Reforzadores de la energía

Cuatro maneras para recargarse



El estrés agota la energía y los estadounidenses se sienten más estresados que nunca con un 20 por ciento experimentando un “estrés extremo”, al menos semanalmente, según informa el Instituto Americano del Estrés. ¿Podrían ser culpables el ver televisión tarde en la noche y la presencia ubicua de los dispositivos electrónicos?

En parte, según la información publicada por la Escuela de Medicina de Harvard; si bien toda luz estimula el cerebro, la luz azul de los dispositivos electrónicos y algunas bombillas ecológicas interrumpen los ritmos circadianos, evitan la producción de melatonina y bloquean el sueño profundo saludable y restaurador.

Afortunadamente, existen remedios fáciles, dicen los expertos de Harvard. Busque abundante exposición a la luz brillante natural del sol y luego, a la hora de dormir, apague todos los dispositivos electrónicos. Algunos expertos incluso sugieren el uso de gafas color naranja para las dos últimas horas antes de dormir para neutralizar los rayos azules chupadores de energía. Aquí les presentamos más ladrones de energía y formas de neutralizarlos.

Evite los vampiros de energía

Problema: Todos conocemos a alguien que nos agota, según la Dra. Judith Orloff, de Venice Beach, en California, y autora del nuevo libro The Ecstasy of Surrender. Puede que la persona hable sin parar sobre asuntos personales, es incesantemente negativa, chismosa o siempre está sintiéndose culpable.

Solución: “Tome el control. Siéntese en el asiento del conductor”, aconseja Orloff. “Cree un círculo de gente positiva alrededor suyo. Manténgase calmado y centrado. Tome distancia de la energía de los vampiros, y si son familia, limite el tiempo que pasa con ellos y establezca límites.”

Reconozca las sanguijuelas del tiempo

Problema: Caemos en el agujero negro de Facebook o de mirar los vídeos de lindos gatitos. Las horas pasan y se nos atrasan las actividades más productivas y entonces nos sentimos drenados y aturdidos.

Solución: El manejo del tiempo es esencial para preservar la energía, dice Orloff. Limite el tiempo que pasa en las redes sociales. Coteje el correo una o dos veces al día en lugar de cada 15 minutos.

“El Internet es adictivo, casi como una droga”, explica Orloff. “Cuando está en línea, su energía se corta y se convierte en un zombi; usted no está en su cuerpo. Haga un ayuno de la tecnología. Hable con su compañero o compañera. Haga el amor. Camine por el bosque. Visite a su mejor amigo.”

Deshacerse del desorden

Problema: Todos tenemos demasiadas “cosas”, dice Linda Rauch Carter, autora de Move Your Stuff, Change Your Life. “Si usted no tiene espacio, usted mismo se encerró fuera del flujo de energía en su casa y se agotó”, dice Tustin, de California, experto en feng shui. “Cuando le pido a un cliente que saque la mitad de las cosas de una tablilla y luego le preguntó cómo se siente, casi siempre toma una respiración profunda. El desorden, literalmente, ahoga y quita vitalidad.”

Solución: “Saque lo que no necesita”, aconseja Carter. “Mantenga un balance y convierta en un hábito el que cuando traiga cosas nuevas a la casa o al ambiente de trabajo, salga de un número comparable de cosas viejas a la misma vez.”

Cuidado con el arrastre de cosas, con la lenta acumulación del desorden que roba energía, dice ella. “Creo que la falta de energía que muchos de nosotros experimentamos es casi indetectable, es una pérdida de energía crónica que parece leve, pero con el tiempo se convierte en un gran problema.”

Detenga la contaminación electrónica

Problema: Estamos rodeados por campos electromagnéticos de drenaje de energía, producto de una cantidad de dispositivos y sistemas en los hogares y las oficinas, además de las torres de celulares y líneas de transmisión. Todo esto opera en frecuencias que pueden chupar mucha energía, dice Carter. Una investigación llevada a cabo en Japón por el médico Ryoichi Ogawa encontró que 80 por ciento de los pacientes con fatiga crónica eran usuarios frecuentes de tecnología electromagnética (Omega-News).

Solución: Minimice la exposición en interiores a los campos electromagnéticos con líneas de teléfonos con cable, cajas de enchufes y apagando todos los enseres no esenciales cuando no estén en uso. “He estado predicando esto por 20 años”, dice Carter. Proteger el espacio donde uno duerme es una consideración primordial. “Asegúrese que las camas no estén cerca de entradas eléctricas y teléfonos celulares. Deshágase de los teléfonos inalámbricos, que son pequeñas torres de celulares allí mismo, en su casa”, añade.

La solución más fácil, dice Carter, es poner los pies descalzos en la tierra desnuda por 15 a 20 minutos al día. “Eso ayudará a eliminar ese exceso de campos electromagnéticos fuera de su cuerpo.”


Kathleen Barnes es autora de numerosos libros de salud natural y editora en Take Charge Books. Conéctese en Kathleen@KathleenBarnes.com.

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