado muchos años y gastado mucho dinero en el sistema de medicina tradicional y no logré nada”, dice Mills. Con la medicina funcional, “En muy poco tiempo, me tiene sintiéndome casi cien por ciento bien”.  

Características Distintivas

En los veinticinco años desde que el bioquímico nutricional Jeffrey Bland, Ph.D., de Gig Harbor, Washington, acuñó el término, este enfoque de todo el cuerpo basado en la ciencia para hacer frente a las enfermedades crónicas ha ganado amplia fuerza. Más de 100,000 médicos, 60 por ciento de ellos doctores en medicina, han sido entrenados en el Instituto de Medicina Funcional que él fundó en Washington y en Nuevo México; numerosas escuelas de medicina han añadido estos principios a los currículos. Más naturópatas y quiroprácticos también se están distinguiendo con su énfasis en medicina funcional.

“No es medicina alternativa en absoluto”, enfatiza Bland, cuyo último libro, The Disease Delusion, detalla cómo la medicina funcional puede frenar las condiciones crónicas como artritis, diabetes, demencia y enfermedades del corazón, las que constituyen un setenta y ocho por ciento de los costos del cuidado de la salud en los Estados Unidos. “Es la base del cuidado de la salud del siglo XXI”, dice él.

Durante la mayor parte del siglo XX, la medicina convencional se centró en un solo objetivo: llegar al diagnóstico y tratarlo con medicamentos o cirugía. Entonces, el movimiento de la medicina alternativa ofreció una caja de herramientas que incluía más terapias naturales, entre ellas la acupuntura, las hierbas y los masajes, para abordar estos mismos diagnósticos. Los 1990 trajeron la medicina integral, el mejor enfoque de los dos mundos.

“Si bien todo lo anterior tiene mérito, carecen de la guía necesaria para ayudar a los profesionales para determinar cuál herramienta trabaja mejor para qué paciente”, dice el Dr. Mark Hyman, director del Centro de Medicina Funcional de la Clínica Cleveland. “Las terapias alternativas y los tratamientos convencionales son herramientas. Necesitamos un nuevo mapa que nos pueda enseñar cómo usar hábilmente esas herramientas”, sostiene Hyman. “Ese mapa es la medicina funcional.”

Encuentre más información en Internet
Centro de Medicina Funcional de la Clínica Cleveland, Tinyurl.com/Center4FunctionalMedicine
Blog de la Dra. Kara Fitzgerald, DrKaraFitzgerald.com/blog
Functional Forum, FunctionalForum.com
Blog del Dr. Mark Hyman, DrHyman.com/blog
Instituto de Medicina Funcional, FunctionalMedicine.org

Porque una enfermedad crónica como la diabetes puede tener docenas de causas subyacentes o un culpable, como una predisposición genética o exposición a toxinas que pueden llevar a múltiples condiciones crónicas, la medicina funcional se concentra en los sistemas en lugar de los órganos y sus orígenes, en lugar de la enfermedad. “De lo que se trata es de escuchar la historia del paciente en una manera diferente en la que el objetivo no solo es llegar al diagnóstico”, explica Bland.

Buscar las pistas clave

Las claves para descubrir los orígenes subyacentes de un problema de salud conllevan una gran cantidad de nuevas pruebas genéticas, de sangre y salud intestinal. “Estas nos permiten mirar debajo de la ‘cubierta metabólica’ del paciente para los factores metabólicos y bioquímicos que influyen la salud”, dice la doctora en naturopatía Kara Fitzgerald, quien dirige una clínica de medicina funcional en Newtown, Connecticut.

Por ejemplo, ciertos genes influyen en la forma como una persona quema y almacena grasa. Dependiendo de cuál variante tiene el paciente, basándose en una prueba genética, los médicos pueden guiarse hacia una dieta alta o baja en grasas. A aquellos que están propensos genéticamente con dificultad para metabolizar el amino ácido homocisteína (un exceso que puede elevar el riesgo de enfermedad cardiaca) se les podría recomendar tomar suplementos de ácido fólico.

Si un paciente muestra problemas intestinales intratables, en lugar de simplemente buscar sangre o patógenos en la excreta, Fitzgerald también mira el ADN de la microbioma intestinal para trazar qué cepas de bacterias buenas están presentes o ausentes y recetar prebióticos, probióticos o alimentos integrales para promover un equilibrio saludable.

Para un paciente con pérdida de pelo y dolor articular, ella podría usar pruebas de sangre especializadas para buscar deficiencias de micronutrientes, signos de alergia o ciertos anticuerpos—proteínas producidas por el sistema inmune que por equivocación atacan los propios tejidos—que podrían anunciar un trastorno autoinmune en ciernes. “La investigación muestra que los anticuerpos predictivos pueden salir en la sangre 10 o incluso 20 años antes de que una enfermedad autoinmune se manifieste, como diabetes Tipo 1, esclerosis múltiple o artritis reumatoide”, dice Fitzgerald, al señalar un artículo de revisión importante publicado en el 2007 en la revista Scientific American. “Si un paciente con síntomas leves en una etapa temprana es proactivo con la dieta y los cambios en los estilos de vida, podría ser capaz de eludir la enfermedad.”

Con las pruebas de alta tecnología a un lado, Bland enfatiza que lo más importante es “una herramienta que se ha perdido grandemente en la medicina de hoy día: saber escuchar al paciente”.

En un examen típico, Fitzgerald inspecciona minuciosamente partes del cuerpo a menudo olvidadas, incluidas la lengua y las uñas, las que pueden tener claves de salud subyacentes importantes. Ella pregunta sobre traumas emocionales pasados que podrían desencadenar enfermedades crónicas e investiga sobre qué toxinas ambientales y químicos dañinos, tanto el paciente como los padres, podrían haber estado expuestos. Un ejemplo podría ser un paciente expuesto al humo de segunda mano del cigarrillo estando en el útero para tener sesgo a enfermedades alérgicas. Si sus padres crecieron en periodo de hambruna, el paciente podría haber heredado una disposición genética para el aumento de peso rápido.

En la consulta inicial, “Ella estuvo conmigo dos horas y media”, recuerda Lauren Zambrelli, de cincuenta y dos años de edad, residente de Long Island, Nueva York, quien da crédito a Fitzgerald por ayudarla con la remisión de esclerosis múltiple. “Era como tener una hermana médico.”

Quién paga

Los doctores en medicina funcional no se apartan de recetar medicamentos cuando son necesarios, pero se inclinan hacia modalidades menos tecnológicas al usar suplementos dietarios, dietas libre de alérgenos, ejercicio, prácticas de mente y cuerpo y evitar las toxinas como sus herramientas principales. “Básicamente sacamos las cosas malas del cuerpo y ponemos las buenas”, dice Hyman.

Cabildear para el cambio
Para cabildear para una cobertura consecuente para más terapias complementarias, coteje estos recursos.
CoverMyCare (CoverMyCare.org). Esta campaña de promoción de base es un proyecto del  Integrative Healthcare Policy Consortium, que tiene como meta apoyar la implementación plena de la sección 2706 de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, que establece que las aseguradoras no pueden dejar fuera de sus redes de proveedores a los profesionales de la salud como los naturópatas, quiroprácticos, masajistas o practicantes de la medicina oriental. Todavía le falta aplicación a nivel estatal, aunque Oregón y Rhode Island recientemente pasaron legislación para solucionar el vacío legal existente; California, Hawái, Minnesota y Nuevo México están trabajando para hacer lo mismo.
American Sustainable Business Council (Tinyurl.com/IntegrativeReimbursement). Esta organización lanzó recientemente una campaña para exigirles a las aseguradoras que cubran las prácticas integradas.

Mantener la buena salud no tiene precio, pero sin un seguro médico convencional puede ser costoso. Aunque las visitas de Mills al doctor estuvieron cubiertas por el seguro (lo que es raro), ella gastó alrededor de $1,000 al mes en suplementos para abordar su síndrome intestinal, deficiencias nutricionales y envenenamiento con mercurio. Zambrelli también pagó miles de su bolsillo.

Algunas personas se preocupan, igual que la mayoría de los médicos convencionales, de que algunos profesionales de la medicina convencional ponen mucho énfasis en exámenes costosos y muy poco en los remedios más cruciales y asequibles—como el cuidado propio. “La medicina funcional, como concepto, es un paso importante hacia adelante”, dice el pionero de la medicina integrada, el Dr. James Gordon, fundador del Center for Mind-Body Medicine, en Washington, D.C. y San Francisco. “Sin embargo, algunos doctores mandan a hacer muchos exámenes y recetan muchos suplementos y trabajan en limpiar el intestino, pero se olvidan de los asuntos psicológicos, espirituales y sociales. Eso me preocupa.”

Bland y Hyman concuerdan que algunos profesionales piden pruebas de más, pero dicen que eso disminuirá con el tiempo cuando aprendan a discriminar mejor sobre cuáles son más útiles para pacientes específicos. Algunos esfuerzos también están en camino para tener más proveedores de medicina funcional y que los acupunturistas, masajistas y nutricionistas con los que trabajan estén cubiertos por la Ley de Cuidado de Salud Asequible, que expresa de forma enfática la necesidad de tener más medicina preventiva.

Al mirar el panorama más grande, Bland cree que la medicina funcional es justo lo que el país necesita para economizar en los enormes costos del cuidado de la salud. En lugar de gastar dólares en medidas extraordinarias para salvar a víctimas de ataques cardiacos o emergencias diabéticas, podemos prevenir estas situaciones extremas al identificar los problemas subyacentes lo más pronto posible y detener su progresión.

Mientras tanto, algunos pacientes están encontrando un alivio que no tiene precio. “¿Ahora mismo soy más pobre? Sí”, dice Mills. “¿Estoy más saludable? Sí. Ha valido mucho la pena.”


Lisa Marshall es escritora independiente en asuntos de salud, residente en Boulder, CO, se especializa en el cuidado de la salud. Conéctese en LisaAnnMarshall.com.

 

Pruebas que puede hacer usted mismo

Online Medical TestingAunque la mayoría de los profesionales recomiendan que los pacientes consulten con un médico para interpretar los exámenes, algunas compañías ofrecen pruebas de laboratorio genéticas, de sangre y microbioma directamente con el consumidor. Estas son algunas opciones a considerar.

ɥBiome, Inc. (Ubiome.com): Envíe una muestra del intestino, boca, nariz, genitales y piel en un hisopo y la compañía hará una secuencia de ADN de las bacterias residentes y le enviará los hallazgos en seis semanas identificando las variedades buenas y malas presentes, las deficiencias y cómo ese microbioma personal se compara con otros estilos de vida similares, como fumadores, veganos, comedores de carne, etc. También es posible hacer pruebas en el microbioma del cliente con el tiempo para ver si los cambios en la dieta implementada en la salud intestinal están funcionando.

WellnessFX (WellnessFX.com): Visite un laboratorio de diagnóstico afiliado para someter muestras de sangre y obtener los resultados en una semana en un lugar seguro en Internet. Diferentes paquetes que van desde pérdida de peso, rendimiento deportivo, salud cardiaca o asuntos de salud de la mujer miran varios biomarcadores en la sangre, como ciertos niveles de micronutrientes, hormonas o signos de inflamación. Los clientes pueden solicitar una consulta en línea con un médico o dietista para interpretar los resultados.

Pathway Genomics (Pathway.com): El DNA Insight Genetic Health and Wellness Tests de la compañía utiliza material genético tomado de la saliva para analizar los marcadores genéticos. Al ordenar mediante un profesional de salud con licencia, en línea o con una aplicación en el teléfono inteligente, los clientes reciben un kit, envían una muestra y obtienen los resultados en tres semanas. Las pruebas Pathway Fit examinan setenta y cinco marcadores genéticos relacionados al metabolismo y rendimiento deportivo. Otras pruebas miran los genes que influyen en la absorción de nutrientes, salud cardiaca y función hormonal.

 

Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags